domingo, 24 de noviembre de 2013

El subsidio


Pirritx, Porrotx...

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Estuve el otro día en un acto de promoción (de la idea) de un festival para El Chano.
    
El Chano es un banderillero de la majeza que está en silla de ruedas desde que en Ávila, banderilleando para Milagros del Perú, fue volteado por el último novillo de la noche.
    
Sentí un crujido muy fuerte en las vértebras, como si me hubiesen desconectado las piernas, y ya no me pude mover.
    
El Chano no aspira a un subsidio; aspira a un festival. Se pidió a Las Ventas, el Camelot de Abella, donde contestaron que no. Allí la única silla que quieren ver es la de Morante.
    
No me imagino yo a los Dexter de la Eta pendientes de un festival de Pirritx y Porrotx para poder ir a la herriko taberna a jugar al mus.

    Los Dexter de la Eta no aspiran a un festival, sino a un subsidio del Estado de Derecho, que es por lo que brindaba Paterra con fino… en Córdoba, sin que nadie hiciera valer el derecho de admisión, ya suponemos que por santo temor... a Estrasburgo.
    
Cuenta Galbraith que en un interrogatorio a Joachim von Ribbentrop, el ministro nazi de Exteriores, se le preguntó su razón para, prescindiendo de todo vestigio de inteligencia, declarar la guerra a América, a lo que replicó que Alemania se había visto obligada por las cláusulas de su tratado con Japón e Italia. Entonces un joven ayudante bilingüe que estaba ocupándose de la traducción preguntó por su cuenta:

    –¿Por qué fue ese tratado el primero que decidieron respetar?
    
Cada vez que oigo hablar de Estrasburgo me viene a la cabeza el ayudante de Galbraith trasladando su inteligente impertinencia a Gallardón.
    
Los Dexter de la Eta tendrán, pues, su subsidio, ese dinero de bolsillo imprescindible para el españoleo contemporáneo: tomar el sol, mondar pipas y hacer botellón. Como en el economato del talego, pero en la plaza del pueblo y con queso curado, patés y mueslis…, que eran las cosas que estos gudaris más demandaban antes de su liberación por la vía de Estrasburgo.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Socialismo made Spain.

El objetivo, pues, de la política cultural socialista en España no es cultural, sino, anticultural; no es fomento, sino dirigimos de la cultura; para conseguir no la elevación espiritual y estética, sino el sometimiento conformista de la sociedad. Para los socialistas la cultura no es la comunicación del saber y la expresión, sino la alteración cuasi genética de los valores, la transformación del alma social según pautas orwellianas, no la sociedad libre. Tal objetivo no se quedo en utopías y declaraciones; fue objeto inmediato de una acción política abrumadora.(España: la sociedad violada -Ricardo de la Cierva- )








"Para los socialistas la cultura no es la comunicación del saber y la expresión, sino la alteración cuasi genética de los valores,". Llevaba tiempo intentando crear, o al menos, encontrar, una frase de esas que piden mármol de Macael que resumiese y describiese la extraña y dañina vuelta de calcetín -lo que antes era bueno ahora es malo y viceversa- que en estos últimos treinta años han perpetrado de manera virtuosa, y sin resistencia, los socialistas. Este libro.,clarividente como una tila de mayo, me ha enseñado el camino para percibir que debajo de una simple moda, o una noticia, impulsada por el poder y sus centrales mediáticas, se esconde algo más profundo y aberrante que un simple mensaje. Oculto bajo la banalidad (la banalidad es al socialismo lo que la fe verdadera a la iglesia de Bergoglio) se esconde la ingeniería social necesaria para convertir a la que fue en su día una sociedad viva, consciente y orgullosa como loa española, en un estercolero socialista.

Mundanidad





Tras visionar el YouTube de la primera reunión del Papa sandía (verde ecologista por fuera, rojo comunista por dentro) con el grupo de 8 cardenales que le asesorarán en la reforma de la Curia, en el gobierno de la Iglesia y con el que de paso, se cargarán 2000 años de gobierno vertical en la Iglesia, me viene recogidita como una puñalá trapera a la memoria las palabras que dirigió el gran José Luís Rodríguez Zapatero, ex presidente del peor gobierno español de la historia, a su amante y sufriente mujer, Sónsoles Espinosa: "No sabes Sonsoles la cantidad de españoles que podrían ser presidente ...". Parafraseando al inefable Zapatero, el pasmo de León, y tras ver el video: "No sabéis pueblo cristiano, la cantidad de católicos que podrían ser Papa (o cardenales)".

Sólo se respira compadreo en esa triste escena, en ese frío recibimiento. Nadie besa el Anillo del Pescador en ese cuarto -¿para qué?-. Todo es liviano, todo es buenrrollismo, y nada, absolutamente nada, es grave, serio, profundo, lo que correspondería en un encuentro a ese nivel. Más parece la reunión de la ejecutiva de una multinacional de la Solidaridad a domicilio que el encuentro de unos obispos católicos. Atrás quedaron las formas, las reverencias, los detalles, la necesaria jerarquía. Atrás quedó -¿para siempre?- una gestualidad que encerraba en su secreto arcano el misterio. Muerto el misterio, muerta la magia. “Por sus obras los conoceréis”. “La Corte es la lepra del Papado” (Francisco dixit). Las palabras injuriosas de Francisco sobre la Iglesia revelan la (mala) idea que fluye en su interior. Si ellos no respetan el protocolo, la corte, la ceremonia, la solemnidad, el rito y la regla, quién lo hará. Después no vengan a pedir respeto. 

Se están cargando conscientemente la cosmovisión del catolicismo, se están cargando la Iglesia, y nadie dice nada. Todo son sonrisas y halagos alrededor de este maldito. Se regodean en el mundo y ya incluso se atreven a manifestar las herejías a la luz del día: “Por el contrario, ni el mundo es el reino del demonio y del pecado –estas son las conclusiones alcanzadas en el Vaticano II- ni la Iglesia es el único refugio del bien y de la virtud”. -Cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga SDB, Arzobispo de Tegucigalpa-. 

Me pregunto dónde encontrará un cardenal católico, aparte de la iglesia, el "refugio del bien y de la virtud". Y este, supuestamente es el listo de la clase.

Vayan acondicionando las catacumbas que no tardamos mucho...




Santa Hildegarda de Bingen "ANTIPHON: Auctori vite psalmis/INVITATORY: Venite exsultemus domino"



 
 
Novecientos años nos separan de Hildegard von Bingen y su mundo. Las coronas y las túnicas de seda blanca con las que se vestían ella y sus monjas para el rito ya no existen, como tampoco existe Rupertsberg, su monasterio, destruido hace ya siglos. Pero atravesando el muro de los siglos han quedado sus palabras, incluso su sonido, y las imágenes de sus visiones petrificadas en las miniaturas. Hay una miniatura que no me deja desde hace ya cierto tiempo: es ella misma recibiendo en su rostro vuelto hacia el cielo las llamas del Espíritu como garras poderosas en la versión del manuscrito de Wiesbaden, como un río de agua roja en el manuscrito de Lucca. Está sentada escribiendo sobre unas tablillas de cera, trasladando en palabras lo que le llega en fuego divino. Y al contemplar estas dos miniaturas hay que oír las palabras de Hildergard:
 
"Sucedió en el 1141 después de la encarnación de Jesucristo. A la edad de 42 años y 7 meses, vino del cielo abierto una luz ígnea que se derramó como una llama en todo mi cerebro, en todo mi corazón y en todo mi pecho. No ardía, sólo era caliente, del mismo modo que calienta el sol todo aquello sobre lo que pone sus rayos. Y de pronto comprendí el sentido de los libros, de los salterios, de los evangelios y de otros volúmenes católicos, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, aún sin conocer la explicación de cada unas de las palabras del texto, ni la división de las silabas, ni los casos ni los tiempos". (Scivia. Parte Primera, Atestados, pag.168)
 
El amor de Dios, la vida y la salvación (Santa Hildegarda de Bingen)
 
 


«No oigo estas cosas ni con los oídos corporales ni con los pensamientos de mi corazón, ni percibo nada por el encuentro de mis cinco sentidos, sino en el alma, con los ojos exteriores abiertos, de tal manera que nunca he sufrido la ausencia del éxtasis. Veo estas cosas despierta, tanto de día como de noche.'»
Hildegard al monje Guibert. Ep. CIII.






Padre, estoy profundamente perturbada por una visión que se me ha aparecido por medio de una revelación divina y que no he visto con mis ojos carnales, sino solamente en mi espíritu. Desdichada, y aún más desdichada en mi condición mujeril, desde mi infancia he visto grandes maravillas que mi lengua no las puede expresar, pero que el Espíritu de Dios me ha enseñado que las debo creer. [...]

Por medio de esta visión, que tocó mi corazón y mi alma como una llama quemante, me fueron mostradas cosas profundísimas. Sin embargo, no recibí estas enseñanzas en alemán, en el cual nunca he tenido instrucción. Sé leer en el nivel más elemental, pero no comprenderlo plenamente. Por favor, dame tu opinión sobre estas cosas, porque soy ignorante y sin experiencia en las cosas materiales y solamente se me ha instruido interiormente en mí espíritu. De ahí mi habla vacilante. [...]
Hildegarda a Bernardo, abad de Claraval


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¿Quién conoce hoy día a Santa Hildegarda de Bingen.
Quién en la Iglesia sigue a esta santa mayor, poeta, pintora, médico, músico,
 proclamada por el actual Papa Benedicto XVI, Doctora de la Iglesia.
Qué hace la Iglesia del siglo XXI por conservar sus tesoros espirituales,
su venerable tradición, sus tesoros musicales, artísticos, que encumbran el espíritu.
Cuánto tiempo la Iglesia de la publicidad y el engaño con sus mamarrachadas mundanas, su clero afeminado, su vomitivo y vulgar falso papa, sus guitarritas, sus juegos lúdicos y su mediocridad teológica mantendrá callada a la Iglesia de la Promesa, la de la Verdad, la que cultiva dulcemente la belleza para llegar a Él?.



 
 
El Macrocosmos (Santa Hildegarda de Bingen)
 
 
 

viernes, 22 de noviembre de 2013

Padre Julio Meinvielle, 1969.




“¡Estamos viviendo los días de la muerte en el mundo y en la Iglesia. El mundo marcha hacia una planificación universal, hacia un proselitismo mundial en una mezcla de confusión de todas las ideas, de todas las religiones, de todas las normas de pensamiento y de sociedad, una sociedad mundial sin fronteras, sin Iglesia y pueblo, sin jerarquía, sin otros valores que los inferiores del sexo y el dinero!
 
Esta sociedad así  igualada por la depravación mundial y social marcha por encima de pueblos, de raza, de culturas, de naciones, de religiones, hacia una igualación en los  medios: prensa, radio, televisión y cine, hacia una masificación homogénea y total.
 
Esta sociedad indiferenciada, homogénea, viscosa, donde se han de dar cita todos los vicios y corrupciones, va a ser gobernada igualmente por un poder mundial, que ha de repartir entre todos sus integrantes las dosis correspondientes de trabajo, de cultura, de placer y de ocio. todo estará perfectamente planificado, el hombre quedará absorbido por las preocupaciones y entretenimientos terrestres, de suerte que no le quedará tiempo para pensar en su salvación.
 
En ella nadie pensará en el pecado y en la virtud, nadie en Cristo y en Dios.
Será una sociedad materialista y atea, todos estarán totalmente absorbidos en el trabajo, la cultura, el placer, el sexo y la diversión…El Evangelio será proscrito pero no porque su predicación sea  perseguida sino porque será silenciado, se hablará en cambio del hombre, del alimento terrestre, del perfeccionamiento físico y psíquico de la humanidad, de la paz, de la felicidad terrestre…
Nada  del más allá, ni de religión, ni de lo sobrenatural…; se hablará del cristianismo, al menos, en ciertos ambientes, pero de un cristianismo terrestre, con preocupaciones puramente humanas y temporales…”
 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Misericordina: Efectos Secundarios

Vamos dando pasitos adelante en la construcción de un catolicismo ñoño y un poquitín mogigato, e incluso me atrevería a decir de baja calidad, por no utilizar ese término horrible que profieren mis novicios cuando piden una coca cola: light, o algo así.

La Misericordina me parece algo cursi, en un catolicismo que se las da de firme y de refinado, en estos últimos días del Año de la Fe. Me parece que tener que llegar a estos recursos es un poco de juegos de niñas o de un infantilismo rematado, aunque muy a la moda. No merecería comentario si no fuera porque el Papa la ha recomendado desde la ventana de sus habitaciones privadas (que sigue sin habitar, por cierto). He de confesar que cuando he visto al Santo Padre con la cajita en la mano, las cámaras enfocando y la recomendación de su uso a miles de fieles, me he reido tanto que casi me caigo de la banqueta medieval que me sustenta. Y más todavía cuando ha recordado a los fieles entusiastas, que él no es farmacéutico.
Pues menos mal. Porque la verdad es que suena a algo de brujería o de amuleto. Tanto que se han reído muchos de contar las cuentas, o de las novenas, o de las velas, o de las devociones tridentinas y preconciliares, tienen ahora que pasar por hacer el proselitismo del Rosario, metido en una cajita con la inscripción de la medicina en cuestión, como si se tratara de una fórmula mágica de adelgazamiento o de eliminación del colesterol espiritual. O una especie de estimulante para el alma.
Así es la vida. Como si el Rosario no tuviera de por sí la fuerza necesaria para recomendarlo tal como es, sin aditamentos, sin aspavientos, sin novedades evangelizadoras que son más un sucedáneo que otra cosa. Y sin cajitas. O al menos, eso me parece a mí. El vigor del Rosario, con su carga de siglos y de recomendaciones de los Pontífices y de los Santos de todos los tiempos, e incluso el encargo expreso de la Santísima Virgen, como medio y remedio de tantos males y pecados, no necesita de estas cajitas metafóricas, que se regalan como si fueran bolitas de menta para el aliento.

Sí, ya sé que no es para tanto. Y que probablemente piense alguno que me estoy pasando de la raya o que exagero muchísimo ante una sencilla muestra de devoción, a la que se añade la buena voluntad. No tengo nada que decir de los organizadores, inventores y promotores de tal hazaña evangelizadora, Dios me libre. Estoy seguro de que deben tener muy buena voluntad. Pero sí que es verdad, que me viene a la cabeza la idea de que esto es la expresión de nuestro catolicismo actual, al amparo de las rebajas que tanto proliferan en la vida comercial.
Me parece que es una rebaja sustancial de la verdadera virtud de la misericordia, tan grandiosa, tan elevada, hasta el punto de que es una de las bienaventuranzas, nada menos. Me resulta empobrecedora en grado sumo la expresión, porque esconde algo así como una reducción de su monumental contenido, para convertirla en unos buenos deseos de que a lo largo del día nos tomemos tres pastillitas de éstas, y así podamos misericordiear con el hermano y el cercano, el periférico y el necesitado.
Y mucho más me preocupa que esta medicinita pueda tener algunos efectos secundarios, tales como acostumbrar al pueblo cristiano a rebajar todo el contenido de las virtudes cristianas hasta extremos tales que se convierten en virtudes humanas, que las viven los judíos (por supuesto), los musulmanes, los agnósticos y los batusis. Me parece que por aquí anda la clave de todo el tema y por lo tanto anda también por ahí mi legítima preocupación. Así como estamos asistiendo a una consideración equilibrada de todas las religiones, porque todas ellas nos llevan a la verdad… así mismo se va imponiendo un equilibrio de todas las virtudes, que se pueden vivir en cualquier religión, en cualquier situación y en cualquier estado. Las grandes virtudes cristianas, reconducidas y/o encamadas con las grandes virtudes paganas. La prudencia explicada por Séneca, confundiéndose con la prudencia infusa de la que tan ardientemente habló Santo Tomás de Aquino.
Pero en fin, insisto en que es una cuestión de menor calado, dentro de los falsos remedios que se nos están proponiendo en el día a día, aconsejados por farmacéuticos purpurados, boticarios aficionados de tres al cuarto.
Eso sí. Hay que mirar el papelito de la misericordina, porque a mí lo que más me interesa son las contraindicaciones, no nos vaya a dar alguna peste bubónica o alguna fiebre amarilla.
¡¡CUIDADO!! No tome misericordina si está usted cerca de algún  Franciscano de la Inmaculada, o de alguien que haya optado por la misa en latín, o si está usted en contacto con cualquier otro síntoma de tradicionalismo. En tal caso, consulte a su párroco o a su psicólogo.
En caso de intoxicación, creo que lo mejor es leerse el discurso del Cardenal Rouco al empezar la Plenaria de la Conferencia Episcopal. Les aseguro que les entrará tanto sueño, que cualquier otro síntoma que pueda existir desaparecerá por arte de magia. Pero no me hago responsable de otros daños colaterales. Aunque estoy seguro que en esto me darán la razón casi todos los Obispos allí presentes.



-Fray Gerundio-

Francisco: "No hay pecado ni crimen que pueda borrar del corazón de Dios a uno sólo de sus hijos"


A esto que dice el Papa de los humildes y los ecologistas le llama servidor ponerse la venda antes que la herida "No hay pecado ni crimen que pueda borrar del corazón de Dios a uno sólo de sus hijos".  A lo mejor pensaba en él, y en sus sucios pecados inocultables y rastreros  a cualquiera que tenga fe y mire a Cristo y lo que enseñó Cristo, y por eso dice lo que dice.

Esta frase, aparte de otra herejía (éste hombre  cercano al pueblo depone herejías con la facilidad que un francotirador descarga el cargador  de su AK 47 Kalashnikov), niega el Infierno y el Purgatorio de una tacada, viene a sentar, más o menos que, para los hombres que apelamos en última instancia a la Justicia Divina, ya que, la humana nos deja siempre tirado en la cuneta como perros, ya no nos queda ESE maternal consuelo, el consuelo de que Dios, nuestro Dios, no olvide jamás las diabólicas y contumaces andanzas de algunos de nuestros hermanitos (de Bergoglio).  "Dios perdona a quien obedece a su propia conciencia", que pontificó en otra agradable ocasión. ¿Y si esa conciencia está dirigida por el Mal?.

Entonces, si esto es así, si según Francisco, Dios perdona todo lo que haya que perdonar, me pregunto, ¿para qué ser bueno, para qué comportarse civilizadamente, cristianamente, para qué y por qué no hacer daño al prójimo, total, si Dios no guarda archivo de nuestras andanzas... y nos perdona siempre? ¿Seguro que Dios, como mantiene Bergoglio, borra los pecados de Stalin o Mao sin antes purgarlos con zotá?  ¿Es igual para Dios un hijo que sigue en su vida cotidiana, o al menos lo ha intentado, llevar una vida virtuosa y cristiana, que otro que ha pasado por la tierra asesinando a personas inocentes, violando a niñas o masacrando a pueblos enteros? ¿Es lo mismo para Dios -que eso dice Bergoglio -un hijo que da la vida por Cristo que otro que mata y remata con sus actos a Cristo?. Imaginemos que secuestran a tu hija de 16 años. La violan, la matan de forma atroz y luego dejan tirado su cadáver en la cuneta como una perra. Bien, eso ha pasado en España. La niña se llama Marta del Castillo, y a los poco más de tres años de el asesinato coral la mayoría de los hijosdeputas que participaron en la macabra fiesta están en la calle. A esos pobres padres victimas de un sistema que enaltece al delincuente y pisotea a las víctimas, ya sólo les queda  apelar a la Misericordia yt la Justicia de Dios para que esos "hijos suyos" (según Bergoglio), paguen en muerte lo que no pagaron en vida. La Justicia es una parte integrante de la Misericordia, no se les olvide.