viernes, 26 de agosto de 2011

¿Seis hijos? Uffff...

Un reportero de Madrileños por el mundo le pregunta irreverentemente a una madrileña de Las Rozas, afincada en Atlanta (USA) con su marido español y sus seis hijos (los mismos que tuvieron mis padres), si la causa de haber parido tanto se debe a algún "motivo religioso" (¡¡??). La mujer, la pobre, se queda a cuadros y se limita a sonreír al sorprendido reportero como única e inteligente respuesta. No es la primera que vez que uno escucha esta pregunta. Ni será la última. Normalmente, formulada por personas cuya visión de la vida, el mundo y la trascendencia caben en un cajón de su mesita de noche, por mucho que viajen.

Nadie se imagina al periodista preguntando un rato después a otra mujer, que sale en el programa y que sólo tiene un hijo, si la decisión de haber traído una sola criatura al mundo responde a una visión laicista o atea de la vida. Me choca la pregunta, lo reconozco, me choca y me fastidia, la retengo en mi mente y trato de responderme cómo puñetas hemos podido llegar a parir una sociedad tan tonta, llana, frívola, ligera y baladí, donde el simple hecho de traer hijos al mundo se convierte en un asunto opinable, político, sectario y que puede llegar a indicarnos que quién cruza el umbral de lo políticamente correcto -familia numerosa- lo más probable es que pertenezca a una secta religiosa o simplemente se trata de tarados.

La intervención del estado, y concretamente, de este gobierno socialista en todos y cada uno de los asuntos que nos afecta en la vida diaria, a nuestra intimidad y nuestras costumbres, está convirtiendo a muchos en esclavos a su servicio. Unos seres sin pasado, desarraigados de la ley natural, esclavos de su tiempo, adoradores de las modas. CHUSMA.

2 comentarios:

  1. Justo ayer por la tarde me encontré con un artículo donde se muestra justo lo que denuncias.
    En cuanto pueda, lo recupero de la basura, y lo anoto.
    Un saludo.

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  2. Estaré pendiente, Posodo.
    La mayoría de periodistas españoles son todos unos aberrados. ¿Sabes como tituló Antena 3 el otro día un reportaje sobre la decisión de la policía de un pueblo de mandar cartas a los padres de menores que se drogan explicándoles la situación de sus hijos? CARTAS CHIVATAS. Es decir, calificaron a los policías de chivatos por hacer bien su labor. Qué gentuza pordió.

    ¿Es para cagarse en los muertos de estos tiparracos, o no lo es?.

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