viernes, 15 de agosto de 2014

Francisco: “Señor, que en Corea no haya vencedores y vencidos, sólo una familia de hermanos”

Es el mismo discurso, el mismito, las mismas palabras, no falla -además lo veía venir, lo esperaba-, el sucio y claudicante discurso equidistante y perdedor que mantienen todavía en España algunos políticos tibios y blandengues, aparte de traidores a la nación española, la que les da de comer, claro, respecto a la tregua de la banda terrorista vasca ETA. Dicen con caras compungidas pero más falsos que Judas sus señorías: “En el País Vasco no debe haber ni vencederos ni vencidos”. O sea, que casi mil asesinados por la espalda y con coches bombas por la jauría etarritarra para acabar claudicando vergonzosamente ante el mal. ¿No decían estos gudaris que era una guerra contra el Estado? Pues a jorobarse toca, en toda guerra siempre ha habido vencedores y vencidos. Que paguen su derrota y el daño que hicieron. Esta chorrada estupidizante, malvada, de que no haya ganadores ni perdedores en una guerra debe ser el último grito fashion en la cada vez más excéntrica y demente masonería. Siempre pensé que el ingrediente fundamental para ser masón, para ser un buen masón, aparte de ser cursi hasta el hartazgo, es ser más tonto que Abundio. Un ejemplo: ZAPATERO.

En Corea claro que tiene que haber vencedores y vencidos, como en cualquier país que quiera y pretenda guiarse por la Justicia y la Verdad. Y tiene que ganar la verdad y la sociedad coreana que condena el comunismo asesino y totalitario que sus “hermanos” del Norte implantaron a sangre y fuego. Porque es la única forma de acabar -no hay otra- con el veneno del mal, venciéndolo y eliminándolo. Una vez vencido el mal, ya se verá como se injerta esa destruida y aniquilada sociedad norcoreana de nuevo a la vida, a las instituciones democráticas, a la libertad, etc., pero eso ya se verá con el tiempo. De momento, lo importante, lo significativo y lo sustancial es ganar la batalla al comunismo, derrotar al MAL.

Y en estas estábamos cuando, llega este fantoche a Corea, y comienza a soltar sus perrofláuticas y estúpidas soflamas comunistas en una zona del mundo que, por cierto, está vacunada contra el comunismo y los demagogos de mala ralea como Bergoglio. (¿Ven como el ingrediente fundamental de un masón lo lleva Bergoglio a rajatabla en cada uno de sus genes?). Pues que se ande con mucho cuidado el señor “Obispo” de Roma no sea que al final salga de la Corea libre con una patada en su culo de marica de feria. Por falta de ganas de algunos coreanos (pienso en las familias de los millones de coreanos pasado por las bayonetas en nombre del comunismo), no quedará. Recordemos a los católicos que Su Santidad Pio XI enseñó que "el comunismo es intrínsecamente perverso".

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