martes, 26 de mayo de 2009

VIAJE DE INVIERNO


Siento una especial fascinación por los poemas de Wilhelm Müller,(1794-1827) excelso poeta alemán que inspiraría a un joven y sorprendentemente maduro Schubert en sus sugestivos y fantásticos lieder, Viaje de Invierno.




El indicador
¿Por qué evito los caminos
en que otros caminantes marchan,
y busco escondidas sendas
a través de rocosas cimas nevadas?
Si realmente no he cometidos faltas

que me hagan rehuir a los hombres,
¿qué necio anhelo
me empuja a este desierto?
Indicadores hay en los caminos,

señalan a las ciudades,
y camino sin cesar
sin reposo, en busca de descanso
Veo ahí un indicador

inmóvil ante mi mirada;
un camino he de seguir
del que aún nadie ha regresado.

Para un tipo como yo que huye del verano, hablo del avasallador y ardiente verano que padecemos en ciertas zonas del país, esta serie de canciones, son un soplo de aire fresco que suelo tomar siempre que se aproxima la marabunta de días infernales, que me amodorran y me subyuga a la pereza más perdonable.

Los interpretes son insuperables




7 comentarios:

  1. No sé si ya te lo comenté o si lo soñé, pero en su día me gustó mucho el libro de Fischer-Dieskau que se titula "Hablan los sonidos, suenan las palabras".

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  2. No me lo habías comentado, pero el título promete. Yo llevo varios años soñando con un viaje por una Austria glacial, viaje que haría en trineo tirado por caballos, como dios manda.

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  3. Siento el espíritu de este poema-lied como propio. La sensación de ir a contracorriente, de no sentir los impulsos y afanes de la mayoría, sino otros que pasan por raros y poco prácticos al resto. Qué le vamos a hacer Bate somos de esa condición. El evitar las muchedumbres, y la huida divergente para buscar mejor el sosiego y el recogimiento.
    Sabes que aquí en Sevilla hay pocas opciones más que huir los fines de semana a la playa y diluirte en la marea humana, o ser un anacoreta en una ciudad comprimida por “la caló” y aguantar el tirón.
    Como ya te digo me identifico con este “viaje de invierno”, que personalmente preferiría como escenario para discurrir por la senda paralela, pero mi ruta es más bien de caravana del desierto.
    Habrá que plantearse como dices, una huida a ese corazón de Europa, que se ha prodigado tanto, y recorrer el Danubio, o el Rin tranquilamente.

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  4. Lo más reacio a ese espíritu tráquilo que comentas es Matalascañass en pleno mes de agosto; un chiringuito a rebozar(rebozado)y una madre del políngano sur llamando a gritos a su yeni, e indicándole a la mushasha antes de irse al agua..
    - Yeni, Yeni...el agua que te cubra hasta er chochete, miarma..hasta er chochete...tea entereao no?...hasta er chochete..

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  5. Paisano, yo adoro los viajes de invierno y cada vez viajo menos en verano. Salu2 JAM.

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  6. Es lo suyo Jam. Yo este invierno he conocido Castilla en profundidad, y lo que queda, y te aseguro que me encanta esos páramos que nadie parece ya fijarse. Una maravilla.

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  7. Me encanta la idea de un viaje por tierras nevadas, ya publicarás las fotos, porque una es de sangre fría y necesita el sol, como las lagartijas...
    Paso de la playa (ir pa'ná' es tontería,no me pongo morena) y de la Yeni, eso sí... xD

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