sábado, 27 de junio de 2009

El retrato de una música

Francisco de Zurbarán (1598-1664) España.

San Hugo en el refectorio de los Cartujos 1630,1635. Óleo de 3,176×2,779
Museo Provincial de Bellas Artes, Sevilla.

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Procesión y cantos penitenciales de los monjes cartujos del Grande Chartreuse (Alpes franceses)

4 comentarios:

  1. El más joven de los que llevan el inciensiario (creo que se escribe así), es de Sevilla.

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  2. Hay que tener mucha vocación para ser Cartujo. Será porque yo no llevo muy bien eso del silencio...

    ¡Qué recuerdos me trae el cuadro de San Hugo en el Refectorio!

    Un saludo

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  3. Ese blanco del habito Cartujo, ese blanco del pan (¡¡para comérselo!!), ese blanco de la loza posiblemente de la “cartuja” sevillana, ese blanco almidón de la casulla o como se llame la faldilla del cura, el blanco del mantel, le valió a Zurbarán el que se denomine “blanco Zurbarán” a esa pureza nívea. Éste también me trae el recuerdo de la visita escolar al Bellas Artes, y la contemplación directa de ese blanco y ese empaste de pincelada del maestro, al que los años parecen no hacer mella, se quedó impregnada en la retina, como un fogonazo indeleble

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  4. ¿Viste El gran silencio?

    El blanco de Zurbarán siempre me llamó mucho la atención.

    Un saludo.

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