lunes, 1 de febrero de 2010

Me encontré una certera mañana como el que no quiere la cosa con una conjetura tan difícil de soslayar que me costó años y años y aún me sigue costando...., defender al que murió en la cruz. ¿Y como se defiende eso en una época tan incrédula como la que nos toca vivir artista?, pues mires usted, no tengo ni puñetera idea.
Digamos, para ponernos en situación, que es lo mismo, lo mismito, casi parecido pero a otro nivel, que lo que me pasó el día 13 de marzo del 2004 cuando las hordas socialista acusaron y señalaron al legítimo gobierno de España como el culpable e infractor de los atentados ocurridos en Madrid -mi Madrid- el 11M (hágaselo mirar quien no lo tenga claro).
Ese mismo día me dije que si quería defender la democracia, mi país, debía defender al PP, aunque nunca lo hubiese votado. Tengo la virtud de estar siempre con el perdedor, con el que se lleva todos los guantazos, y no me quejo de ello. Si algo he aprendido en estos tiempos turbulentos y vacuos es que el calla, otorga, así, sin contemplaciones. A veces me veo como una mosca cojonera que se mete en benjerenales a los que nadie me ha llamado, vale, lo admito, soy una mosca cojonera, y pesada, agosteña. Pero resulta, ay, que tengo una hija (ayer le salió su primer diente, ya pide comida de la abuela), y no quiero dejar a mi niña este desolador páramo en el que nos encontramos.
Me levanto por la mañana, y percibo un cierto perfume de podredumbre que me asquea, que echa para atrás. Que si educación para la ciudadanía, que si Sanidad te aconseja como te debes pajear, que si quieres abortar estás en todo tu derecho aunque aún no sepas que la conciencia es muy traicionera y esa sacudida antinatura te puede machacar la vida entera. Esto, a unos seres depravados sólo pendiente del recuento de los votos, se la trae floja, lo reconozco.
No conozco a ninguna mujer que se haya arrepentido de traer un niño al mundo, en cambio, si conozco a muchas mujeres que sienten el peso y la desgracia de haber perdido lo que esperaban, traumatizada. Ese dolor no lo quita nada, ni nadie, y menos un ministerio.
Piensan estas pobrecitas feministas que todas las mujeres piensan igual que ella, es tan estúpida esta teoría. Es tan desolador que una pandilla de feminista se hagan acreedora del derecho de las mujeres como pensar que por pertenecer al club gastronómico de Vallecas, siempre tendré apetito. El estomago cerrado por los nervios, no se abre por una jaculatoria, aunque lo diga el BOE.
Llevo un par de días jodido con una muela. Sé, que la solución es deshacerme de ella…, pasa que le cogí un cierto y dulce cariño, por eso del roce, ya saben. Es probable que hoy siga administrándome Ibuprofeno a destajo, por eso del cariño, ya saben.
Quizás para mí tenga más valor una asquerosa muela que me quita el sueño que para una feminista un embrión en flor.
Malditas sean.

4 comentarios:

  1. - La no suspensión de las elecciones tras los atentados del 11-M, evidenciaron la imperfección de la democracia española. Después, y para rematar el disparate, se alzó al poder a este impresentable que malgobierna el país y que, a mí, cada día me hace pensar más en Fernando VII.
    - Yo ya tengo asumido que el nuevo día me va a traer alguna idiotez más, un nuevo modo, desgraciadamente legitimado, de matar la inteligencia. Aún así, a veces me llevo sorpresas (para mal, claro).
    - Hay feministas que montan en cólera si Iberia acorta las faldas de las azafatas pero guardan absoluto silencio cuando lapidan a mujeres en Irán o muchachas palestinas son violadas impunemente por los barbudos de Hamás.
    - En cuanto a tu dentadura, te recomiendo que dejes de tomar azúcar refinada. Ya verás cómo, a la larga, lo agradeces.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Uf.., yo es que hoy no tengo el día para comentar con moderación, Bate, porque la jeta impresionante de estos políticos que nos (des)gobiernan me ha sacado ya tanto de mis casillas (yo creo que para siempre) que me resulta muy difícil mantener la calma.

    Éste es un mundo de locos que no tiene ni pies ni cabeza. Te queda un largo trabajo con tu hija para explicarle cómo funciona esto y que cuando salga ahí fuera, no quiera salir huyendo la pobre a esconderse en el lugar más apartado del planeta.

    Cuídate esa muela y voto por el consejo de Guido: azucar sin refinar (es mucho más sana).

    Saludos.

    S. Cid

    PD: si el PP hubiera suspendido las elecciones (cosa que a mí no me hubiera parecido tan descabellada) después de los atentados, le habrían acusado de golpista entonces... y aún les quedaría acusación como para dos o tres siglos más.

    ResponderEliminar
  3. ¿No me digáis que cada día que pasa no tenéis más la sensación de estar viviendo un mundo orweliano?

    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Cien por cien orweliano, sí. ¿Alguién sabe cómo salir de él? [aparte de merced a una buena selección de números en la bonoloto... ;-)]

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.