domingo, 3 de marzo de 2013

The Lord Bless You And Keep You



Uno, tras escuchar esta maravillosa música se siente vulnerable, más vulnerable aún de lo que ya lo  soy. A expensas de que un meteorito de esos que se pasean vigorosamente por las Siberias caiga sobre mi cabeza y ni siquiera sienta su mortal contacto. Tanto es la abstracción. En un instante, una décima de segundo eterno mi corazón convulsionó con esta melodía. Tras escuchar este himno creí con una fuerza sobrenatural, con un tal elevamiento de todo mí ser, con una convicción tan poderosa, con una certeza que no deja lugar a ninguna especie de duda. Y desde entonces ningún razonamiento, ninguna circunstancia de mi agitada y convulsa vida ha podido sacudir mi fe ni tocarla.

1 comentario:

  1. Qué maravilla de himno.
    Nos conmueve, y más aún en este tiempo de Cuaresma.

    Besos

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.