miércoles, 10 de febrero de 2010

4 comentarios:

  1. Se me pasó decirte en la entrada anterior, que disfruté enormemente con Chopin, que desde luego: la interpretación de Arrau es un derroche de sensibilidad y sabiduría en la interpretación musical, y ya no sólo de Chopin, sino del estado de ánimo de toda una época en donde se aprecia en la lectura musical que había un tiempo calmado para ubicar cada sentimiento sin que se atropellaran unos con otros. Arrau respeta la extraordinaria delicadeza de la pulsación del estilo Chopin: ¡estratosférica desde luego! Es el vestigio del reinado del hombre en su dimensión emocional. Arte hecho a la medida del hombre que quiere trascender a través de su emotividad. Su refinamiento excelso es la cima de todo un arte, que después de este periodo de “Romanticismo Pleno”, ya mudaría hacia otra cosa desde luego menos intensa. Estoy también especialmente receptivo a esta música, y por eso divago de mala manera. Gracias.

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  2. Chico..., yo no suelo comentar en tus post musicales porque es tan grande mi ignorancia al respecto... que lo único que haría sería el ridículo. Me limito a disfrutarlos :-) y es que ahora que me estoy quedando un poco p'allá con éste...

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  3. Locuaz:
    Arrau, siempre Arrau, y más ahora que está de moda el chino loco que toca como un desquiciado, como se llama..Lang Lang. Hay que joderse con las modas.
    Excelente reflexión.

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  4. S.Cid:
    ¿Como que un poco p´allá? Que te está quedando dormida escuchando a Chopín? Explícate. No creo que sea lo que supongo, no?

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