domingo, 31 de julio de 2011

Sobre los Ángeles

Vuestra, pues me redimistes,
Vuestra, pues que me sufristes,
Vuestra, pues que me llamastes,
Vuestra, porque me esperastes,
Vuestra, pues no me perdí.
¿Qué mandáis hacer de mí?

(Santa Teresa de Jesús)

La misericordia es una actitud hacía el otro tan profundamente humana que a veces olvidamos que el pobre y desgraciado hermano que nos acerca en el parking del Hiper el carro de la compra posee la misma dignidad, el mismo sintagma y está hecho de la misma vestidura de la que estamos hechos los que vivimos a este lado de la frontera, que lo confundimos, con un abalorio. Es en las pequeñas cosas dónde debemos aposentar las cosas del corazón. Entiéndase las cosas del corazón como las verdaderas cosas con las que transige el alma. Mi ángel de la guarda es tan bueno que ya me echó una mano en su día. Sólo hay que buscarlo, él siempre está ahí, tras la huella húmeda del barro, escondido tras el ventanal que nos resguarda de la tormenta, de los venideros Naufragios, cuidando de que el golpe en la cara que se acaba de dar mi hija no sea nada serio. Ella tiene su ángel de la guarda, por supuesto, pero aún anda algo despistado por su juventud, y eso, mi ángel lo sabe.

Estos tipos -Sigur ros- cuando escriben una canción no le dan importancia a las letras, es lo de menos. Son buenos. Su lenguaje se lo inventan, pero su mensaje nos llega nitidamente claro. La música cuando es perfecta, ligeramente esclarecedora y sanadora no debe estar acompañada por ningún abalorio, ni nada que moleste. Siempre debemos de partir, que el que les dirige estas palabras es un tipo medio analfabeto que deja a su Cristo la última palabra:
Dios claro que tiene sus legiones de ángeles cuidando de sus hijos.




4 comentarios:

  1. Me ha llegado al alma esta sencilla y humilde reseña sobre los Ángeles.
    Es así; estamos rodeados de ángeles anónimos, que en muchas ocasiones sin que nos demos cuenta, están velando y ayudándonos para que no nos golpeemos demasiado fuerte. Y como señalas muchas veces son personas humildes, carentes de maldad y de interés, pero que si te pueden echarte una mano están ahí.
    La gente buena pasa desapercibida, sus acciones son efectivas pero discretas, hacen lo que deben sin darle la menor importancia, como verdaderos ángeles. Es la bondad en estado puro.

    Estamos este fin de semana apaciblemente descansando en un pueblo gaditano de la sierra llamado Setenil de las bodegas. Uno de los sitios más pintorescos que se puedan encontrar por ésta serranía. El lugar está también lleno de ángeles, por eso nos vamos hoy de aquí con pena y gratitud.

    Un fuerte abrazo y que se mejore la chica.

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  2. Me alegro que te haya gustado la entrada, Locuaz. Supongo que este mundo lo habitan más gente buena y misericordiosa que malas, pero es que dan tanto por culo y se hacen notar tanto los malos...

    Un abrazo a los dos. ¿Setenil de las bodegas?..., qué buena pinta tiene eso.

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  3. ¿Ya se le he pasado el susto a tu ángel y al ángel de tu ángel? Porque supongo que habrá sido el resultado de una trastada, más que nada, ¿no?

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  4. Exacto. La niña, Posodo, que nos ha salido artista y un pelín pillina y se creía -hasta el otro día- que los zurriagazos no duelen.

    Un abrazo

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