jueves, 16 de abril de 2009

CASUALIDADES

El viernes santo me acerqué a Segovia, la tengo cerca, a media hora en coche. Hace tiempo que esta ciudad me tira mucho, me encanta sus monumentos , sus calles con ese sabor añejo y sus recias gentes castellanas. Reconozco que los camareros de los bares me hierven la sangre con su parsimonia de funcionario de hacienda y su lentitud, pero eso es un anécdota en un mar de bellezas.
Cada vez que puedo me acerco a la catedral de Santa María.

La Catedral fue mandada construir por el rey Carlos I, ya que la anterior románica construida por Alfonso VII fue destruida en 1520 durante las guerras de las Comunidades, al hacerse fuerte las tropas comuneras en la Catedral, frente a las tropas imperiales situadas en el Alcazar, a escasos metros de distancia. La Catedral de Segovia es una de las construcciones góticas mas tardías de España, ya que fue construida en estilo gótico cuando el estilo renacentista ya comenzaba a imperar en España.

Ese día, viernes santo, las procesiones no pudieron salir debido a la nevada, por lo que en su interior se encontraba el cristo yacente de Gregorio Hernández (1576-1636), obra que me dejó impactado por su severo estado demacrado y por la crudeza de ver a un cristo tan necesitado de amor. Intenté sacar fotos de la imagen, pero al no llevar el trípode no pude sacar nada en condiciones.

Cuando llegué a casa me puse a buscar entre las cajas algún libro al que hincarle el diente. Como estaba tan ungido de espíritu religioso, busqué algo de ese tema. Encontré un libro que me dio una vez alguien que hizo reformas en su casa y le sobraba los libros que hasta la fecha había dispuesto para la decoración de unas sencillas estanterías. El libro se llama Auge y caída de los Templarios, de Alain Demurger , y la primera sorpresa que me llevé fue que en su interior había una postal de un cristo yacente, en este caso del que se venera en Sevilla el sábado santo.

Al principio no le dí importancia, pero cada día que pasa y veo esa postal, me entra un temblor que hace que me sienta reconfortado en la grandeza inescrutable de Dios.

5 comentarios:

  1. Si te gusta Gregorio Hernández (o Fernández) supongo que conocerás el museo nacional de escultura de Valladolid y las iglesias de esta preciosa ciudad.

    ¿Sabías que era gallego?

    Sobre escultura castellana, lo clásico es Juan José Martín González, aunque sus trabajos son un pestiño. Como los de su escuela, dicho sea de paso.

    Monografías sobre GF que he encontrado en un vistazo rápido:

    -García Chico, E.: Gregorio Fernández. Valladolid, 1952

    -Gómez Moreno, M.E.: Gregorio Fernández. Madrid, 1953.

    -Orduña Viguera, E.: Gregorio Fernández. Valladolid, 2003.

    -Gilman, B.I.: Gregorio Fernández. Nueva York, 1926.

    -Urrea Fernández, J.: Gregorio Fernández. Valladolid, 1983.

    Sin haber leído ninguna de ellas, García Chico, Gómez Moreno y Urrea son muy documentalistas (infumables). Lo del tal Orduña, he echado un vistazo y también tiene pinta de ser una chapa apoteósica.

    Joder, pues sí que está difícil la cosa. Aquí tienes varios catálogos. No conozco ninguno de ellos, pero si tuviera que coger uno así a ojo, sería éste:

    -Alonso Ponga, J.L. y Panero García, P. (coord.): Gregorio Fernández: Antropología, historia y estética en Barroco. Valladolid, 2008.

    Por si no se nota y como creo que nunca te lo comenté, soy historiador del arte.

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  2. Muchas gracias noatodo, le echaré un vistazo. Lo poco que conozco de este artista me ha gustado bastante, el cristo yacente que vi en la catedral segoviana me impacto mucho. Pensé que te dedicabas a la enseñanza, bueno, no es incompatible.

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  3. ¡Me ha gustado cómo termina el post!

    Hace un par de años pasé un día en Segovia, pero no entré en la Catedral, visité el alcazar que también merece mucho la pena.

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  4. Bate

    Tan cerca y tan lejos; no conozco Segovia. Pero quizá, si puede encontrar acá el libro que mencionas.

    Un abrazo desde este lado del Atlántico

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  5. Es una catedral preciosa. Hace años que la visité y aún no he conseguido olvidarla. Salu2

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