jueves, 24 de mayo de 2012

24 de mayo, María Auxiliadora


Auxiliadora para evitar los peligros, Auxiliadora en la hora de la muerte.    

San Germán, Arzobispo de Constantinopla, año 733, dijo en un sermón: "Oh María Tú eres Poderosa Auxiliadora de los pobres, valiente Auxiliadora contra los enemigos de la fe. Auxiliadora de los ejércitos para que defiendan la patria. Auxiliadora de los gobernantes para que nos consigan el bienestar, Auxiliadora del pueblo humilde que necesita de tu ayuda".    

El emperador Napoleón llevado por la ambición y el orgullo se atrevió a poner prisionero al Sumo Pontífice, el Papa Pío VII. Varios años llevaba en prisión el Vicario de Cristo y no se veían esperanzas de obtener la libertad, pues el emperador era el más poderoso gobernante de ese entonces. Hasta los reyes temblaban en su presencia, y su ejército era siempre el vencedor en las batallas.

El Sumo Pontífice hizo entonces una promesa: "Oh Madre de Dios, si me libras de esta indigna prisión, te honraré decretándote una nueva fiesta en la Iglesia Católica".    

Napoleón que había dicho: "Las excomuniones del Papa no son capaces de quitar el fusil de la mano de mis soldados", vio con desilusión que, en los frios campos de Rusia, helaba las manos de sus soldados, y el fusil se les iba cayendo, y él que había ido deslumbrante, con su famoso ejército, volvió humillado con unos pocos y maltrechos hombres.    Fue luego expulsado de su país y el que antes se atrevió a aprisionar al Papa, se vio obligado a pagar en triste prisión el resto de su vida.    

El Papa pudo entonces volver a su sede pontificia y el 24 de mayo de 1814 regresó triunfante a la ciudad de Roma. En memoria de este noble favor de la Virgen María, Pío VII decretó que en adelante cada 24 de mayo se celebrara en Roma la fiesta de María Auxiliadora en acción de gracias a la madre de Dios. 


2 comentarios:

  1. Se le echa de menos, don Bate, al menos yo, Gaugamela. No sabe cuánto.
    Hoy sé que no todos los que te dicen " somos amigos, no?", de verdad lo son. Y lo digo por algo muy personal. No sabe qué dolor te invade. O quizás sí. Qué sé hace cuando se pierde un amigo. O cuando pasan por la criba aquellos a quienes tenías por tales y descubre qué apenas quedan uno, dos o a lo sumo tres y con mucha suerte? Hay días tristes, como éste para mí. Te refugias en los más cercanos, sí. Pero un amigo es diferente. Y su indiferencia, traición o desdén, insuperables por mucho tiempo.

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  2. Decía San Jerónimo que una amistad que puede morir nunca ha sido verdadera.

    Me gustaría hablar con usted de forma más personal, Gaugamela.

    Este es mi correo: g_josemanuel@yahoo.es

    Un abrazo, me ha alegrado saber de usted.

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