sábado, 19 de septiembre de 2009

Horowitz y la Niña de la Puebla

Volví otra vez ha ver la película El pianista, de Polanski. Y como siempre, vuelvo ha sentir y entender el dolor polaco sobre mi entendimiento.
Difícil.
Chopin era un polaco que pasó una temporada en las Baleares -cada uno soporta el dolor como Dios les da ha entender, nada que objetar- y se le nota.
El dolor polaco está sustanciado a partes iguales de baladas y nocturnos. Esto es tan obvio como que el dolor español está sustentado de fandangos y villancicos.
Sobre todo en Andalucía, donde tuvo que salir La Niña de la Puebla ha poner las cosas en su sitio, y a el dolor.
El Señor Vladimir Horowitz (aquí hable de este monstruo) es ruso...ucraniano, me da igual.
Hay culturas, pueblos, que saben dilucidar entre la maraña ,el auténtico dolor, el dolor viejo, el que impregna cada movimiento del día, el que duele, el que sonríe.
Si. El dolor sonríe cuando llega al fondo y sabe que no hay donde rascar, pero sigue, maldita sea.
Ese es el dolor que sabe interpretar Horowitz, y La Niña de la Puebla.
Sobre el paso del tiempo se erige una pena que siempre se sabrá donde colocar.

En los campos de mi Andalucía
los campanillero…

¿Hay alguien que no sepa verlo?
Habrá gente muy culta que se lleve la mano a la cabeza por poner en el mismo plano a Horowitz y la Niña de la Puebla, y es cierto.
Me apuesto lo que no tengo a que el gran Horowitz, diría -si la hubiese conocido- que si alguien supo interpretar la magia del dolor , esa fue La Niña de la Puebla. Y por tanto ocupa un lugar preponderante.
!Ay…esas Nochebuenas de mi niñez…¡
!Ay …ese dolor polaco que no quisieron ver..¡

2 comentarios:

  1. Madre mía, qué lujazo, se me ha saltado la lágrimilla de la emoción escuchándolas, la Niña de la Puebla, ¡qué inmensa!

    El post de abajo sin palabras. Gracias por descubrírmela, el chello es un instrumento que jamás me canso de escuchar.
    Lo que has subido es profundamente bello y sobrecogedor. Me he quedado alucinada.

    Muchas gracias, este blog es una joya.

    Besos.

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  2. Había oido hablar mucho de la Niña de la puebla en mi infancia y juventud. Noolvides que soy cordobés. He oido a mis abuelos cantar de ella. reconozco mi ignorancia en su vida y obra, viendo este video, has hecho que mi interés se despierte. La información que lo acompaña lo hace todavía más vivo. En cuanto esté en Córdoba hago a mi madre hablar sobre ella. La verdad es que eres toda una fuente de cultura. Ya no te digo los videos de ayer. Con Guerrera arriba todo es más fácil. Un abrazo

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