martes, 15 de septiembre de 2009

Autoridad en las aulas


Al igual que hay curristas, que son los seguidores del Faraón de Camas, Don Curro Romero, yo soy esperanzista. Por la parte de la Gracia y la sevillanía, macareno, y por la parte política y madrileñí, aguirrista. Llegan como jarcias de otoño a mis cansados oídos, una música deliciosa que he escuchado esta fría mañana en EsRadío, la casi única radio cuerda en un país de casi locos de remate. Doña Esperanza Aguirre ha dicho con su lenguaje diáfano y sencillo -que gusto da oír a un político decir las cosas claras; y tenerlas, claro- que blindará a los profesores con el rango de “autoridad pública”, con lo que esto traerá de buenas al oficio más bonito del mundo, el de maestro de escuela.
Es decir, cualquier falta cometida contra ellos será a partir de ahora perseguida de oficio por la Fiscalía. Ahora, para rematar la jugada, sugiero cargarse la Ley del Menor, ese coladero judicial por donde campa a sus anchas los niñatos purpurados por la progresía, doctrina perseverante y perversa como los muchachos en flor que encumbran delitos cometidos a la lumbre de la impunidad socialista…y pepera, no nos olvidemos. También esto servirá para poner a remojo las barbas de sus papis.
- Papi, que el profe de educación para la ciudadanía me ha dejado sin recreo… bua bua !
- ¿Cómo? Se va ha enterar ese cabronazo, a ese mierda le parto la cara.

Pues eso. Que toda esta mierda de poner(le) un brazo en lo alto del maestro, de ajustar cuentas con la profesora de inglés por que no ha aprobado a su churumbel, se ha acabado, finito.
Por lo menos aquí en Madrid. En Andalucía, de momento, no me imagino al gobierno de progreso poniendo a los maestros en su sitio.
¿Qué cual es su sitio dice usted? Mire, en una tarima de 2x2 y 30 centímetros de altura. Como a un Faraón, de Camas.

6 comentarios:

  1. Es la única manera de que el profesor,el maestro, recupre la "autoritas" que le fue sustraida en virtud de la teoría del buen rollito y el colegueo.
    Amenazados,golpeados, con bajas por depresión dado que ni siquiera podían expulsar al alumno macarra por que el sicólogo progre del centro decía que se le "estigmatizaba", ven en esta ley, que a la larga deberá ser imitada por el resto de Comunidades, la posibilidad de frenar lo que no es si no estar vendidos los pies de los caballos salvajes que pueblan las aulas de nuestro país.

    ResponderEliminar
  2. Pues a ver si es verdad que hacen algo por los profesores porque es increíble como está la situación en este momento.

    Un beso Bate.

    ResponderEliminar
  3. Te ha quedado mucho mejor este fondo que el verde de antes. Me gusta más.

    ResponderEliminar
  4. ¿Nuevo cambio de pintura en el blog? A mí también me gusta :-)

    En cuanto a la novedad que pretende introducir Esperanza Aguirre con lo de dotarnos de ese escudo de "autoridad pública" a los profesores, me parece buena idea, por supuesto, y quizá ayudará a avanzar en la solución de este problema tan gordo que tenemos en las aulas; sin embargo, ya han salido los progres por ahí diciendo que hay otras salidas (el propio ministro de educación -y uso las minúsculas a posta) dixit. También me pregunto cómo se va a poder encajar esta iniciativa dentro de la Ley del Menor...

    No obstante, ya es algo que al menos ante los padres podamos presentarnos con un respaldo mayor. También sería importante que el profesor no partiera de un nivel de inferioridad con respecto al alumno cuando, por ejemplo, tiene algún conflicto con él. Por ejemplo, se llama a los otros alumnos para pedirles su versión y comprobar que lo que dice el profesor es verdad. Os juro que a mí me ha pasado. Pero, claro, esto ya es cosa de la Dirección, que actúa así porque está acojonada frente al poder de padres y alumnos, así que lo fácil es tirar por la parte débil, que es el profesor.

    En fin..., yo, mientras tanto, anhelo cambiar de empleo. Esta profesión, que Bate califica como la más bonita del mundo, se ha vuelto demasiado frustrante, angustiosa y dura como para soportarla hasta la jubilación.

    Saludos.

    S. Cid

    ResponderEliminar
  5. Aguanta S.. Esto no puede durar toda la vida, caray.

    ResponderEliminar
  6. Gracias por los ánimos, Bate, pero una vez más… tu optimismo frente a mi pesimismo… 

    En los años que llevo dedicada a esto, lo único que he visto es que la cosa ha ido empeorando, jamás mejorando. Por supuesto que las tornas pueden cambiar, pero por una ley que se haga, aunque tras ella subsistan tan buenas intenciones, no se va a dar la vuelta a la tortilla. Habría muchas más cosas que cambiar en este mundo: véase tu entrada sobre las barbaridades de Pozuelo, o las “bondades” de un sistema que permite que ocurra lo que ocurrió a la pobre Sandra Palo sin que los culpables hayan recibido el más mínimo castigo. La violencia doméstica, el acoso laboral, las familias rotas, el aborto… Todo ello va configurando una sociedad… que una sola ley no puede cambiar.

    En fin… Iremos tirando. Mientras tanto, nos desahogaremos escribiendo un blog y leyendo el de otras personas “sanas” que te hacen ver que no estás tan sola como parece, que hay más gente que piensa como tú y quiere un mundo como el que tú quieres.

    Saludos.

    S. Cid

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.