domingo, 14 de junio de 2009

Dvorak: Cello Concerto, Op.104 ( 1º Mov.)



El otro día dijimos por aquí que las suites que escribió para violoncello el gran Bach, era la Biblia para el violonchelista. Pues bien, este concierto representa el paraíso al que ha de llegar todo violonchelista que se proponga algo serio. Representa la culminación en forma y fondo de todo lo bueno que se escribió para el instrumento más parecido que hay a la voz humana. Yo diría más, el instrumento con más capacidad para cantar el dolor del alma.


3 comentarios:

  1. No tengo palabras para tanta belleza. Este concierto como bien dices, es la sublimación del arte del chelo. Creo que la evolución en el desarrollo del arte instrumental en el romanticismo y el pos-romanticismo, es la cima en lo que se refiere a la expresión de la emotividad y el sentimiento. Hoy en día esto es imposible; ¿es que somos más fríos?,¿tenemos menos capacidad para canalizar nuestras emociones?...

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  2. Nos deshumanizamos a marchas forzada. Se pierde el contacto con la naturaleza, vivimos el presente pensando en el futuro y negando el pasado.Creo que nos equivocamos de siglo,Morato.

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