jueves, 18 de agosto de 2011

La Iglesia incomoda

Cuando alguien te diga que la Iglesia tendría que modernizarse pregúntale en qué cree y prepárate para reírte un buen rato. La Iglesia no es una moda ni un hotel que de vez en cuando tenga que remodelar las habitaciones y adecuar los baños. La Iglesia permanece inmutable desde el principio de la Historia, las enseñanzas de Cristo son las que son y todo el mundo es libre acercarse a Dios o de alejarse de él. “Keep your Bible near you, time is an ocean of endless tears”.

Es un argumento muy relativista –y muy barato- decir que la Iglesia tiene que adaptarse a los nuevos tiempos y modernizarse. Lo que en el fondo pretende toda esta gente es que la Iglesia claudique, cautiva y desarmada. Lo que en el fondo molesta de la Iglesia es que exige una actitud, un rigor, una disciplina. Que no es fácil, que no es de usar y tirar, que no se basa en el precepto comercial de que el cliente siempre tiene razón.

La irresponsabilidad de la mayoría de los líderes políticos, y su infantil demagogia, les ha llevado a doblegarse a los caprichos y a la inmadurez del pueblo, en lugar de guiarlo y liderarlo como cabría esperar de ellos. Entre otras cosas, por eso estamos donde estamos, por eso hemos caído tan bajo.

La Iglesia permanece. Permanecer es su característica. Como la de Dios, que es eterno. Como la de la verdad, que es inmutable y sólo hay una; y lo que en todo caso hay son muchas y muy cambiantes mentiras.

El que te diga que la Iglesia tiene que modernizarse es que no cree en nada, y mucho menos en el Dios verdadero. No cree en nada y además se siente incómodo ante los ejemplos de consistencia y de perseverancia porque se da cuenta que él no está a la altura de las circunstancias.

La Iglesia no tiene que modernizarse. Somos los hombres los que tenemos que mejorar, somos los hombres los que tenemos que crecer para poder cumplir con nuestro destino y con nuestra misión, para poder borrar las huellas del pecado original, para corresponder con honor, amor y gloria al gran regalo de la vida.

Las veces que la Iglesia ha tratado de modernizarse, o de ponerse al día como dicen los cursis, ha fracasado estrepitosamente. El Concilio Vaticano II fue un tremendo error. Renunciar a la liturgia fue lamentable y las iglesias de vaciaron. El temor de Dios estiliza las almas. No hay respeto sin temor, como tampoco es posible el respeto sin admiración. El temor está subestimado: sin temor no hay tensión y todo se desparrama. Sólo hace falta ver cómo hemos acabado.

La arrogancia agnóstica es tan escandalosa que pretende dar lecciones no sólo en este mundo sino también en el otro, en el que ni siquiera creen. Esto me recuerda a lo que me dijo el sábado, cenando, la esposa de un amigo mío. Yo la había empezado a provocar diciéndole que las mujeres no tienen alma, y ella me respondió indignada que cómo podía decirle tal cosa. Y le pregunté: “Pero a ver, para ti, ¿qué es el alma?”. Y su respuesta confirmó mi tesis: “No, si en realidad yo creo que el alma no existe, pero me jode que pienses que algo tan importante para ti, tú lo tienes y yo no”.

(Salvador Sostre)

4 comentarios:

  1. Habrá quien diga que Salvador Sostres es un provocador. En este caso, creo que queda demostrado que lo verdaderamente provocador es la verdad.
    Un saludo.

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  2. Grandioso comentario Posodo. Tú echas a pelear la frase evangélica 'Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres' Juan 8:32, y la chorrada progre que soltó un Zapatero más iluminado de la cuenta "«La libertad es la verdad cívica, la verdad común. Es ella la que nos hace verdaderos, auténticos como personas y como ciudadanos, porque nos permite a cada cual mirar a la cara al destino y buscar la propia verdad», y te dará cuentas donde estamos.

    Un saludo

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  3. Hoy hay dos columnistas de obligada lectura en EL MUNDO: David Gistau y Salvador Sostres, el segundo te pone las pilas.
    Además: el del bastón, que llama S. Cid, para compadecerse él: qué bajo ha caído, y cuando vuelva de vacaciones el Pequeñín de Teruel.
    .
    No conocía esa perorata de ZP, la veo muy larga para su capacidad.
    Un abrazo

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  4. Sin dudas Caraguevo. Sostre es de lo mejorcito que sigue escribiendo en ese periódico que cada vez leo menos. Entiendo que Pedro J. tenga que llevarse bien con el poder para vender periódicos, pero de ahí hacer un periodista de cámara del zapaterismo va un trecho.

    Otro abrazo

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