jueves, 1 de abril de 2010

Gran Poder




Oh forma sacratísima,vértice de las flores,
donde todos los ángulos tienen sus luces fijas, Cursivadonde nudos y boca construyen un presente,
cuerpo de luz humana con músculos de harina.
( F. García Lorca )

Comienza a quebrar albores

La imponente canastilla surge de un silencio sepulcral cargando un misterio hondo.

La claridad de la mañana acerca aun más el rostro cansado y austero de la imagen. Un crujido doloroso acompaña el levantar del paso. La tensión en la forma de andar de los costaleros, hace, si cabe, más dramático el momento. La gente se recoge para que la cofradía pueda ahondar en su camino. Cuantos siglos de callada penitencia hay en este momento. Los vencejos, asustados, callan.
Una nube de prodigioso incienso penetra la luz. Se acerca, el paso racheado, y la voz del capataz mandando...-Pararse ahí!.

Cuantos siglos cargando la cruz, cuanta esperanza sembrada a la sombra de tu dolor.

Te paras a mi lado, y un temblor frio recorre mi alma. Solo quiero hacerte saber que quiero compartir la carga que llevas, aunque exhausto caiga del peso.
Son las seis de la mañana y Jesús del Gran Poder, pasa ante mí. Se aleja como un barco henchido de amor, como un viento sagrado que nos deja un reguero de agua pura.
No hay agua más pura que la que sale de tu contemplación.



1 comentario:

  1. A mí, me encantan las procesiones, pero no las de Madrid, sino las del Sur y algunas del Norte.
    Un saludo

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