sábado, 27 de junio de 2009

Beethoven: Symphony No.9 in D minor Op.125, Leonard Bernstein,

Dios se manifiesta de muchas maneras, para eso es Dios. Ah¡¡¡¡, y de la manera que le dé la gana, que para eso es nuestro Salvador. Quien no crea esto que se de la vuelta y siga escuchando la frivolidad que tenga entre las meninges de sus cuarentas neuronas o viceversa.La muerte del negrito ese del guante, es una desgracia para Dios y sus hijos, yo mismo. Lo demás, que se calle y sigan mojando el pan en el huevo frito. Mi Negro.
Que la misericordia acompañe a este desgraciado. Es duro lo que digo..., más duro es negarlo.
Quien no entienda esto que me llame. 622 127 015, se lo explico.
Beethoven: Symphony No.9 in D minor Op.125, Leonard Bernstein










3 comentarios:

  1. Tengo la novena en creo que tres versiones (Solti, Baremboin y karajan), además de haberla escuchado en multitud de versiones más. Sin embargo cada vez que escucho una que no conocía, descubro una lectura nueva, un pulso propio, matices que afloran con un brío o sutileza nuevos.
    Esta versión de Bernstein es maravillosa, me pliego en reverencia ante su maestría y tu elección. Esto si que es un monumento patrimonio de la humanidad.

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  2. De todo lo que se ha escrito en la historia de la música nada me gusta más que la novena. Y cuanta más música conozco, menos vergüenza me da decirlo.

    Wem der große Wurf gelungen,
    eines Freundes Freund zu sein;
    wer ein holdes Weib errungen,
    mMische seinen Jubel ein!

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  3. En la última línea debería decir "mische".

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