lunes, 22 de junio de 2009

Te equivocas, Don Lendakari.

Me deja perplejo y preocupado las palabras del presidente de la comunidad autónoma vasca, el Lendakari ( Lenda: el que; Kari: manda con kariño). Hay que cuidar los términos señor Pachi, esos conceptos, hombre. Hay que tenerlos claros, los conceptos, que una cosa es que nos maten por ser españoles y otra que encima tengamos que aguantar el lenguaje nacionalista propio de aturdidos mentales y demás zarandaja francamente nauseabunda.
Dice el señor Pachi que " el policía nacional Eduardo Puelles ha muerto por Euskadi". Eso es tan inexacto como si el presidente da la Región de Murcia, proclamara que un legionario por haber nacido en Cartagena, y muerto en la guerra de Afganistán, dio su vida por Murcia. Estamos tocando la fibra de mucha gente que han visto como han asesinado a sus familiares, que han pisoteado su memoria, su dignidad y que llevan aguantando muchos años de dolor, para que este señor Lendakari salte con estos atrevimientos.
El policía Nacional no ha muerto por Euskadi, lo han matado por, 1) ser español , 2) ser policía nacional, y 3) defender la unidad de España. En este caso, el orden de los productos no alteran los factores. Creo que a este hombre no le gustaría escuchar que dio su vida por Euskadi, igual que a cualquier policía tampoco le gustaría escuchar que dio su vida por Medina del Campo (Valladolid). Este buen hombre, y como El, muchos más, han dado su vida por defender una causa, que está por encima de Euskadi, Murcia, Andalucía, etc. Esa causa se llama España. Veamos. Si no hay Nación, no hay Constitución, y si no hay Constitución no hay Estado de Derecho. Y sin nada de esto, no viviríamos en una democracia. La democracia reside en el pueblo español, y este delega en el Parlamento su representatividad, elige a sus representantes. El parlamento vasco está supeditado a la soberanía nacional española, que como ya digo la detenta el pueblo español. La constitución lo explica todo muy bien, dense una vuelta por ella.
No, Señor Lendakari, no es justo lo que dice, sobre todo por los que ya no están con nosotros, y que ellos si dieron su vida por una causa justa, la Libertad, igual que Eduardo Puelles. Lo que pasa, ay, y viene pasando últimamente en este pobre país, es que no hay huevos para llamar a las cosas por su nombre. Así que si queremos derrotar de una puñetera vez a esta mafia, tendremos que empezar a llamar al pan pan y al vino vino. No nos queda otra.

** Escucho a gente decir que se avecina un cambio para bien en la política vasca, ojala.

7 comentarios:

  1. Me temo,Jose,que muchos de los que abrazan y loan,consuelan y apoyan a la viuda,dentro de muy poco la llamarán "rencorosa","vengativa" y hasta fascista cuando vuelvan los vientos de la negociación.
    El ciudadano López,trannsmutado en "lehendakari" y muy en su papel,hace menos de un año se sentaba con Otegi y Rufi Echebarría,con los asesinos, y llamaba "intransigentes" a las víctimas.
    Memoria histórica...para todo.

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  2. Por desgracia, los españoles en su mayoría sufren el síndrome de Dori, el pez azul de Buscando a Nemo, y ya no se acuerdan que este mismo Pachi fue el que se sentó a negociar con los asesinos... así que, en unos meses, tampoco se acordarán de esta muerte, como no recuerdan los nombres de los otros asesinados a manos de los terroristas...
    Desde 1978, los políticos se han propuesto destruir España, y lo están consiguiendo de la manera más fácil: adoctrinando a la gente para que se sientan más de sus regiones que españoles.
    En fin, un abrazo.

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  3. Por cierto, no te he dicho todavía que me gusta mucho la foto que has puesto a la cabecera del blog, dá fresquito verla. :)

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  4. Me gusta esa foto, da fresquito y cobijo.
    Un abrazo Alawen.

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  5. Hace no mucho tiempo que Francisco Javier López decía aquello de "lo importante es que Iñaki [de Juana Chaos] no muera".

    Por no entrar en otras harinas.

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  6. La coherencia es una virtud de la que adolece la mayoría de la clase política, que dicho sea de paso, tienen muy poca clase.
    Creo que sin referentes claros, como los que has citado: la defensa de la nación, la constitución, el estado de derecho…, lo que se está creando entre una buena parte de la población, es una constante confusión al ver que los términos se trocan dependiendo de la estrategia de negociación toca, o condenación toca.
    Como dice Natalia necesitamos distancia para valorar a los actos, y las personas con la perspectiva de todo lo que han dicho y hecho.
    “Somos esclavos de lo que decimos y dueños de lo que callamos.

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  7. La cosa es tan sencilla como plantearse, ¿por qué no ha dicho que "ha muerto por España"?

    Como dice Alawen, para creer en Patxi Nadie hay que tener el síndrome de Dori.

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