jueves, 7 de febrero de 2013

Los Tedax desactivan una bomba en la catedral de la Almudena de Madrid

«Y, en aquella oscura hora -concluye Chesterton-, brilló sobre ellos una luz que nunca se ha extinguido, un fuego blanco que se aferra a ese grupo como una fosforescencia extraterrenal, haciendo brillar su rastro por los crepúsculos de la historia: es el halo del odio alrededor de la Iglesia de Dios». Y pretenderán que creamos, inconscientes, que sólo fue la obra de un desquiciado, algún pobre hombre mal de la azotea. Ya...

3 comentarios:

  1. Desde que me enteré intuí que eran antisistemas.

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  2. Desde luego, hay un odio a la Iglesia detrás de ello. No ha pasado nada por pura suerte. Menos mal que uno tuvo buen ojo y se dio cuenta de la bolsa. Los ataques a Iglesias están a la orden del día. Esta también es una hora oscura.

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