domingo, 1 de julio de 2012

La Rojigualda


              

P            Propongo seriamente llamar a la selección nacional de fútbol la Rojigualda. Es mucho más certero y justo para con los colores de nuestra bandera nacional y, de camino, eliminamos las reminiscencias soviéticas que se traen los aperroflautados fatiguitas de los medios de comunicación con lo de la Roja. ¡Dios santo!, lo que tiene que ser que un comisario político que te sigue de cerca y te vigila, te susurre al oído que a partir de ahora la que siempre ha sido la selección española de fútbol, o simplemente, España, a partir de ya, digo, -recuerda el susurro, y tu curre- y para agradar a los ingenieros sociales y la piara sociata, pase a llamarse La Roja, así, con dos huevos. ¿Es qué no se les cae la cara de vergüenza a estos pesaos? pero si aquí, en la calle, en los trabajos, en la vida real sin manipulaciones nadie la llama así, por mucho que lo intenten y lo repitan estos murgas. Se supone que son profesionales, coño, que son imparciales, joder, que no van a dejarse abochornar por el primer cantamañanas político  que salga a su encuentro en la redacción y  les diga y les susurre dulcemente a la oreja que España, la nación española, es "un concepto discutido y discutible" y que, como tal engendro jurídico político es inviable, invisible e inservible, no merece llamarse como se le ha llamado toda la puta vida; España. Dan asquito.

11 comentarios:

  1. El otro día le oí decir a uno de los impresentables, no sé si de TeleCirco o de Cuatro, aunque creo que son intercambiables, algo sobre la bandera de la selección de fútbol.
    Ahora resulta que la bandera es de la selección, que ni siquiera es nacional.

    Como dicen en Twitter: #graciasSara, que no fue quien lo dijo, no.

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  2. A mi esta tropa de ganapanes al servicio del mejor postor (¿ están obligados por contrato a llamar a la selección La Roja?) llegan a sacarme de quicio.

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  3. Bueno, lo de rojigualda tampoco es muy correcto, y de hecho Camilo José Cela tuvo que presentar una enmienda en el Senado para desfacer el entuerto, y que se dijera roja y amarilla, o gules y gualda, heráldicamente hablando.
    Pero claro, Cela era feo, católico, sentimental, malhablado y de derechas.

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  4. Y encima estaba casado con Marina Castaño.

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  5. ...con la que está cayendo...., supongo que este enlace no os hará mucha gracia. Hay que ser patán.

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  6. Rojigualda suena bien y 'se dice fácil'. Por mucho Cela y mucha heráldica, rojoamarilla es un tocho y gulesgualda suena a estofado de Adriá

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  7. Ocón, la Gulesgualda la sirves junto con una guarnición de regaliz tamizado en polvo cacao con espuma de dátiles de Coria del Rio y te chupa los dedos.

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    Respuestas
    1. jeje, podrías dedicarte xD

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    2. En efecto, el único problema es que precisas de unos 15 gramos de materia prima de bonísima calidad, para servir en un plato con un diámetro no menor de 57 cm.

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  8. Hola Bate:

    Rojigualda suena "guapo". Pero yo soy de esos antiguos que siguen diciendo España y selección española. Ya soy cincuentón. Y a cierta edad cuesta mucho cambiar de costumbres.

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