miércoles, 20 de enero de 2010

Ya ni siquiera me importa el saberme que han sido engañado


A Cristo por María. Y al arte, por el hijo de Dios.

El cristianismo nos lega la herencia de sabernos herederos de una tradición milenaria que se sustenta en el amor, el sufrimiento, la alegría, la esperanza, la fe, la libertad y las papas con bacalao que nos deja mi madre en la mesa los viernes santos, vigilia. Es tan grande lo que debemos al humanismo cristiano que cada vez que escucho, o leo a uno de esos analfabetos que esputan y transpiran odio contra mi fe, mi tradición y las papas con bacalao de mi madre -y sus tortillitas a la que siempre les canto una saeta- , me pregunto, ¿hey, chaval, si , tú, acaso no sabes que las papas con bacalao que tanto te gustan y tanto añoras en tus días de pedigüeño bobo están hechas al regusto de una cocina cristiana?, por ejemplo, la de tu abuela. Y, que nada más por eso, debieras tenerle un respeto a lo que comes, y a tu abuela, y en lo que creía tu abuela, majadero. Respeta a tus mayores, y no traiciones su memoria en nombre de un carguete, gilipolla incrédulo. ¿O tal vez prefieres comer el resto de tu vida cordero cuando lo mande el moro del minarete?. Lo peor que llevo de este lerdo laicismo por cojones, es el hecho de saber de antemano que el lugar que ocupa el cristianismo en nuestra sociedad, lo ocupará la ideología musulmana con el pasar de los días, y ellos, los laicistas y tibios hombres de nuestros días, caerán presos de una religión que les condenarán al infierno, cuando no al degüello.
Lo veo venir, y nada hay en el horizonte que me haga sentir confiado que esto tiene vuelta de hoja. Viniendo de Galapagar a Villalba me toca pasar por una carretera en la que en su margen derecho hay un colegio de menores, o de primaria, o como coño se llame ahora la cosa. He contado 17 niños musulmanes al cuidado de 4 madres musulmanas, en serio, y de 3 niños españoles a cargo de 4 mujeres, y me sobra una.
A mi a estas alturas de la película me da igual que me tachen de racista, xenófobo, o incluso ser del Betis, lo tengo asimilado. Lo del Betis me cuesta más trabajo, todo hay que decirlo.

¿Pensáis -si es posible ese extraordinario suceso en el cacho de chatarra que os sigue al pescuezo- que lo que tenéis, os llegó por añadidura?. Pues anda que no hubo cristianos que dieron su vida para que sus descendiente -entre los que os halláis vosotros, ingratos- pudieran seguir viviendo en pueblos guiados por la libertad. O sea, el cristianismo, o sea, Roma, o sea, Jerusalén, o sea, las papas con bacalao que le dejó a mi madre mi abuela, y a esta, mi bisabuela, y a esta, mi tatarabuela, y así, hasta la Galilea de mi Rey.

Comenzad a despertad.

Ora Pro Nobis, Macarena.


8 comentarios:

  1. Pues si,Jose.Estamos en un proceso de islamización contínuo,implacable.
    Ya lo dijo Oriana Fallacci:"de Afganistán a Sudán, de Palestina a Pakistán, de Malasia a Irán, de Egipto a Irak, de Argelia a Senegal, de Siria a Kenya, de Libia a Chad, de Líbano a Marruecos, de Indonesia a Yemen, de Arabia Saudita a Somalia, el odio por Occidente es como un fuego alimentado por el viento. Y los seguidores del fundamentalismo islámico se multiplican como los protozoos de una célula que se dividen en dos células primero, luego en cuatro, ocho, dieciséis, treinta y dos, hasta el infinito."

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  2. Peor que los islamistas en sí, son los tontos útiles que le prestan cobertura en Occidente. Por si acaso, tú véte comiendo todo el bacalao que puedas ya que, de seguir así, en breve vas a comer cordero con la mano izquierda y ayunando en el Ramadán.

    Un saludo.

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  3. Natalia:
    Lo de Oriana Fallacci era previsible. Leí su libro "La rabia y el orgullo" Y "La fuerza de la razón".
    Me dejaron estupefacto, pero se va cumpliendo su tesis, poco a poco, caida a caida.
    Estuve en Nueva York y en las Torres Gemelas. Siento tanto aquel día..., la distancia que hay de la azotea al suelo, el dolor de los que sabían que iban a morir por una causa idiota y...lo dejo.

    ¿Qué hace falta para que esta estúpida y suicida sociedad despierte, cuantas torres tienen que caer más????

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  4. Guido:
    Te aseguro que nunca me verás comer cordero, entre otras cosas, porque no me gusta.
    Otro motivo más para que me asquee esa ideologia de pirados. Doy la vida por un plato de papa con bacalao, literalmente. Y unas morcillas de Burgos, y un Rioja.., es que me gusta mucho lo bueno, y como tire pa mi tierra, no paro...
    saludos y que Dios siempre te acompañe, amigo.

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  5. Penoso es que todos esos que se llenan la boca de palabras como "demócratas, laicos, progresistas", etc., etc., etc. (para seguir con la lista échese mano del diccionario pesoíl) no sólo miren para otro lado ignorando con ello las barbaridades cometidas por un submundo medieval que tanto daño hace, sino que encima defienden la alianza de civilizaciones. ¿Aliarme yo con un tipo para quien mi valor (porque a mi padre cuando me engendró le dio por aportar una X en lugar de una Y) es la misma que la de una vaca, una mula o cualquier otro animal doméstico?

    Y esto no es solo cosa de España. Es un virus que ha idiotizado a media Europa (con pequeñas salvedades que surgen de vez en cuando como la multa por llevar burka en Francia o la negativa de los suizos a que se construyan más minaretes -¿podría construirse una iglesia o una sinagoga en Arabia Saudí?).

    Sinceramente, creo yo que para librarse de esta agobiante sensación de pérdida -aquí ya ni raíces cristianas ni gaitas en vinagre- que oprime cada vez más, vamos a tener que cambiar de planeta. Me volveré a instalar el telescopio un día de estos a ver si doy con uno habitable y me marcho hacia allá.

    Saludos.

    S. Cid

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  6. Nos tratarán como perros infieles cuando la mancha de aceite de Islamismo más ultra e intransigente se convierta en el alimento de los pueblos más desfavorecidos.

    El Occidente-“moderno” cojea a sus ojos (los del islam) del complejo de culpabilidad para con todos los que no tiene su estatus. Por otro lado el acomodamiento tecnológico nos está atontando a marchas forzadas y nos paraliza para tomar partido activo. Este medio que utilizo mismamente, está resultando en muchos casos un artilugio siniestro y diabólico. Nos quejamos mucho aquí… y nada más.

    Vuelvo a traer la cita: ‘Lo único necesario para el triunfo del mal es que “los buenos” no hagan nada’ (Edmund Burke).

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  7. Casi 800.000 musulmanes viven en España
    La solución no consiste en cerrar las puertas de Europa a los mahometanos, aunque los musulmanes se las cierren a los cristianos y les persigan allá donde mandan. No, la solución es comportarnos como lo que somos, como cristianos, y obligar al inmigrante a respetar las costumbres del país que le acoge, si no lo respeta, o ponerle en la frontera. Porque el peligro de invasión musulmana, un ideario y una ideología absolutamente intolerante y sectaria, bastante fanatizada, no es exagerado.
    Un detalle: la vivienda pública, clave para formar una familia y tener hijos, se está concediendo prioritariamente a inmigrantes de cualquier procedencia antes que a españoles. ¿Ellos también aportan impuestos? Sí, pero desde hace menos tiempo que los padres de los jóvenes españoles, preteridos a la hora de acceder la vivienda subvencionada.

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  8. Yo no soy racista, pero no puedo aceptar que me pidan no respeto, sino primacía de su cultura cuando no respetan en absoluto la mía -y eso que viven aquí-.

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