lunes, 17 de mayo de 2010

Fetos, muertes lentas, vísceras

Por Carlos Colón

ESTOY de acuerdo en que se informe de los graves daños que produce el tabaco y se preserve la salud de los no fumadores prohibiendo fumar en los espacios públicos. Pero me gustaría hacer algunas observaciones con respecto a la campaña aprobada en el último Consejo de Ministros, consistente en la inclusión en los paquetes de cigarrillos de fotografías de cadáveres, tumores de pulmón, dentaduras dañadas o fetos y niños inhalando humo; y textos que advierten que fumar "puede ser causa de una muerte lenta y dolorosa".


Primera: me parece de una retorcida hipocresía incluir imágenes de fetos inhalando el humo de un cigarro para explicar los efectos del tabaquismo pasivo, cuando tras la nueva ley los fetos sanos están expuestos a que sus madres sanas decidan matarlos sin causa sanitaria o social grave. Por lo tanto propongo que en los manuales de educación/incitación sexual y en las clases que con tanto celo pedagógico-alcahuete se reparten e imparten se incluyan fotos de fetos despedazados y textos que adviertan de los efectos del sexo irresponsable, por precocidad inducida o estupidez, sobre esa víctima pasiva del calentón y del desprecio de los anticonceptivos que son los fetos condenados a muerte por sus propias madres y clínicamente ejecutados.

Segunda: me parece una confesión de impotencia clínica, mala sanidad y pésima asistencia médica que nos retrotrae a la Edad Media, además de entrar en contradicción con las recientes leyes sobre lo que se llama la muerte digna, que en las cajetillas se advierta que el tabaco "puede ser causa de una muerte lenta y dolorosa". O no hay medios para paliar el dolor de los enfermos terminales o, de haberlos, se piensa privar de ellos a los fumadores para que sus lentas y dolorosas muertes sirvan de ejemplo a todos. Como cuando se torturaba a los criminales sin afectar sus centros vitales para que su tormento durara más. O el texto miente, y los fumadores no están condenados a una muerte lenta y dolorosa, o estamos frente a una especie de Inquisición sanitaria.

Tercera: si en los paquetes de tabaco se van a poner fotos de cadáveres, pulmones y otros órganos dañados, todos los coches (cuyos anuncios son tan agresivos) deberían llevar en el salpicadero -donde antes se ponían los San Cristóbal y las fotos de los niños con el Papá no corras- fotografías de cuerpos destrozados aprisionados entre chatarra, sesos salpicando las carrocerías y otros efectos de la conducción temeraria -asesina diría yo en muchos casos- de tantos imprudentes o malas bestias que, como el tipo detenido el pasado viernes, conducen a 174 km/h o más.

2 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo. Soy fumador, y estoy a favor de que se prohíba fumar en cualquier espacio cerrado. Pero lo de los Gobiernos con el tabaco es de una hipocresía tremenda. Si tan malo es que lo quiten. Y lo de las fotos sólo se le puede haber ocurrido a la Aído que junto a ZP ha promulgado el aborto libre. Para que ahora nos vengan con los fetos inhalantes.

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  2. Paco, yo no fumo, lo he hecho, poco. La verdad, me marea.
    No me gusta que se prohíba nada. Si estoy de acuerdo en que se prohíba (vaya contradicción) en sitios públicos de la Administración(hospitales, tanatorios, Hacienda, etc.). Los bares para mi no son sitios públicos, no estás obligado a entrar, en cambio, a las oficinas del INEM sí, y más con la que está cayendo.
    A los bares se va para beber, fumar, a comer y a continuación, la copa, el café y el puro.

    Lo de esta peña con el aborto libre como método anticonceptivo para mi tiene un castigo superior al de la justicia de los hombres. Todo llega.

    Un placer tenerte por aquí.

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