jueves, 11 de junio de 2009

Modegrrneses.



Hay algo que no termina de cuadrarme de este extravagante país. Es la cantidad de modernos y modernas que pululan por todos los sitios, adheridos como marmotas iracundas y soberbias , a la moda que marquen los plenipotenciarios gurús de la cosa. Individuos de mal gusto sólo comparable por su afición a los dólares, estos gurús. Enseñándonos su pedigrí en cada rincón de su piel, marcada por los dibujitos que se hacen tatuar en la piel, puro ganado. España ha pasado de ser la reserva espiritual de occidente, al país más guay y chachi pirulí del planeta, planeta con los colores del arco iris, off course.
Resulta que en mi época los modernos, rebeldes, inconformista o llámele usted como quiera, éramos cuatro gatos, por lo menos en Sevilla, y pare usted de contar. Nos juntábamos para formar un grupo musical, salíamos a beber y hablar de libros, de cine y de algún proyecto que nos rondase por la cocorota. A mi me costó algún disgusto, y a mi padre más, mi afición por los imperdibles y las cadenas al cuello. Lo que yo veo en líneas generales de la generación posterior a la mía y la que va después, es la falta de ilusión por todo. Y cuando digo todo, quiero decir casi todo. De su apego por drogarse con las mierdas más inmunda, parecen que no han perdido las ganas. Estoy hablando de gente con venti pocos que se mueven menos que los ojos de Espinete, con menos nervios que una caja de hueva. A partir de ahora, los llamaré la generación ZP. Este tipo pasará a los libros de historia por cargarse la convivencia y por parir a la generación mas estúpida que nadie recuerde.
Porque hay que ser estúpido para taladrarse el cuerpo como un buey de carga y querer hacer de ese expiación ,( RAE. 1. tr. Borrar las culpas, purificarse de ellas por medio de algún sacrificio) una reivindicación. En la mayoría de los casos se queda en una pose, cuando no en un malestar que acompañará al moderno por los siglos de los siglos. Que le pregunten a la moderna de turno que tiene un peazo de tatuaje que le llega hasta la rabadilla, lo complicado de parir con la epidural.
Yo también fui un moderno, pero con más clase.
velvet underground - venus in furs

4 comentarios:

  1. Mi marido me comentaba el pasado verano viendo a unas chicas en la playa justo enfrente de nuestra sombrilla,tatuadas, que sería divertido verlas dentro de veinte años, con las lorzas caídas,los hijos ya creciditos, mostrando las tinturas en la piel como atisbos de un tiempo pasado que ahora resulta ridículo y patético,como aquel cuento de Tom Wolfe sobre las "gruppies" de los setenta.

    Saludos.

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  2. Es la ficción de "ser siempre jóvenes". Dentro de un par de décadas serán "viejóvenes" y eso es algo muy patético. Y muy malo para la salud.

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  3. todos fuimos jovenes y en todos nuestros barrios siempre habia el que se drogaba o tu no te acuerdas bate de tu barrio, y en aquella epoca no estaba ZP por muy capullo que sea.este blog cada vez se nota mas que solo ve por los ojos del amigo rajoy ese que sufre la crisis igual que todo y cada uno de los españoles .desdeaqui

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  4. "..amigo Rajoy..??". Será el tuyo picha.
    Vamos a ver, Anónimo, si tan mal lo pasas criatura, porque carajo sigues leyendo mi blog?.
    No no me responda. O empiezas a comentar las cosas de una forma inteligible, con criterio y sintaxis adecuada, o suprimiré tus comentarios. En mi casa mando yo, recuerda.

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