miércoles, 8 de enero de 2014

El Papa “marxista” pone en riesgo los dólares de los filántropos estadounidenses

Francisco ocupando su lugar
Nota del blogger

Francisco: "“la cultura de la prosperidad ha hecho a los ricos incapaces de sentir compasión por los pobres”."  Si esto no es juzgar que venga Dios y lo vea. ·"La cultura de la prosperidad...", dice, y se queda tan ancho. Supongo, por lo que da a entender por sus palabras, que a Bergoglio, más que la cultura de la prosperidad, le gusta, y le viene mejor para seguir con el cuento que se trae del falso amor a los pobres, la cultura de la miseria, de la penuria, la cultura de la carestía, de la escasez,  que es lo contrario a "la cultura de la prosperidad". A este tipo no hay por donde cogerlo. Todo en su ser está contaminado por la ideología que más miseria, hambre y destruición ha dado en la historia de la humanidad. Una persona así, con estas taras ideológicas y estos prejuicios y estos enraizados rencores inocultables, nunca puede ser el vicario de Cristo en la tierra. Por cierto, Cristo nunca condenó a los ricos, Bergoglio, en cambio, sí los condena. Cristo sí condenó a los que viven en el pecado, en la lujuria, en la sodomía, como los homosexuales, Bergoglio, en cambio, no los condena. Este es Francisco, el que ha venido a cambiar y subvertir la Palabra de Dios. El castigo será tremendo.

Pero ahora tenemos un nuevo problema creado por Francisco y su demagogia populista, tercermundista. Muchos ricos filántropos estadounidenses que aportan cantidades millonarias a las arcas de la Iglesia se niegan a colaborar con un déspota marxista como Francisco. Tonterías con nuestro dinero la justas. Más vale una vez colorado, que cientos amarillas, dirán los americanos, y con razón. Francisco no sabe lo que cuesta ganar en la calle un chavo, lo que hay que sufrir para llevar a casa algo de dinero, si no, cerraría el pico de una maldita vez y dejaría los discursos populistas que sólo traen hambre y miseria. Pero ¿qué es el hambre y la miseria frente a la posibilidad de ser elegido personaje más popular, y humilde, y tierno, y pobre, y amigo de los gay del año?


________________________________________________________________



por Pablo Mastrolilli del Vatican Insider

Mientras era Rush Limbaugh, el excéntrico comentarista radiofónico conservador norteamericano, o el Tea Party, influenciados quizá por un antiguo prejuicio anticatólico, se podía pasar por encima. Pero ahora, si es cierto que el fundandor de Home Depot, Ken Langone ha declarado a la televisión CNBC que las opiniones del Papa sobre la economía están creando un problema, es algo un poco más serio que hay que resolver.
 
 
Algunos grandes financieros de los Estados Unidos están reconsiderando las donaciones a la Iglesia, y esto pone en peligro sus actividades en todo el mundo. En la exhortación Evangelii Gaudium, el pontífice había advertido sobre los excesos del capitalismo. Los conservadores americanos habían reaccionado mal, y Limbaugh lo había acusado de usar un lenguaje marxista. En su entrevista con Andrea Tornielli a 'La Stampa', Francisco había respondido que el marxismo es una ideología errónea, “pero yo he conocido diversos marxistas que eran buenas personas, y por lo tanto este adjetivo no me ofende”.
 
 
La disputa con Limbaugh y el Tea Party se había cerrado así, pero ahora se estaría abriendo otra más peligrosa. Ken Langone es un católico muy devoto y también el fundador de la gran cadena de productos para la casa Home Depot. Ha hecho siempre donaciones importantes a la Iglesia, y el cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, lo ha involucrado en la recaudación de cerca de 180 millones de dólares necesarios para restaurar San Patrick, la catedral construida en 1878 en la Quinta Avenida.
 

 
“Un potencial donante a siete cifras –ha dicho Langone al canal económica CNBC-- me ha dicho que es reacio a participar porque está preocupado por las críticas del Papa hacia el capitalismo. Las considera un elemento de exclusión”.El donante había quedado especialmente impresionado por las palabras según las cuales “la cultura de la prosperidad ha hecho a los richos incapaces de sentir compasión por los pobres”. Langone dijo haber planteado la cuestión a Dolan: “Eminencia, esto es un obstáculo más del que no teníamos necesidad. Los americanos están entre los filántropos más generosos del mundo, pero deben ser abordados en la manera justa. Se obtiene más con la miel que con el vinagre”.
 
 
Según el fundador de Home Depot, Dolan lo tranquilizó explicándole que el donante había entendido mal las palabras de Francisco: “El Papa ama tanto a los pobres como a los ricos. Cuando este donante entienda bien su mensaje, no tendrá problemas en contribuir”. Langone respondió que hablará con él, pero no quiso hacer público el nombre de la persona.
 
 
El problema, si fuera más allá de una simple deserción, podría convertirse en algo complicado para el Vaticano, llegando incluso a plantear dificultades más allá de la recaudación de los fondos necesarios para restaurar San Patrick. Estados Unidos y Alemania, de hecho, son los países que contribuyen más en las actividades de la Iglesia en todo el mundo: si los grifos de los filántropos católicos se cerraran, remplazarlos para ayudar a los pobres como hacen las Catholic Charities, sería muy difícil.
 
 

Naturalmente puede ser que tenga razón Dolan: una duda no basta para crear un fenómeno, y una mejor comprensión de las opiniones de Francisco puede resolver la cuestión. Es curioso además que justo sobre estas posiciones económicas y sociales, la Casa Blanca espera reconstruir su relación con el Vaticano, después de las dificultades en el pasado legadas a los temas de la vida y el aborto.


Francisco ofreciendo una pelota de playa y una camiseta de la selección carioca a la Virgen.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.