martes, 26 de julio de 2011

El hombre de la "fregoneta" (basado en hechos reales)


Traslado al Naufragio la plática que mantuve hace un par de días con uno de estos entrañables personajes que están floreciendo como los champiñones en otoño (es en otoño, no?) por los pueblos y ciudades de esta España canina y pícara por obra y desgracia de la maldita crisis: Cuando la necesidad aprieta se agudiza la astucia.

“¿A cómo está al saco de papa, usted?”, el señor es un hombre mayor, esquelético y enjuto, con la calva al modo rubalcábido o si prefieren un ejemplo menos siniestro, Alexandersolzhenitsyniano. Tiene empotrada su “fregoneta” y vende su mercancía en la orilla izquierda de una rotonda de Collado Villalba, colindante con el pueblo de Galapagar. “A tres euros como estos”, sonríe y saca su mano de un bolsillo del pantalón completamente roído por el paso del tiempo y me enseña tres monedas de a un euro. “¿Usted no se colocaba antes con la furgoneta en la rotonda de Galapagar, la que está en la otra acera”?, le indago en un tono inquisitivo y con una mijita de guasa. “Sí, pero mire usted, paisano, es que los municipales de Galapagar aparecían por aquí hecho unos toros y me quitaban la mercancía, entonces, decidí ponerme en esta rotonda que cae justamente en la línea que separa el término municipal de Villalba y Galapagar y por eso todavía no tienen los municipales claro a quiénes le corresponde confiscarme el género, si a ellos o a los guindillas de Villalba”. Me contestó arrugando el entrecejo, con un acento que identifiqué como cordobés. “Es usted un genio de los negocios, caballero”. Le pagué y me fui con el saco de patatas de 10 Kilos por tres euros.

Repitan conmigo: ¡Cuando la necesidad aprieta se agudiza la astucia!


4 comentarios:

  1. Y dando un volteo de birlibirloque, bien se puede decir que la lección a extraer es que a ZP no le aprieta nada, de otro modo... ya estaría el país con un cohete en el trasero tirando p'alante

    Buena anécdota y buena lección.

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  2. El astuto cordobés no haría eso en la guerra; quiero decir que no se pondría en una zona neutral, abierta al fuego de los dos bandos enfrentados. Claro que, en la guerra, la astucia podría llevarlo a vender melones a un bando y sandías al otro.

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  3. Excelente ejemplo de como doblar la vara de la Ley sin quebrarla... Qué pena, cuando los guindillas se pongan de acuerdo en lo de la jurisdicción... Seguro que nuestro amigo el empresario ya tiene localizada otra rotonda o similar.

    Un abrazo grande

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  4. Éste paisano,de no haber nacido en familia equivocada hubiera llegado a ser experto en Derecho Internacional,sin duda....creo que hay vendedores ambulantes que podrían ser ministros y ministros que deberían ser bedeles,con respetos hacia el gremio.
    Saludos

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