martes, 10 de enero de 2012

El problema es el PSOE


por Salvador Sostres


Chacón es la superficialidad, la banalidad del socialismo. ¡Ese cambiarse el nombre para parecer más española! ¿Qué más se va a cambiar? (Un pequeño inciso: de acuerdo, aunque habría que aclararle al inefable Sostre, que antes le cambiaron el nombre para que pareciera más catalana. Y he ahí la real paranoia de una región condenada a sufrir la mayor de las desgracias: el ridículo permanente visto por todos).  Chacón es el resumen de la frivolidad, con sus topicazos y su ignorancia descomunal.

Rubalcaba es la profundidad del socialismo, con todas sus tinieblas, con todas sus cloacas, con todas sus equis y todos sus faisanes. Rubalcaba es los cimientos sobre los que se ha construido el socialismo en España, Rubalcaba es lo truculento y lo turbio, lo cínico. Su rostro líquido y sombrío es el resumen de los defectos de la democracia.

Pero el problema del socialismo español no es el líder sino el socialismo. El problema no es la anécdota sino la categoría. El problema es que la idea es perversa, contraria a los intereses de la Humanidad. Y que esta idea sólo puede dar líderes absurdos o siniestros. El problema es que el socialismo no funciona, no sirve; el problema es que el socialismo empobrece y seca la esperanza. Y que cuando es frívolo resulta estúpido y cuando baja a la arena y se expresa con toda su enjundia es directamente delictivo.

El problema es la izquierda y el terrible paradigma moral que ha creado, minado de excusas y de pretextos, y que ha anulado conciencias y ha degradado sociedades. El problema es la socialdemocracia, que ha hecho que tanta gente se desentendiera de su vida y creyera que el Estado tenía la obligación de resolvérsela.

Podemos buscar todos los culpables que se quiera. Los banqueros, los políticos, los tecnócratas. El mercado, el capitalismo o que no baste con devolver el piso para cancelar tu hipoteca. It's a wild world, baby. Pero el único y gran drama es que la izquierda ha destruido el espíritu crítico, que lo subvencionado ha rebajado la autoexigencia y que los supuestos derechos han reblandecido la ambición, el temor de Dios, la sensación de que debemos algo y que vivir consiste en borrar las huellas del pecado original.

El problema del PSOE no está entre la horterada de Chacón y el museo de la alcantarilla de Pérez Rubalcaba. El problema del PSOE está en su contenido, en que niega la naturaleza misma del hombre, destruye la meritocracia, castiga al emprendedor y convierte la ambición en envidia. El problema del socialismo, Thatcher lo dijo, es que, al final, el dinero de los demás se acaba.

Somos nuestros únicos héroes y nuestros únicos culpables. Sólo cuentan la libertad y tu empeño: la vida es lo que hacemos de ella. No hay ningún Estado, ni teoría, ni maquinaria que pueda sustituir lo sagrado que hay en nosotros, ni que pueda suplantarnos en nuestra misión fundamental en tanto que seres morales y criaturas hechas a la semejanza de un Dios que nos exige algo a cambio del privilegio de haber sido agraciados con los dones de la Creación.

La pugna entre Chacón y Rubalcaba no limita por lado alguno con ninguna idea de lo verdadero. El PSOE necesita refundarse fijándose mucho más en cómo somos hombres y mujeres, en cómo nos dotamos de sentido y de trascendencia, y mucho menos en sus dogmas tan caducos, fracasados y tétricos. Entonces, de un modo natural, hallará un líder válido.

Mientras tanto, Rubalcaba y Chacón representan las dos caras de una misma y severísima derrota. No sólo la de su partido, sino la de una sociedad colapsada por los vicios y las mentiras de la socialdemocracia. El PSOE no tiene un problema, el PSOE es el problema. O Chacón o Rubalcaba es un falso dilema. La única buena noticia sería que los dos perdieran.

6 comentarios:

  1. Esto del PSOE, con sus dos candidatos al maneje del partido, es como lo de Guatemala y Guatepeor. Lo que no sé es quién es quién en el asunto.

    ¿Será la catalana -recientemente naturalizada andaluza- Guatemala o Guatepeor? Si lo descubriésemos, sabríamos de inmediato quién es Rubalcaba.

    Y mientras tanto Rajoy desaparecido.

    ¡Qué pena de país!

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  2. ¡Cuántos problemas nos hubiéramos evitado si todos estos artículos se hubieran publicado, incluso, a partir de octubre de 1982 o de marzo de 2004!
    Ahora, me suenan a leña del árbol caído, pero, por la experiencia vista, guardándola por si el árbol se levanta de nuevo.
    Un saludo.

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  3. Totalmente de acuerdo con el comentario de Posodo. Toda la lucidez del artículo pierde su sentido cuando se publica ahora y no cuando gobernaba. ¿O es que cuando gobernaba no era un problema?

    Este Sostres ...

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  4. Realmente resulta descojonante (con perdón) escuchar a la Chacón cuando le preguntan qué diferencias hay entre su programa y el de Rubalcaba. La tía, que es bastante limitada, la verdad, se pone entonces en modo marear perdices... Y le insisten ya, ya... ¿pero donde esta la diferencia entre lo que usted propone y lo que propone él? Otra vez modo nosedequehablo con renovar el partido, que hable la base, etc... Y de nuevo, ¿pero eso no lo dice también Rubalcaba? y vuelta a tragar sapos y tal... Conclusión, no lo sabe, Chacón no sabe en que se diferencia de Rubalcaba, más allá de que él es él y yo soy yo.... Fascinante.

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  5. Este es uno de los mejores artículos que he leído. Agresivo pero profundamente descriptivo. Ahonda en el terrible fracaso que supone el socialismo. Este señor lleva publicando este tipo de artículos desde hace mucho tiempo. Yo que lo sigo puedo asegurarlo. En fin, mi aplauso más sincero al polemico Sostres. Como me gusta la gente que habla claro.

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