lunes, 18 de enero de 2010

Siempre con la cara alta

He retirado tantas piedras del camino este último año, que bien podría levantar con ellas un nuevo Muro de las Lamentaciones como el de Jerusalén. Un Muro edificado con los desgarros que envalentonan la desesperanza y cercena de raíz el ánimo. En el que el viejo Jeremiah, encontraría consuelo, y juntos, afligirnos como dos encantadoras plañideras que logran crear un río de vida con su caudal inagotable de lágrimas. Fuente de agua eterna donde emana la misericordia cristiana.
¿Saben que la Madre Teresa de Calcuta estuvo una larga y dolorosa época en su vida revestida de la desesperanza que San Juan de la Cruz llamase en su día, la noche oscura del alma?

Vino a pasar esto: la Luz áurea de Díos dejó de visitarla sin previo aviso, de sopetón, como se dice en Andalucía, pero…, cuando una persona ha sentido abrasadoramente el calor del Padre, es difícil que sucumbe a la desesperación, al abatimiento henchido y preñado. Podrá tener noches oscuras, incluso días mortecinos, pero siempre perdurará en su conciencia cincelada por el amor, que al final del túnel, seguirá ardiendo el aceite con la llama inmortal del Espíritu Santo.

Cuando comienzan a encabronarse los días de esta vida, y con ellos el desgaste de lo que creíamos inamovible, es bueno tener siempre en mente las palabras de Bernanos sobre la fe

¡No, no he perdido la fe! Esa expresión “ perder la fe”, como si se perdiera el monedero o un manojo de llaves, me ha parecido siempre un poco necia. Sin duda pertenece a ese vocabulario burgués, legado por esos tristes sacerdotes del siglo XVIII, tan habladores . No se puede perder la fe…. Algunas veces parece que se ha alejado, que subsiste donde yo no me he atrevido a buscarla; en mi carne, en mi mísera carne, en mi sangre y en mi carne perecedera pero bautizada."

Como escribía el franchute...



Pergolesi -

Stabat Mater (Dolorosa)






10 comentarios:

  1. La Fe no se pierde, así, porque sí. A todos alguna vez nos ha pasado como a la Madre Teresa de Calcuta.

    Sobre las Palabras de Bernanos. Hubo una época en la tv. andaluza que no viéramos un cura, monjas pocas, hablar sobre su pérdida de Fe, ¡cuánto rencor!, como si los hubieran obligado.

    No te desesperes Bate, yo también tengo un murito para llorar, pero siempre con la Cara Alta. Un abrazo

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  2. Pasión: Siempre con la cara alta, como nos enseñaron nuestros padres, que esos si que pasaron calamidades...
    Besos Pasión, y te aseguro que esta es la última entrada que hago de temas tan...delicados, que va a parecer mi blog el consultorio sentimental de Elena Francis o alguien por ese estilo.

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  3. La fe ayuda a sobrevivir, sobre todo en los momentos complicados en los que uno vacila con venirse abajo.
    Apenas entre en tu blog, vi tan de pasada la imagen de este video, que pensé que la rubia era Karin Schubert.

    Un saludo.

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  4. Guido: Pues se parece una jartá la gachí, la verdad sea dicha. La fe hay que sentirla el resto del año, y llenar la despensa con su Razón para cuando vengan los tiempos chungos.

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  5. Pues yo, viniendo de las plantaciones algodoneras del sur, no entiendo na a los bwanas.

    Una gachí jartá de recoger algodón.

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  6. Pues yo por más piedras que retiro no doy abasto; mas aparecen son como las espinas que llevaba nuestro Señor en la corona que traspasaron su sienes purísimas.
    Mi muro de las lamentaciones es tan alto que casi se podría llenar de lágrimas, la fe ayuda pero llega un momento que ni el Santo Job lo podía soportar.
    Un besote Bate.

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  7. Ese inglés hay que tabajarlo Guido y S.

    Merche: Ánimo Merche, tú sabes que la fe ayuda.
    Besos

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