jueves, 7 de abril de 2011

Frase imbécil del día (de ayer)

Repitan conmigo la frase de marras del Ministro de Educación: "Las aulas -ha dicho- no son solo lugares para aprender, son lugares también para convivir". Repitan esta vez las palabras del hermano de Iñaki como si de un mantra multiculturalista se trataran: "LAS AULAS SON PARA CONVIVIR", otra vez: "LAS AULAS SON PARA CONVIVIR" "LAS AULAS SON PARA CONVIVIR".
Y ahora respondan conmigo del tirón y con fuerza:
¿Para qué se construyen en España las aulas?
¡PARA CONVIVIR! Claro coño!!, para qué si no. Ven que sencillo es desentrañar la zurrapa de la manteca colorá socialdemócrata.

¿Y a cuento de qué y porqué viene este nefasto personaje con esta aclaración que nadie le ha pedido?, pues porque la presidenta de la comunidad de Madrid quiere crear, o mejor dicho, intentar recuperar el mérito y la excelencia como pilares de la Educación.
Volvamos de nuevo con el hermano Ángel, que hoy (ayer) se soltó la tripita :"Creemos en la dimensión social de la educación y tenemos una idea de la educación de integración, de incorporación y vinculación de todas las diferencias".

Ole. ¿A qué diferencias se refiere el señor ministro si se puede saber?
Los padres que manden a sus hijos a la escuela sola y exclusivamente para que se les instruyan en las diferentes asignaturas como siempre se ha hecho en la historia de la humanidad serán señalados como fachas y reaccionarios, porque a la escuela se mandan a los nenes a "¡CONVIVIR!". ¿Pero Ministro, sólo a convivir?
- No, hombre, pero si no hay convivencia, buen rollito, y buen comportamiento, los profesores no pueden enseñar nada, no les dejan, oiga.

¿Entonces, porqué se atacó la sensata propuesta de Aguirre de devolver al profesorado la autoridad perdida por vuestras nefastas políticas educativas?, y otra pregunta y acabo; ¿quizás no sería conveniente que la convivencia, el buen rollito, las APAS y las mamarrachadas de los psicopedagogos y demás experto en vivir de la mamandurria pasasen a un segundo o tercer plano en pos del aprendizaje y la buena educación de los alumnos?.


Haría falta un milagro como el de San Antonio para que la progresía descubriese el sentido común:



* Gracias Sr. IA por descubrirme al inmenso Cecilio.



4 comentarios:

  1. Es el igualitarismo a la baja, al modo soviético y cubano.
    Alberto Daza contaba en un post, como un asesor de Educación llegó un día a decirle que "la exigencia a los alumnos fomentaba la competitividad y eso no era bueno, por que se discriminaba".
    Nada de excelencia, por tanto.
    Nada de cultura del esfuerzo y de la superación.
    Aborregamiento lanar en dosis masivas y tabla rasa para que las Pajín y la Aidos del futuro no se sientan "discriminadas".

    La mediocridad como base y pauta de comportamiento.
    A fin de cuentas, querido Jose,socialismo en estado puro.

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  2. Cierto, socialismo en estado puro.
    No se de qué nos sorprendemos, Natalia.
    Sabemos que la falta de competitividad y la falta de exigencia a los alumnos, les aboca inevitablemente a un futuro negro como el carbón.

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  3. Dos motivos tienen los sociatas para criticar esta idea:
    1. Lo que les mola es igualar por abajo (y, lo que es más importante, aborregar al personal).
    2. La idea es de Esperanza Aguirre.

    El resto sobra.

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  4. Totalmente de acuerdo con el punto nº1.
    Entiendo que Esperanza Aguirre con sus políticas pone de los nervios a esta chusma, pero, les hubiera sentado igual de mal si hubiera sido Arenas el impulsor de esta medida; aunque, qué casualidad, las ideas con fuerte contenido liberal siempre acaba ocurriéndosele a Esperanza.

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