miércoles, 13 de agosto de 2014

Bergoglio: el adulador adulado.

2 comentarios:

  1. Deberías de cambiarle el nombre al blog y llamarlo "Diario de un odiador".
    ¿Eres un poquito obsesivo-compulsivo y algo neurótico, no?

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  2. Todos tenemos algo de obsesivo-compulsivo y algo de neurótico. Incluido usted. Mírese por dentro durante un par de segundo, lo ve?. Lo importante es saber encauzar esa obsesión, esa neurosis, que no es obsesión en este caso, sino santa ira al ver, al constatar donde está llevando a la Iglesia ese fantoche de Bergoglio, y trastocarla por un buen fin. Mi buen fin, el encauzamiento de mi "obsesión", consiste sencillamente en desenmascarar a un impostor. Yo, a la luz de la Verdad, que es Cristo, sé que es un impostor, aparte de un perverso que disfruta escandalizando y cuya finalidad está escrita en las Escrituras. Si usted amase la Iglesia como yo la amo, si usted tuviese discernimiento y vida espiritual como yo lo tengo, entendería lo que le digo. Probablemente, sólo sea un relativista que perdió la fe (si algún día la tuvo) e intenta esparcir su veneno, su "poquito (de) obsesivo-compulsivo " por este sitio. No le arriendo las ganancias.

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