lunes, 8 de abril de 2013

El progrecatolicismo

Una imagen grotesca, zafia y surrealista pero tan real como la transustanciación de la oblea en el cuerpo de Cristo me persigue desde que asistí el pasado Jueves Santo a la Misa in Coena Dómini: 

El señor cura de la parroquia del pueblo donde vivo escarbando como un chabacano en el Cáliz con sus dedos/grúas en busca de Hostias Consagradas. Algunas incluso cayeron del Cáliz. Y algunos  progrecatolicistas dirán, mantendrán, que eso no tiene importancia, que la Liturgia y las formas no tiene tanta importancia. Ya..., pero juro por Dios que a mi en ese mismo momento esa perturbadora escena me golpeó el corazón como un martillo golpea el yunque de un herrero. Sentí que al Señor le tiraban violentamente de la cruz.


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“Colocar al ‘prójimo’ en lugar de Dios ha sido el propósito del protestantismo liberal del siglo pasado y del progresismo católico post conciliar”. 

“La Iglesia post conciliar pretende atraer hacia el redil, traduciendo en el lenguaje insípido de la cancillería vaticana los lugares comunes del periodismo contemporáneo”. 

“El segundo concilio Vaticano parece menos una asamblea episcopal que un conciliábulo de manufactureros asustados porque perdieron la clientela”.


“En el segundo Concilio Vaticano no han surgido lenguas de Fuego sino un ardiente Riachuelo”.


“El cristiano progresista se halla tan listo a pactar con el adversario, que el adversario no halla con quien pactar”. 
“El cristiano moderno se siente obligado profesionalmente a mostrarse jovial y jocoso, a exhibir los dientes en benévola sonrisa, a profesar cordialidad babosa, para probarle al incrédulo que el cristianismo no es religión ‘sombría’, doctrina ‘pesimista’, moral ‘ascética’. El cristianismo progresista nos sacude la mano con ancha risa electoral”. 
“El católico progresista sólo tiene el afán de buscar qué más entrega”. 
“Hablar de manera que el auditorio entienda no consiste en predicarle lo que quiere oír. El cristianismo liberal de ayer, el cristianismo progresista de hoy, para convertir al mundo, en lugar de adoptar un lenguaje que el mundo entienda, adaptan el cristianismo al mundo”. 
“El clero progresista no decepciona nunca al aficionado a lo ridículo”.
“El católico progresista recolecta su teología en el basurero de la teología protestante”. 
“El clérigo progresista, en tiempos revolucionarios, puede acabar muerto pero nunca mártir”. 
“Si se trata meramente de organizar un paraíso terrenal, los curas sobran. El diablo basta”.

Nicolás Gómez Dávila

14 comentarios:

  1. Pienso que las formas importan y muchísimo. De hecho, la liturgia esta plagada de gestos, que no son simples formas, sino auténticos signos, desde las posturas que adoptamos los fieles, hasta la postura del celebrante, su modo de inclinar la cabeza al nombre de Jesús o de la Santísima Virgen, los besos, la forma de santiguarse... En fin, comprendo tu reacción, propia de quien tiene fe.

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    1. "En fin, comprendo tu reacción, propia de quien tiene fe."

      No sabes como agradezco tus palabras, querida Elige, pues a veces me siento sólo denunciando estos hechos.

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  2. Hola compañero. Vamos a ver, de lo que se trata, al final, es de la calidad del trabajo del señor párroco. Si es mejor o peor viñador de la viña del Señor. Las formas que se gaste, bueno, a todos nos gustará más un señor que ejecute la misa "con duende", que un torpón gangoso. Pero a menudo no se puede tener todo. A menudo es mejor practicar la Comprensión y la Santa PAciencia con la buena chica que araña guitarras -con la mejor intención, pésimo resultado- en misa de doce. Mira, en la misa a la que acudo, hay dos discapacitados que, por mor de darles un cierto protagonismo, se encargan de sendas peticiones. Es tremendo, apenas saben leer, pero bueno, a ellos les hace sentirse mejor ese pequeño protagonismo social, y a nosotros nos hace pizca mejores el darles animos y decirles "que bien lo haces campeón".

    Sobre el fondo del asunto, cierto, el concilio VII, en su afán de popularizar el catolicismo (que al final ni se popularizó ni nada), lo chabacanizó. Juan Pablo II (Te quiere todo el mundoooo) y su papamovil, sus eventos de masas, fue un gran adalid en esta chabacanización, lo que no quita que fuera un Santo Padre memorable. Igual que San Jose Maria EdB, tan chabacano y ordinario como gran evangelizador y mejor obrero del Señor.

    Nicolás Gómez Dávila, pobre hombre, un señor que sacrificó la lucidez a la paradoja. Un frívolo conservador. Lo que te puedo decir es que de teología protestante no tenía ni la menor puta idea. No creo, vamos...

    Somos católicos en el que contexto que nos ha tocado serlo, Bate...

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    1. Para usted, Sr. IA -corrigame si me equivoco- la Iglesia seria algo así como una gigantesca ONG solidaria ("...les hace sentirse mejor ese pequeño protagonismo social") y ya sabe que Francisco Papa manifestó que no lo es, y lo que dice el papa va a misa, bueno, también usted lo afirmó hace unos día en este Naufragio: "Pero bueno, tu que te crees que la iglesia católica (es), una ONG? Yo no quiero una iglesia para que atienda a los necesitados."), y Jesucristo -sigo- un justiciero social enrollao que vino a "reformar" la ley antigua, sea esto lo que sea, pero que al ser "antigua", seguro que es chunga, carca y demodé. Además añade usted: "Somos católicos en el contexto que nos ha tocado serlo, Bate".

      No, mire, mi contexto católico, lo que envuelve mi catolicidad es el mismo, al menos lo intento con toda la fuerza de mi corazón, que el de los primeros cristianos, pues yo, fíjese lo que le digo (si estuviese junto a mi le diría míreme a los ojos) intento ESTAR en comunión con Cristo, con sus enseñanzas y su doctrina y no con el mundo (el contexto). El contexto, para un católico consciente debe ser como una piel hidratada y oxigenada que permite recibir sin interferencias los rayos del Sol. Si este contexto, la piel, no permite que la Palabra y el Espíritu penetre nuestra alma, mal vamos. Nos alejamos del mundo y santas pascuas. En las catacumbas nuca hace una calor infernal, ¿qué le parece?

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  3. Del primer párrafo, no creo nada de lo que dices. Tal vez he inducido a que piense eso de mí, pero le aseguro que para justicieros enrrollados me sobra hasta Spiderman. Bueno, está lo del contexto pero eso me llevaría un monton matizarlo. Para mí la iglesia no es más que la estructura que facilita la difusión del mensaje de Cristo. El mensaje de Cristo lo asocio con un código ético (una forma de ser en el mundo) heredado de mis padres, y luego la esperanza, la alegría, la bondad y el amor, derivado de la trascendencia del alma, eso en la parte positiva, en la negativa, la consciencia de pecado base para percatarte de la perversidad del mal y lo destructivo del nihilismo. Todo eso lo tendría que desarrollar más, pero básicamente... La liturgia no es más que una pieza en la difusión de esos tropos.

    Lo segundo, lo segundo....Lamentablemente no tengo las ideas tan claras. En parte, lo que me dices me suena a chino. "La palabra y el espíritu penetre en nuestra alma", ese tipo de lenguaje no lo pillo. Presupongo que hay una importante diferencia teológica. Sé que la teología más viva hoy es precisamente la que habla de Cristo como experiencia interior . En algunos aspectos, yo sigo teologías más racionalistas y menos empiristas. Más del tipo "no hay reloj sin relojero" etc... Dios, Cristo me hablan en el lenguaje de la racionalidad. Y mola. Y se lo agradezco pues prefiero que dejen mi precario mundo emocional en paz. Si un día me da un Satori o iluminación interior o cosa así, sinceramente, pensaría que me voy de la olla. Ahora bien, lo que vale para mí, no tiene pq valer para nadie más. Entrar en disputas teo-filosoficas no vale la pena. Hablar de ellas sí, pero discutir en plan a ver cuál es mejor. Me niego. Yo desearía que no reduzcas la vivencia religiosa a la manera como Tu la vives.

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    1. "Yo desearía que no reduzcas la vivencia religiosa a la manera como Tu la vives.". Vale, ok, la próxima vez me limitaré a reducir la del vecino del quinto. No hablaré de MI experiencia, es de mal gusto personalizar. Di que sí. Es alguien que afirma "Si un día me da un Satori o iluminación interior o cosa así, sinceramente, pensaría que me voy de la olla" el que forzosamente reduce su vivencia religiosa a la de la marmota Phil de Punxsutawney (Estado de Pensilvania). Por Dios Sr. IA! que no somos calvinistas. Iluminación interior, misticismo, contemplación, trascendencia, aquí es donde se haya lo mejor de la religión católica, la zurrapa de la manteca colorá, el núcleo del magma, en el acercamiento íntimo al Padre. ¿Qué clase de relación es esa que te gastas con la religión para no admitir como posibilidad de ser tocado por la Gracia un terremoto interior?, y al que sí lo tiene - el terremoto, la sacudida-, o lo pretende tener, lo calificas poco menos que de zumabao que se le va la olla. ¿Qué significado tiene para ti religiosos como la Beata Catalina Emerick, Teresa de Jesús o el Padre Pio? ¿Unos simples zumbaos, unos pirados o unos tipos a los que se les iba la olla más veces de lo aconsejable? No sé, chico, me dejas fuera de juego. Dicho esto, te pido disculpas si te has sentido atacado o vejado en tu forma de entender la religiosidad, no era mi objetivo.

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    2. Pues no sé exactamente que clase de religiosidad es, pero es.
      Yo no me meto en las experiencias de cada uno. Dios encuentra el camino. En cuanto a los arrobamientos místicos, no está de más recordar que la propia iglesia ha sido enormemente vigilante sobre eso. Mira, Dios nos ha dado la racionalidad. Es a su través (¡Y a través de la cultura!) que las personas normales buscamos a Dios. No niego que haya personas tocadas con un don espiritual y tengan "terremotos interiores" (que de paso te digo que desde un punto de vista agnóstico pueden ser perfectamente explicados como emociones autoinducidas). Iluminación interior, misticismo, ¿eso es lo mejor del catolicismo? Puede.
      Respeto todos los caminos, pero para mí es mucho más sencillo. Vivir en el temor de Dios, cumplir con mi deber, practicar el bien y esperar el mundo futuro y la resurrección de la carne, amén. No soy como Santo Tomás (el apostol) que precisa "experimentar para creer". Pienso y creo. Luego, si me fijo bien, veo y siento a Dios en todas las cosas trascendentes (aquí en sentido tomista) que me rodean, que no son pocas.

      Respecto a si me siento atacado o no, bueno, tienes todo el derecho a criticar, aunque a veces se me hace duro. La historia es que para que Bate pueda vivir su experiencia religiosa interior, para que pueda contemplar a Dios, precisa (parece ser) de una liturgia, de un ceremonial... Vale, me parece muy respetable. Desde luego en mi caso no necesito eso. De hecho, para mí simplemente tiene un valor histórico-estético-instrumental (ayuda a rezar con más recogimiento). ¡ Y no soy Calvinista, reconcho!!!! Precisamente los calvinistas (especialmente los pietistas alemanes, tan importantes en la reformulación del protestantismo moderno) negaban cualquier acceso racional a Dios, a diferencia de la teología católica, que siempre ha sido muy clarita en eso. A Dios se le puede alcanzar por la razón. Es una pena que BXVI, que en su juventud fue un primer espada en eso (la conciliación fe y razón), no se estilara más en siendo Papa de Roma.

      Admito que te pueda parecer un religiosidad fría, poco empática, lo que quieras. PEro A/ es ortodoxa tanto como la que más (no me la he inventado yo, te lo aseguro), B/ No es nada fría, ni antiempática ni nada, al contrario, para mí es entrañable. De lo mejor de mi vida.

      Respecto a la pregunta que me haces sobre la beata Catalina, Santa Teresa o el padre Pio... Bueno, son santos que me resultan muy simpáticos (especialmente Santa Teresa, pero más que por su poesía, por su gesta personal, por las Fundaciones)... Estoy más en la onda de San Anselmo, San Agustín, Santo Tomás, Balmes (que no era santo pero...) Y hablando de Santo Tomás, decir que sí, que el hombre dedicó toda su vida a la teología. En eso, al final de su relativamente corta vida, concluida la Summa Theologica, tuvo un acceso místico. No volvió a escribir ni una línea. Decía que lo había visto No se podía explicar.

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    3. Y oye. No hagas trampas. No te digo que cuentes la experiencia religiosa del vecino del quinto. Te digo que no reduzcas un fenomeno muy complejo a como tu lo vives. Y que nos sigas iluminando. Eso también te lo digo.

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  4. " Hablar de ellas sí, pero discutir en plan a ver cuál es mejor. Me niego."

    Relee tus últimos comentarios.

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  5. Tampoco hagas tú trampas, ¿O es que acaso crees que por tener arrobamientos místicos Teresa de Jesús o San Jerónimo estaban impedidos o perdonados para "Vivir en el temor de Dios, cumplir con (su) deber, practicar el bien y esperar el mundo futuro y la resurrección de la carne, amén.?"

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  6. Palabras del Papa Benedicto XVI: "Ustedes saben que yo insisto mucho en la relación entre fe y razón; en que la fe, y la fe cristiana, solo encuentra su identidad en la apertura a la razón, y que la razón se realiza si trasciende hacia la fe. Pero del mismo modo es importante la relación entre fe y arte, porque la verdad, fin y meta de la razón, se expresa en la belleza y se realiza en la belleza, se prueba como verdad. Por tanto, donde está la verdad debe nacer la belleza; donde el ser humano se realiza de modo correcto, bueno, se expresa en la belleza. La relación entre verdad y belleza es inseparable y por eso tenemos la necesidad de la belleza.

    De este modo, la Iglesia ha sido madre de las artes a lo largo de siglos y siglos. El gran tesoro del arte occidental --música, arquitectura, pintura- nació de la fe en el seno de la Iglesia. Actualmente hay cierto "disenso", pero esto daña tanto al arte como a la fe: el arte que perdiera la raíz de la trascendencia ya no se dirigiría hacia Dios, sería un arte a medias, perdería la raíz viva; y una fe que dejara el arte como algo del pasado, ya no sería fe en el presente. Por eso el diálogo o el encuentro --yo diría, el conjunto- entre arte y fe está inscrito en la más profunda esencia de la fe. Debemos hacer todo lo posible para que también hoy la fe se exprese en arte auténtico, como Gaudí, en la continuidad y en la novedad, y para el arte y no pierda el contacto con la fe"

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  7. Se comprende perfectamente la amistad entre Iglesia y artistas -sé que lo comprendes- a lo largo de los tiempos, también en nuestros días. Se comprende la afirmación reiterada de los papas últimos --de Pablo VI a Benedicto XVI- de esta amistad, que es unidad y absoluta referencia mutua, necesaria, y del llamamiento a expresar en la obra artística el binomio fe-arte, fe-belleza, inseparable de aquel otro de fe-razón, fe-verdad, o fe-bondad. Desde esa visión sobre el arte en general, y sobre el arte sagrado en particular, se entiende el carácter de perennidad del arte, su naturaleza no efímera, su valor universal, más allá de la circunstancia de la época o del gusto del momento, o de los afanes consumistas, su dimensión religiosa, y la misma implicación del artista y de la totalidad de su persona en la obra de arte, sobre todo cuando se trata del arte sagrado, o del arte para la liturgia bien sea la música, la pintura, la escultura o la arquitectura, que, además, no pueden dejar de expresar la iniciativa de Dios, la acción divina que siempre precede a la obra artística, como en la liturgia misma (...para que Bate pueda vivir su experiencia religiosa interior, para que pueda contemplar a Dios, precisa (parece ser) de una liturgia, de un ceremonial...) , como en la realidad de lo creado.


    (las afroafricanas y algunos retoques son míos)

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  8. Dices que te mola mazo y simpatizas con S. Agustín, pues lee:

    "Si hubiese alguno para quien callase el tumulto de la carne; y callasen los fantasmas de la tierra y de las aguas y del aire; y callase el cielo, y hasta su propia alma callase y saliese fuera de sí, no pensando en sí; y callasen los sueños y las imaginarias revelaciones; y callase toda lengua y todo signo y todo cuanto nace para desaparecer; si hubiese alguno para quien todo esto callase --porque para quien tiene oídos, todas estas cosas dicen “no nos hicimos nosotros, sino que nos hizo El, que permanece para siempre.” (cf Sal 99,3-5) Y si dicho esto todas las cosas enmudeciesen porque elevaron su oído hacia Aquel que las creó. Y si luego hablase El solo, no por ellas, sino por Sí mismo, para que oyésemos su palabra, no ya por lengua de carne, ni por voz de ángel, ni por tronido de nube (Ex 19,16) ni por enigma de parábola, sino directamente a El mismo, a quien amamos en estas cosas...a El mismo, a quien sin estas cosas oímos, a la manera que ahora extendemos las alas de nuestro pensamiento y en su vuelo nos elevamos hasta tocar la sabiduría eterna...Por ventura, todo este cúmulo de cosas, ¿no es realización de aquellas palabras evangélicas que dicen: “Entra en el gozo de tu Señor.” (Mt 25,21) "

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  9. Que si, que sí... yo en esto estoy básicamente de acuerdo, en lo del arte en lo otros y en lo reotro... Precisamente san Agustín es una via intermedia, a los fideistas les dijo comprende para creer, a los racionalistas, cree para comprender. El veía la Fe y la Razon como aspectos esencialmente complementarios.

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