martes, 13 de abril de 2010

Camerón de Blancanieves



Antony Camerón -que aunque tenga nombre de político tory inglés, es camerunés, y no es familiar del alcalde Gallardón, ¡cosa increíble!-, es un personaje conocido en Sevilla por su peculiar forma de entender su trabajo a pié de semáforo. No creo que haya una ciudad con más semaforistas por metro cuadrado en el mundo que en Sevilla. A veces hay una competencia tan fuerte y descarnada entre ellos, que te encuentras a dos personas en el mismo semáforo. Una de las últimas aportaciones que Sevilla ha dejado a la humanidad aparte del rebujito y los aparcacoches (“gorrillas”), han sido los semaforistas profesionales. Camerón es el más popular de este gremio en mi ciudad, profesionales éstos, que vienen en los últimos años invirtiendo profundamente en I + D, e innovando continuamente sus formas de llegar al potencial comprador. Camerón vende en su negocio de tó, y de tó, es, de tó. Desde bolígrafos a pañuelos, pasando por unas pulseritas con unos pequeños iconos religiosos de bastante mal gusto, la verdad . Y según en que época del año nos hallemos te lo puedes encontrar vendiendo paraguas en primavera y abanicos en verano. En la Feria de Abril, como no podía ser de otra manera, vende claveles de rojo chillón para que los caballeros lo lleven en la solapa, o las señoras en el moño, ole mi tierra!!. Un día le pregunté si quería venirse conmigo a Almonte a coger fresas, me dijo:- “Mi me dueler musho mi esparda…musho”, y que su negocio no le iba tan mal; a otra cosa, mariposa. Otro día le invité en un descanso que hizo en su jornada laboral a un cubata en la antigua Estación de Córdoba, que ahora es un centro comercial out le con un cierto aire a plaza de abasto llena de pijos en vez de moscas.
Yo he visto vestido a Cameron de todo lo que una persona aún en sus cabales pueda imaginar, o casi todo. De gitana en feria, con bikini en pleno mes de agosto, de mantilla negra y escapulario en semana santa, de pastorcito en Navidad y de Rey Melchor -¿ese es el negro, no?- en un día de la Epifanía de Nuestro Señor. Siempre que paraba en su semáforo le sacaba con su permiso un retrato, y hoy, buscando unas fotos, me he vuelto a encontrar con el gran Camerón - que tiene nombre de tortillita… de camarones-, y viendo ésta imagen, se me vino a la cabeza que Camerón es el prototipo de la nueva Blancanieves que busca la empaná de Bibi Aído para contarnos los cuentos de otra manera.
Camerón lo tiene tó, es hombre, negro y maricón.

-¡¡ Halaaa...lo que ha dicho!!

Eres un crak, Camerón... Ciao!!





3 comentarios:

  1. Lo más penoso de tó esto de la igualdad es que la binistra se sentiría incapaz de invitar a alguien como Tony a nada, a menos que hubiera un periodista de El Pais cercano y enfocando. Ellas quieren la igualdad. Pero no este tipo de igualdad. Ellas quieren ser iguales a todos y todas las que tienen mejor estatus social, patrimonio, puesto, poder, etc.

    Ser iguales a los o las que tienen menos que ellas...
    Ni soñarlo.

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  2. Sevilla tiene de pueblo grande que siempre ha tenido sus personajes únicos y populares. De niño recuerdo a Antoñito el tonto (que también le decían, para no señalar, "Antoñito procesiones").

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