viernes, 22 de agosto de 2014

Así cayó Occidente

Fallece B.K.S. Iyengar, el gurú que trajo el yoga a Occidente. Fue el violinista Menuhin quien en 1950 le trajo a La Civilización. El virtuoso había viajado a la India y encontró en el selvático charlatán la cura buscaba para la lesión que sufría en su brazo izquierdo. En agradecimiento, le invitó a Suiza dos años después para presentarle a sus amigos. Y así cayó Occidente.

Del "sangre, sudor y lágrimas" de Churchill pasamos a hacer posturitas como señoritas aficionadas. Y dejamos de leer la Biblia para abandonarnos como mamarrachos invertebrados a la lamentable filosofía del existencialismo corporal. Fue el inicio de la gran debacle. Fue cuando empezamos a perder tensión. Hay que ver la cantidad de cosas en las que desde entonces hemos creído con tal de no creer en Dios.

La flacidez ha sido desde entonces la característica del Occidente libre, y aunque creemos que la crisis es económica y culpamos a los banqueros, la crisis es moral y ha sido culpa del yoga, y de todos sus sucedáneos. Mientras se llenan las aulas de gurús y curanderos se vacían las iglesias. Crece la superstición y se agota la espiritualidad. Vivimos de espaladas a aquello de lo que estamos hechos, desvinculados de nuestra trascendencia y de nuestro sentido, y obcecados en vulgares fetichismos como el yoga y la homeopatía. Si hoy alguien nos pidiera sangre, sudor y lágrimas las piernas nos temblarían demasiado. Mi gran proyecto vital es drenar el Amazonas y meter a todos los chamanes en la cárcel.

El yoga nos ha destruido por dentro, como los peores enemigos. Entró sin hacer ruido y doblegó primero nuestros cuerpos para doblegar a continuación nuestras almas. Cada posturita, una humillación. Exportamos retórica tercermundista y hemos sucumbido al atraso del modo más decepcionante e irresponsable. Almas atrofiadas, ideas vacuas. El relativismo atroz que en tantas ocasiones nos ha llevado a hacer el ridículo. Y esa falta de virilidad tan despreciable. Afrontar la vida a través del yoga es como luchar contra el mal con resoluciones de la ONU.

Fallece B.K.S. Iyengar dejándonos blandengues e idiotas. Menuhin podía haberse tomado un ibuprofeno y haber dejado a los gurús en sus cuevas. Tenemos que volver a la tensión, a muscular el alma, a la fe de nuestros padres y a la Verdad única, difícil e inmutable. El enemigo acecha y hay que estar preparados para ganarle.




por Salvador Sostres

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.