jueves, 13 de mayo de 2010

No conozco otra fórmula



Estoy negociando con un pueblo de Segovia abrir una escuela de música.
Sólo puedo enseñar lo que no se aprende en un Conservatorio, arte.
Sé, cómo enseña un Conservatorio, y sé lo que hay que hacer para que sus alumnos no quieran convertirse en Funcionarios. Sólo puedo prometer que tras tres o cuatro años de intenso trabajo, uno seguirá siendo un analfabeto musical, pero estará en el camino de saberse lo que quiere.



Nació en Italia (su verdadero nombre era Giovanni Battista Lulli). Viajó a Francia con 11 años, pues había llamado la atención del Caballero de Guisa, y en 1652, con 20 años, entró al servicio de Luis XIV como bailarín de ballet y violinista. Más tarde dirigió una de las orquestas reales y en 1662 fue nombrado director musical de la familia real. Sobresalía por entonces como violinista, director y compositor. A los 29 años se había casado con la hija de Michel Lambert, compositor y alto funcionario de la Corte.



3 comentarios:

  1. Una de mis hermanas vive en Segovia... y vive muy bien: es una ciudad bonita, tranquila y a un paso de Madrid. Pero en invierno hace un frío que pela (y tú eres sevillano, majo)..., pero ojalá te salga bien el asunto.

    Una pena no vivir con mi hermana, porque me apuntaría a tus clases de música ;-)

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  2. Asignatura-disciplina pendiente. Desde luego que sabes cuales son los vicios educativos que arrastra la educación musical de los conservatorios en general. Éstas pasan por la poca incentivación que se les da a los alumnos, lo heterogéneo del personal en edades e intenciones, la tardía especialización, el caldo con poca sustancia que diluye las ganas…

    Espero que puedas poner en marcha la escuela. ¡¡¡ Puede ser algo estupendo!!!

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  3. S.Cid y Locuaz; ya os hiré contando como van sucediéndose los acontecimientos.
    Gracias por todo.

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