lunes, 26 de octubre de 2009

Sobre la serie de Teresa de Jesús, y otros aledaños


Simplemente con escuchar la sintonía que enmarca la cabecera, -música enigmática e inquietante para el alma- uno se percata que la serie que produjo TVE en los primeros años 80, es cosa seria, y grande. Magna.
Jesús Nieto compuso esta música en estado de gracia, liberado de todo prejuicio, al menos, eso me parece a mi. Y es que no me cabe duda, que tratar, y difundir la obra de la Santa de Ávila, produce un reguero de trascendencia al más incauto.
Santa Teresa de Jesús (STdJ) sale del interior de Ávila, (ciudad castellana antigua) ligera como la pluma y grave como un catecismo, y rodea sus murallas; camino de perfección y a solas con su fundación. No se arruga con nada ni nadie.
La serie está tocada por un halo de misticismo que envuelve todos los planos, seco, hierático, de un frío reverencial como a veces se distingue en Gongelad. Disciplinada en todo el metraje, trascendente hasta el último detalle.
Es lo que había en los años 80, la gente leía y en España, todavía acaecía un revuelo de campanas en su colosal alma. Y les daban por llevar a la pantalla “Los gozos y las sombras“, “Fortunata y Jacinta“, el teatro clásico español, y alguna que otra tragedia del bardo Shakespeare.
Produce un horror indescriptible para la salud mental compararlo con lo que fabrica actualmente la televisión, convertida ésta, -por la gracia de la progresía- en una maquina expendedora de ingeniería social. En este cambio de tendencia, entre otros, coloco yo el baldón de la degradación cultural y social.

Quién haya leído a STdJ, le reconfortará saber que la serie respeta, e incluso encumbra, la prosa y la vida de la santa.

Si nuestra santa fuera inglesa, americana o francesa, hubiésemos tenido la vida de la monja hasta en dibujitos animados. Y es que por desgracia, vivimos en un país que aborrece su pasado, se avergüenza de su historia, y lo que es peor aun, pretenden cambiarla.
Hace poco tuve la desgracia de ver la película sobre STdJ -bueno, un rato, me largué echando peste- de un tal Ray Loriga. A lo más que llega este pensador es a equiparar los arrobamientos místico que tenía nuestra dama con convulsiones sexuales.
Están incapacitados para hacer un cine que se salga del guión preestablecido: culos por aquí, drogas por allá, mariconeo, chulos, putas, progres bueno, curas malo, guerra no, apaciguamiento si, buen rollito y pensamiento débil. El otro día, una de las actrices cumbre del cine español, Maribel Verdú, dijo que se la traía floja lo que dijese Benito XVI ¿?. No esperen que diga algo parecido del Islam, ni del hinduismo, ni ya puesto, de las religiones animista del África negra. Lo dicho, odio a la civilización que le permite ser una mujer frívola y estúpida con sus raíces. Las raíces de los que dieron la vida para que esta analfabeta suelte por esa boquita lo que le venga en gana. Desconoce la eminente actriz que el Obispo de Roma es uno de los intelectuales de mayor enjundia que ha dado nuestro tiempo. Y Sabe de antemano, que la industria (subvencionada) del cine en nuestro país, no está capacitada para llevar a la pantalla cosas serias. Por lo tanto, a meterse con lo serio toca.

Y vuelvo al tema principal. La categoría artística e histórica, acompañada del revestimiento religioso de una serie como la de Santa Teresa de Jesús, sería imposible volverla a repetir en la España actual.
No hay talento, eso es todo.



http://www.youtube.com/watch?v=rmYuZsTkozA&feature=related

5 comentarios:

  1. Pues yo tampoco veo a nadie de los de ahora en estos papelones, es una pena.

    Jo, qué grande es nuestra Santa de Avila... voy a seguir viendo la serie, voy a por el 2. Me encanta todo lo que has escrito.

    Abrazos, gracias! bello entre los bellos de la toda la sierra madrileña !! (incluído Don Fernando Simón) :P

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  2. Realmente, Bate, no hay talento, y por desgracia, faltan algunas otras cosas como el respeto, esa falta de sentido, que para mí es de lo peor y otra serie de cosas. Pero lo malo es que dícilmente sabe adónde va, quien no sabe de dónde viene, la historia es fundamental si deseamos ser personas y no simples brotes silvestres nacidos al azar.
    La Santa de Avila es cómo pocas mujeres grandes y santas de España.

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  3. Esto de la santidad esta muy bien, pero creo que para cumplir con el precepto fundamental del buen cristiano, y por ende de el de cualquier persona de bien, primero hay que amar y respetar a tus semejantes.

    Este principio se ha desdibujado hasta la caricatura y el escarnio más flagrante e INHUMANO.
    Faltan ejemplos de conducta, faltan unas mínimas normas de convivencia. las que aún quedan en pie,se están desmoronando a marchas forzadas. y falta una justicia que sea eficaz y actúe frente a la inhumanidad y la barbarie.
    Lo de ser santos es una utopía. Aprendamos de nuevo a ser personas.

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  4. Bate, me encantó la serie y la música que tú resaltas en esta entrada, maravillosa. La caló que pasa Santa Teresa en nuestra querida Sevilla.

    La "sevillana", no la he visto, tampoco me hace falta, me lo imagino sin verla, una españolada subvencionada por los socioslistos/as. Un abrazo, tengo pendiente escuchar tus creaciones, ya te contaré.

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  5. No hay talento para crear algo semejante... y aunque lo hubiera tampoco lo harían, Bate, porque, como bien dices por ahí, la gente ahora está tan acostumbrada a no pasar más allá de la última anécdota ocurrida en la vida de Andreíta, que si les pones a Santa Teresa se pueden morir... Su mente no daría ni para entender el primer diálogo.

    En cuanto a la Verdú..., ¿qué se puede esperar de una tía que ha dicho... que le pone Rubalcaba? Pues eso.

    Saludos.

    S. Cid

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