lunes, 14 de septiembre de 2009

Dos Monjas


El aire del amanecer despierta como un lánguido
susurro divino,
tras el aguacero que cayó minutos antes.
Debería parar el tiempo.
La humedad del día dispone el alma de otro proceder, más serena, menos cortante.
Del descolorido y sucio portal de los arrabales de la inhóspita urbe, salen, tras haber pasado toda la noche sosegando a la muerte, la rabia y el dolor, dos monjas de las Hermanas de la Cruz. Hábito marrón tabaco, rosario al fajo y unas humildes sandalias para transitar por los caminos inescrutables que les rubrica el Señor.

Como dos gorriones asustados, evitan un charco de agua formado poco antes por el aguacero.
El aire está limpio al pasar, como si lo hubiesen jabonado con lejía.

-"Pasan toda las noches cuidando a un pobre huérfano del barrio que esta malito de sida". Comenta una vecina anciana arrancada de un cuadro de Valdés leal.
En esas sandalias, se encuentra toda la teología de la caridad, todo el peso del amor sobrenatural.
Para el resto de los comunes, esa caridad, nos está vedada. Lux cegadora.
Dos alimañas revestidas de odio y chatarra ideológica murmuran a sus pasos palabras que hieren.
Truculenta inercia hispana.

Ora Pro nobis, y a otra cosa; buscar el camino más corto para regresar a sus celdas.
Incluso estos pobres diablos que se jactan de su ignorancia flotando como el corcho en un mar de dudas, serán cuidados el día de mañana de sus futuras desgracias (Dios no lo quiera), por esta cohorte de ángeles ceriferarios que moran la tierra.

9 comentarios:

  1. Son ángeles del Señor bajo un hábito de amor y humanidad.
    Se me revuelve el estómago y salto a la yugular cuando oigo a algún malnacido proferir un comentario soez u ofensivo contra quienes dedican su vida a servir a Dios y a quienes lo necesitan.
    Saludos.

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  2. Me ha gustado mucho esta entrada, Bate, estás de lo más poético...
    Aquí, en Toledo, hay un sanatorio que se dedica exclusivamente a personas desahuciadas con sida,lo llevan unas monjitas... Ya quisiera yo ver a los de las oenegés en su lugar...
    Besos

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  3. Las Hermanitas de la Cruz caminando en pareja fue una de las primeras impresiones que tengo de Sevilla. Por desconocimiento, al principio me parecieron una pintoresca reminiscencia medieval en una ciudad de rancio abolengo (con más de rancio que de abolengo por más que me pese); pero a poco que conocí de su magnífica labor no puedo menos que darles todo mi respeto y defenderlas "a capa y espada" siempre que puedo.

    Su dedicación y sacrificio (siempre las admiré pasando calor en verano y frío, porque en Sevilla también hace frío, en invierno) deberían servir de ejemplo para todos esos ONGetas que lavan sus remilgadas conciencias de la misma forma que los antiguos aristócratas: dando migajas a los pobres.

    Un saludo, una bellísima entrada. ¡Cómo echo de menos Sevilla!

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  4. Malos tiempos para la mística, pero nunca está de más reflexionar sobre como podemos ser mejores personas.
    Deberíamos aprender de la generosidad y entrega de estas mujeres, que casi siempre miramos con curiosidad y desgraciadamente cada vez más, como anacronismos.

    Que el artificio del mundo donde vivimos no nos despiste y nos ciegue sobre lo que es realmente esencial.
    Que seamos menos egoístas y nos proyectemos más hacia los demás.
    Que tengamos siempre claro de donde venimos, y tengamos la responsabilidad, sino de mejorar, al menos de conservar el legado que nos ha sido confiado.
    Ojala que las personas de bien no pierdan nunca el rumbo y sepan transmitir la humildad y la caridad a su descendencia.

    Alguien dijo: “El que no puede o no quiere servir, es señal de que no tiene nada que dar: está enfermo impotente, imperfecto, vació. Pero el genio no es verdadero si no se desborda en beneficio de los inferiores”.

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  5. Un texto sumamente lírico. Dibujas con él una atmósfera que permite vivir la historia como si estuvieras dentro de ella.

    El final del texto refleja también una verdad demasiado frecuente: desgraciadamente, el alma humana es a veces tan ingrata y tan injusta…

    Me quedo, si puedo elegir, con esa atmósfera de la que hablo ahí arriba. Sin duda, para ellas, es recompensa más que suficiente.

    Saludos.

    S. Cid

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  6. Me has dejado extasiado. ¿sabes una cosa? Me gusta todo lo que escribes, pero cuando dejas paso a la espiritualidad, te superas.Dejas en mi alma un dulce sabor de agradecimiento, una obligada alabanza por esos pensamientos que serenan el espíritu. Y un gozo en el reconocimiento de la entrega de estas almas enamoradas de Dios. Hoy tu post ha sido como una oración. Un abrazo muy fuerte.

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  7. Bate, precioso homenaje a las Hermanitas de la Cruz.

    En Sevilla son muy queridas y respetadas de momento, vivimos una época muy extraña, aquí lo mismo somos de los más religiosos al extremo opuesto, como el Real Betis y el Sevilla F.C., la ciudad dividida.

    Estoy triste, en la barriada de Los Bermejales, no sé si la conocerás, un menor ha apuñalado a un vecino. Iba con su familia y les llamó la atención porque estaban desparramando basuras de los contenedores, el niñato de fue para él y lo apuñaló, está ingresado.

    Un abrazo, ¡ay ese color negro!.

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  8. Conozco el barrio bien, Pasión. Estamos desprotegidos. Aun así, no salgo de mi asombro.
    Un abrazo.

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  9. Muy bien BATE. Muy bonita elegía a las monjas esas que, lo son de verdad, se dedican a lo que nadie más lo hace. Ni las ONG ni el Estado ni las autoridades locales.

    Felicitaciones

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