martes, 16 de noviembre de 2010

En el monasterio de San Lorenzo del Escorial

La primera vez que visité el monasterio de San Lorenzo del Escorial sentí un gran privilegio y un hondo orgullo por ser español. Tras la niebla, que misteriosamente envolvía como una caracola marina el místico edificio, me detuve un momento al darme cuenta que me hallaba ante parte de mi vida, de la de mis padre y mis abuelos, y de la de todos aquellos que en cierta manera favorecieron con su esfuerzo que yo me enfrentara por primera vez, cara a cara, a mi historia, la de mi país.










Fotos de la colección del autor (Se vende)

2 comentarios:

  1. Muy bonitas las fotos. Gracias por ellas.

    P.S. Aunque haya quien eche pestes de Felipe II.

    P.S.2: El cisne no eres tú, escapado del cuento de Andersen, ¿verdad?

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  2. Jajaja...., casi, Posodo. Ya no me mantengo tanto tiempo en el agua, hace al menos cinco años que dejé de nadar.

    Pero, vamos, tengo más razones para escapar del cuento de Andersen, que el pato.

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