sábado, 17 de septiembre de 2011

Britten - War Requiem





Reconozco  que existe unanimidad en considerar a Edward Benjamin Britten,  (Lowestoft, 22 de noviembre de 1913 - Aldeburgh, 4 de diciembre de 1976)  como uno de los grandes compositores ingleses del siglo XX, de los que  marcaron tendencias a sangre y fuego, pero, en mi caso particular, hasta que no escuché por primera vez el War Requiem y me  adentré por sus sinuosas profundidades con el pico, la pala y la  gastada linterna de un incrédulo minero, no sentí ningún interés musical  por este compositor británico, no llegué a sentir la sutileza y la leve  carga de su apostolado musical, salvando quizás de la quema, sus  interesantes y pedagógicos trabajos para violonchelo que he tenido la  suerte de estudiar (sus Suites y Sonatas), y alguna que otra música de Cámara.


Les  traigo hoy una obra particularmente gigantesca y moralizante por  describirnos de forma magistral y dolorosa, la naturaleza humana, su  mansedumbre, su grandeza, virtudes, esperanzas, pero también, ¡ay!, su  dantesca complacencia, al enseñarnos de una forma violenta y desnuda  nuestra sucia alma de hombre pecador de varones, el lado oscuro y  tenebroso de la vida, la violencia surgida de un dolor beligerante y  provocador que partió de nuevo el mundo en miles de fragmentos aún, sin  pegar. 

Britten supo enmarcar magistralmente unos compases eternos  que a veces duelen y calambrean hasta la médula espinal; la verdadera tragedia de la Segunda Guerra Mundial hecha música, a base de jirones.


Escuchen como laten y exhalan las dramáticas campanas del último movimiento, Libera Me,  y vayan buscando un refugio seguro en la casa donde esconderse  mientras perciben a lo lejos, en la cima de los días, un rechinar  desacomplejado de dientes. Es la parca, un respeto.


Los que sepan rezar, comencemos con las plegarias. Y que lloren los muertos, sus lágrimas, quizás, nos indiquen el proceloso camino.












2 comentarios:

  1. Bate, como encuentro muy interesantes las entradas que haces sobre música me animo a proponerle que las haga más extensas y didácticas, para que los que sabemos poco del tema vayamos aprendiendo las sutilezas del asunto.

    Muchas gracias.

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  2. Tomo nota Saturnino, y encantado que le guste.
    Supongo que algún día, el día que España sea un lugar donde mi hija pueda criarse sanamente, podré dedicar el total del blog a la música, o a los libros, o qué sé yo.


    Un saludo

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