viernes, 9 de julio de 2010

Hoja 7 de Isla de Gongelad

Original aquí

La visita a la mina ha sido devastadora, nunca pensé que el hombre pudiese trabajar en condiciones tan crueles y miserables. No me asusto por casi nada, y menos por el trabajo duro. He llegado a llorar de dolor en el cuarto de baño de un miserable almacén de naranjas en La Algaba (Sevilla), después de trabajar todos los día durante mas de catorce horas paletizando cajas de veinte kilos a una altura de dos metros.
Con los brazos. Siempre le decía al que quería escucharme que los negritos que recolectaban algodón en el Estado de Alabama a principios del siglo XX, eran unos agraciados holgazanes que se tocaban los huevos.

Tuve que ir un día al Centro de Salud -antes ambulatorio- porque pensaba que me daba un infarto de algo.
- Tiene hinchado el músculo que rodea el esternón. Ya se le pasará.
Efectivamente, se me pasó cuando mandé a tomar por culo esta desgracia de trabajo.
Cierto, el trabajo edifica, pero hay algunos que de tanto edificar te pueden romper el corazón, o cuando menos, inflamarte un músculo cercano, que también duele tela, aunque sea menos poético.
El perder toda esperanza dantesco, podría dar la bienvenida a este infierno de pedruscos candentes y sórdidos pasadizos que conducen a un pantanal de sufrimientos que se alimenta de la avaricia, el temor y la búsqueda de la piedra filosofal. Esto es así desde tiempo inmemoriales. Los babilonios ya buscaban la piedra filosofal, que es un pedrusco que no vale para nada, pero que a los intelectuales que buscan la verdad en los programas esotéricos, les pone.
-La vida como una premonición, la muerte como un oasis,-, me comenta el guía ruso que nos indica el camino por estos sufrientes túneles. Túneles sufrientes…..
Pienso en la existencia tan azarosa e inhumana que llevaban estas pobres personas.
El dolor del llanto se perfumaba con las bolsas de gas, la roca arcillosa emana un olor pestilente que acompaña en sus duras jornadas a estos valientes que luchaban por un sueldo mísero y un plato de sopa caliente al finalizar la infernal jornada.
-Esta mina llegó a contar con la presencia de mas de quinientos rusos que diariamente sacaban carbón de sus entrañas, la ballena de Jonás no sólo habita en el mar. - comenta Vasili, el guía ruso.
Este hombre comenzaba ha parecerme un verdadero sabio: - Había años tan duro que llegaban a morir en una jornada más de cinco hombres.
Me rasgo las vestiduras tras escuchar tanta desgracia, tanta tristeza, tanta desventura.
Tanto es el precio que el hombre en cada época ha tenido que pagar sólo por sobrevivir, más de lo que Dios los condenó en su día.

3 comentarios:

  1. No se trata de ser “veranófobos” se trata de DONDE te toque pasar el verano. Estoy convencido de que nací en la latitud equivocada. Sobrellevamos muchos sureños españoles el verano de una forma bastante penosa. Se empiezan a acumular las noches en donde el cuerpo no descansa porque la temperatura ideal para el descanso del sueño es por debajo de los 22 grados creo, y aquí ya no baja de los 28º. Y vas arrastrándote cada día más deseando que empiece a refrescar algo por las noches; Cuando corre algo de brisa, las viviendas están tan recalentadas que cuando cambia de dirección o cesa, empiezan de nuevo a irradiar y desprender calor.

    Ayer estuve con Antonio Luque y me decía con satisfacción que eso ya no le pasaba a él porque en Málaga era otra cosa; gracioso y simpático el hombre.

    En el momento en que nos instalemos en Santander, dejaremos de ser “veranófobos”, para pasar a ser “veranadictos” y volveremos a creer en un verano posible con sabanas por encima para dormir, en vez del colchón-manta eléctrico del verano sevillano (el que no lo pille no lo ha vivido), donde se puede pasear de día sin quedarse pegado al asfalto o pavimento en general. Donde el sonido de las cigarras no aturde como un instrumento musical-ancestral bosquimano/aborigen. En fin donde es posible pensar y no dormitar entre sudores febriles.

    Sigur Ross es un buen antídoto para la imaginación.

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  2. Me acabo de dar cuenta que el comentario anterior era para la entra anterior.
    Saludos cordiales.

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  3. Morato, he subido el interesante comentario que haces a su sitio. En la entrada de los Sigur Ros.

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