lunes, 25 de enero de 2016

Sobre endemoniados y psicópatas

De las conferencias del Padre L. Castellani reunidas en el libro: “Psicología Humana”, que se puede bajar de aquí: http://disenso.info/wp-content/uploads/2013/07/Psicologia-humana.-Leonardo-Castellani.pdf. En la página 46 escribe:
La normalidad tiene un solo grado y la anormalidad tiene muchos grados; y en los grados superiores, en los anormales espirituales”.......”ningún sistema behaviorista, basado en la sola observación externa, podrá cubrir todo el campo de la Psicología humana, y se le escaparán por lo menos dos misterios: el misterio de la santidad y el misterio de la perversidad
En la página 48:
Perversión significa una cosa total y su asiento está en el espíritu, no en la psiquis ni en el cuerpo. Yo (Castellani) me he topado en mi vida con la anormalidad y con el satanismo o demoniosis o perversidad o maldad y se perfectamente que son diferentes
En la página 51:
“La normalidad es la integración, un equilibrio dinámico; la anormalidad es la desintegración, siempre que no sea dominada, en estos grados: neurosis, aberraciones o degeneraciones, psicosis y perversión".
En las páginas 59/60:
“... concretándonos a lo demoniaco espiritual sus características son las siguientes:
1°- el mutismo, la reserva absoluta, el encierro del alma. El Evangelio habla de hombres que tienen un demonio mudo. El demoniaco no puede abrir su interior a los demás, y lo que es más curioso, ni siquiera a sí mismo: no puede examinarse, no puede juzgarse, no puede mirarse siquiera, corre una cortina de humo entre su mente y su corazón.
2°- la proyección malvada de sí mismo: el demoníaco acusa a los demás de sus propios pecados, se descarga de ellos en el prójimo, a veces por medio de las calumnias más inverosímiles.
3° (y que las comprende a todas) —la angustia ante el Bien: como el santo se angustia instintivamente ante la maldad, el demoniaco se angustia instintivamente ante lo santo, lo huele desde lejos con ese instinto que se llama “hierognosia”. El Evangelio narra que cuando Cristo pasaba los demoniacos gritaban: “¡Vete de aquí! ¿Por qué nos molestas? ¿Qué tenemos que ver contigo? ¡Sabemos quién eres, oh Santo del Señor!”
......” Esa “angustia ante el Bien”, calzada en una soberbia infinita, se manifiesta en las siguientes formas:
1°- el demoniaco no hace crímenes groseros: los hace hacer por otros, los inspira.
2°- el demoniaco vierte continuamente un veneno invisible; donde él esta se producen perturbaciones, incluso sociales.
3°- el demoniaco atrae a la gente y la repele a la vez; tiene un misterioso poder de fascinación.
4°- el demoniaco hace acciones enteramente incomprensibles, cuya motivación escapa a todos; el marqués de Sade salvando de la guillotina a sus suegros.
5°- el demoniaco distingue al santo, y lo señala con su desprecio infinito y su odio gratuito.
6°- el demoniaco odia gratuitamente: esta es la gran señal, pero su odio es frio, contenido y calculador por lo mismo que es infinito y espiritual.”



"como el santo se angustia instintivamente ante la maldad, el demoniaco se angustia instintivamente ante lo santo, lo huele desde lejos con ese instinto que se llama “hierognosia”.

https://www.youtube.com/watch?v=GGmSauE50bQ

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