miércoles, 21 de julio de 2010

Zapaterismo químicamente puro

Toda época contiene su música, al igual que todo tiempo posee el artista que con un par de brochazos y un leve tintineo de pincel plasma con precisión químicamente pura la mancha gris cobalto del otoño del atardecer de aquél siglo.

La profundidad del alma, la grandeza de espíritu de los combatientes y caídos y el dolor ruso de la guerra lo supo plasmar magistralmente Dmitri Shostakóvich con su desconcertante y alucinógena Séptima sinfonía intitulada Leningrado. Si viajamos a la solemne Inglaterra del XVII nos encontramos con el mejor músico inglés de la Historia, Henry Purcell, coronando con su preciosista arte el funeral de la Reina Mary.

En estos días de Zapaterismo declinante, rencor y ocaso de una nación, qué mejor que volver a escuchar la obra del polifacético John Cage,
4´33 , para recordarnos la patética época que venimos padeciendo.




2 comentarios:

  1. Patética,tétrica,desconcertante,siniestra...todos los adjetivos se concadenan para ir mostrando lo que ha sido (y es) esta desgraciada hégira zapateril.
    Un erial.
    Eso es lo que va a dejar de herencia.

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