lunes, 3 de mayo de 2021

Estamos tan intoxicados uno del otro.

 Estamos tan intoxicados uno del otro

Estamos tan intoxicados uno del otro
Que de improviso podríamos naufragar,
Este paraíso incomparable
Podría convertirse en terrible afección.
Todo se ha aproximado al crimen
Dios nos ha de perdonar
A pesar de la paciencia infinita
Los caminos prohibidos se han cruzado.
Llevamos el paraíso como una cadena bendita
Miramos en él, como en un aljibe insondable,
Más profundo que los libros admirables
Que surgen de pronto y lo contienen todo.

***

Anna Ajmátova

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Conversión de Napoleón

  Los medios de comunicación de hoy ocultan e ignoran que Napoleón se conviertiera en católico. El propio general Bertrand, en Santa Elena, ...