lunes, 14 de mayo de 2012

Perroflautas: "El ocaso de una civilización".


Botas de un señor indignado en Sol:
¡peligro radioactivo!
¿Señores, mola o no mola mazo el título de la entrada? "Perroflautas": El ocaso de una civilización. Qué jodio..., ni que fuera uno del National Geographic.
Los medios ante el 15M: esa amoral sensación de que se transmite la transgresión de la legalidad como un espectáculo edificante…
Digamos por abreviar -Del lat. s. IV abbreviāre-  conceptos, que a los chicos de la prensa les pone, les emociona hasta el tuétano del puchero y se sienten en su salsa con esta algarabía totalitaria, rancia, cursi (¡esas manitas...!), igualitaria y pazguata.  Hija tonta de un dios menor que piensa y elabora propuestas políticas, por llamar de alguna manera las chorradas que deponen estos adolescentes, con el sofisticado y reconocido método para razonar de un borrico cordobés. Se me viene a la mente una fábula de Esopo, pero, no quiero hacer sangre.


Los periodistas "destepaís" se forman mayoritariamente como progresistas, y su visión natural de la noticia es afín a la de la izquierda, o sea, digamos para entendernos, que encontrarse con un periodista perroflauta en la redacción de un periódico o una radio "destepaís" es más normal que toparse de sopetón con un o una plumilla liberal o de derechas. Esto no es una opinión más, es una constatación. Hagan la prueba , por favor, pongan sus televisiones, porque seguro que tienen más de una, en cualquier canal y notarán como inmediatamente y sin publicidad mediante surge del aparato, como del infierno, un sospechoso tufillo a calcetines podridos junto a un perfume denso y plomizo.  


Bien, no se me asusten; se trata del desalentador aliento de la bestia progresauria, que no descansa la mamona.

España, desgraciadamente, está tomada por el perroflautismo. Unos nuevos vándalos que como las termitas romanas devoran insaciablemente todo le que se les pone por delante sin ser suyo. Es lo que trae comulgar durante más de 30 años con el socialismo de Puerto Hurraco, que nubla la mente, ensalza el relativismo hasta cotas monstrescas y disipa por el camino al estercolero la responsabilidad personal.


Para reconocer y calibrar esta plaga de proporciones bíblicas sólo hay que darse un paseo por las calles, montar en el metro o en el tren de cualquier ciudad española o verse de nuevo con los amigos progresistas de toda la vida para constatar este patético hecho que marca indeleblemente a sangre y basura la España gañán de principios del siglo XXI.  


¿Saben rezar? Recen, y si no saben, aprendan. Estamos rodeados.














6 comentarios:

  1. Decía Julio Anguita:
    -Programa, programa.
    Ahora debería ser:
    -Propuestas, propuestas.
    Yo sigo esperando a que den alguna.
    Un saludo

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  2. Propuestas dan, Caraguevo, pero inasumibles ("La palabra inasumible no está en el diccionario", me dice la RAE) por una sociedad medianamente formada.



    Otro saludo

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  3. Libertad Digital: "Los indignados lanzaron adoquines y botellas a los policías en el desalojo".

    Ves como tienen propuestas.

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  4. Pues ya tienen mérito, porque una indignada de éstas, creo que en el primer desalojo (que no fue a las 22:01, naturalmente), se quejó de que los habían pillado durmiendo.

    Por lo menos, algo del refranero sí se saben: «Cría fama, y échate a dormir».

    Un saludo.

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  5. Y ahora que me fijo: ¿de dónde sacaron los adoquines?

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  6. ¡Ah! Ya lo he visto: del titular de la noticia, ... porque en ésta, no se dice nada de adoquines ni botellas.
    Últimamente, Libertad Digital se está luciendo en la redacción de las noticias.

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