domingo, 22 de mayo de 2011

“Menos crucifijos y más puestos fijos”


Sin lugar a dudas, uno de lo rebuznos que más se han podido escuchar estos días de Anarquía y cerveza fría por los "indignaitos en la Ptª del Sol ha sido “Menos crucifijos y más puestos fijos” . Tremendo, oigan.

Si no he entendido mal unas mentes privilegiadas perroflaúticas con el don de la sabiduría inflamado de amor han llegado a la luminosa conclusión tras un serio y riguroso estudio del mercado laboral que, despojando de crucifijos las paredes de las instituciones, universidades y colegios públicos, en nuestra febril y dormida economía, los brotes verdes empezarán a crecer de nuevo, y con ello, la riqueza, que volverá a mantener a raya la gula y el precio del costo.

Esto, aparte de una solemne y alucinógena majadería, “es falso de toda falsedad” (socialistas Dixit). Ni siquiera se han enterado los guerrilleros de la leche de soja y el chocolate Paladín, de la sucia campaña llevada a cabo por el gobierno de la nación -con perdón- contra la Iglesia y los católicos. Hoy en día, es imposible encontrar un crucifijo en los edificios públicos del país, yo al menos no los encuentro. La mayoría de estos muchachos, sumidos gravemente en una empanada mental de proporciones bíblicas, son un fiel exponente y reflejo de los desechos humanos que deja un sistema educativo y social sustentado en la blandenguería progresista, la mentira histórica, la falta de valores sólidos y reales y la ausencia de análisis histórico para entender donde estamos, y cómo hemos llegado hasta aquí.

Un pequeño ejemplo: es esa Cruz, de la que tanto reniegan la que hace posible que a día de hoy puedan manifestarse, ocupar y lanzar soflamas antisistemas, sabiendo de antemano, que no les ocurrirá nada, nada malo, para ellos, que sus vidas no corren peligro, a diferencia, éstos sí, de sus compadres mahometanos (y heroicos) que no saben a ciencia cierta si volverán vivos tras manifestarse pidiendo democracia a sus casas.

Le debemos a nuestros antepasados (que defendiendo su fe cristiana se jugaron sus vidas para expulsar de nuestro país a los moros, los árabes y con ello, la repugnante visión totalitaria de la vida) la libertad, esa que siempre ha estado posada gloriosamente en la cruz, esa cruz que ahora sus traidores y débiles descendientes manosean y repudian, mientras guardan un silencio cobarde y cómplice frente al fundamentalismo musulmán.

Un último apunte: Dinamarca, Finlandia y Noruega, los países del mundo con menos tasa de paro, son países confesionales, cristianos, y orgullosos de tener en las paredes de todos los edificios públicos del país un crucifijo. Esta es la abismal y pronunciada diferencia entre unos países que respetan sus tradiciones y su historia, y otros que tristemente se avergüenzan de su pasado, reconociendo con ello implícitamente su autodesprecio. Recordemos que las naciones que no conocen ni respetan su pasado y herencia están condenados a perderse para siempre por el sumidero de la historia.

Entre vómitos y escombreras.



1 comentario:

  1. Anónimo dijo...
    Ni trabajan ni dejan trabajar. Ni estudian ni dejan estudiar. Ni piensan ni dejan pensar. Ni hacen ni dejan hacer.

    Solo quieren ocupar lo que los demás se han ganado a pulso estudiando, trabajando y luchando por mejorar. Lo quieren porque sí. Hijos de papá mal criados, educados en la calle.

    Les falta una formación personal y una adecuada formación espiritual. Para crear la ilusión y satisfacción personal necesitan una formación religiosa y ética. Su desorientación viene dada por perdida de valores y depresión espiritual. Son inicio de una nueva enfermedad social, la esquizofrenia de las redes sociales. Hablar mediante una maquina messenguer.
    22 de mayo de 2011 11:19
    Bate dijo...
    "Son inicio de una nueva enfermedad social, la esquizofrenia de las redes sociales. Hablar mediante una maquina messenguer."

    Genial, Anónimo.
    22 de mayo de 2011 11:25
    Anónimo dijo...
    La enfermedad de las redes sociales, el cáncer de ésta sociedad es dejar que otros lo hagan por ti. Aquí solo vale estar conectados al correo electrónico o a las redes sociales. ¿Que son las redes sociales? Es la incomunicación personal, el respirar de las palabras, sin sentido. En definitiva, no hacer nada y contar chorradas, lo que no haces y dices que haces, falsedades. ¿Que quieren los indignados? Publicidad de las redes sociales. Tan fácil como eso. Publicidad.

    No tienen valor para estudiar, trabajar, dedicación, constancia para conseguir un objetivo, dictaduras para su libertinaje. Su libertad no les permite hacer algo productivo. No creen en el individuo ni en ellos mismo, no creen en los demás. Dicen ser apolíticos, pero utilizan su política. Dicen ser ateos, pero tienen su dios. Cargan contra el sistema bancario, económico, social y político; pero no aportan y esperan de los demás recibir lo ellos no hacen. Esperar sentados a que la sociedad te regale un piso, te ponga una nómina y te hagan felices los que te rodean. ¿Que haces tu por ellos?

    Bate no quiere integrarse en la sociedad quiere que la sociedad esté para él, como los ni ni.


    Indignados, todo el mundo tiene un papel en ésta vida. Hacer felices a los demás, tu familia, tu entorno, tu trabajo, tus vecino, tu comunidad, tu ciudad. Si no estás de a cuerdo, eres un nini. vete al monte y medita con un libro, La Biblia. Y cuando estés preparado para los demás, baja del monte y enseñas lo que Jesús nos ensenó.
    22 de mayo de 2011 18:00

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