domingo, 19 de abril de 2009

BREVE VISITA AL PARAISO I

Créanme si les digo que hoy me vuelto a sentir niño, que me han contado un cuento de hadas, brujas, unicornios y en el sueño he aparecido por estos parajes. En el valle de Valsaín, a las faldas de los picos de Peñalara, se encuentra el nacimiento del río Eresma, un río que a esas altura es sólo un arroyuelo, pero muy caudaloso. Me propuse hace tiempo subir hasta el nacimiento, llegar a las cumbres donde se desarrolla el río. Me ha costado un gran esfuerzo y lo he logrado, y que quieren que les diga, que es un placer total. A veces nos perdemos en esta vida, ya de por si complicada, por senderos que no llevan a ninguna parte, y nos olvidamos que en la sencillez de un paseo por el campo podemos encontrar nuestros orígenes, que no son otros que el ligazón que nos une con la naturaleza. La humedad del día y la fina lluvia que a medida que ascendía se iba convirtiendo en nieve, a complicado la marcha y ha habido momentos que he desfallecido, que creía que no llegaba. Les estoy hablando de una subida por caminos pedregosos que a veces he tenido que improvisar, de tres horas y media, quizás en otra época del año se haga más liviana la subida, pero el barro me lo ha hecho bastante complicado. Todo esfuerzo tiene su recompensa. Como dijo alguien "En la tormenta el álamo se quiebra y el junco se inclina", y me doy por recompensado por los dioses el haber podido recargar de vida unas horas en el paraíso, y perdonen tanta cursilería, pero es que no se como explicar tanta belleza como la que he paladeado hoy.
Al final me perdí a la vuelta, pero nada importante, una hora más para encontrar el camino, pero ya digo, sin problemas.
Vino a despedirme un caballo salvaje, que se asustó tanto como yo al verle. El día de mañana le podré contar a mi hija que su padre vio a un unicornio que le indicó el camino de vuelta a casa.

8 comentarios:

  1. Sana envidia por esas sensaciones de las que disfrutó usted.
    Sabes que cuando uno hace solo esas caminatas por la naturaleza: pateando el bosque, gateando por el monte, zigzagueando por caminos que se pierden, o simplemente terminan sin llegar a algo concreto; se tiene una vivencia mucho más profunda, que conduce a uno mismo, o al menos… bajas kilillos.
    Yo creo que ese estímulo te viene desde que hiciste por primera vez el Camino de Santiago (Nuria también lo cree).

    “…espíritus de los bosques, de los árboles, de los ribazos, de las aguas; gentes de los eriales, veladores de colinas, guardianes de tesoros, buenas personas, personajillos, pigmeos, augures, jinetes de la noche, hadas, ogros, gnomos, y los demás…se fueron, ¡se fueron! Yo vine a Inglaterra con el Roble, el Fresno y el espino, y cuando el Roble, el fresno y el Espino no existan, me iré también.” (PUCK Rudyard Kipling”)

    El fin de semana que viene nos vamos a Aracena, a ver si nos quitamos la espinita o nos la ponemos.
    Nos ha gustado sobremanera. Abrazos.

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  2. Que maravilla,Jose.
    No hay nada como caminar por el bosque,subir riscos,transitar caminos y disfrutar de la naturaleza en plenitud.
    Besos.

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  3. El nacimiento del Eresma se llama arroyo de las Guarramillas

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  4. Es una vuelta a los orígenes, a lo sobrenatural, a ese mundo de duendes y hadas solapado por siglos de tecnología y contaminación. Tomo nota del sitio. Salu2.

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  5. Muy guapo, las fotos recuerdan a las novelas artúricas, parece que en algún momento aparecerá merlín.

    Me encanta.

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  6. Se parece al sueño de Deckar en 'Blade Runner'. Tengo que ir.

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  7. Nos olvidamos de estas cosas con nuestra vida rutinaria, y cuando las volvemos a paladear, nos parecen un sueño.
    Preciosas fotos.
    Un abrazo.

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  8. Somos tan tontos que, como bien dices, perdemos la vida por caminos que no conducen a ningún sitio, salvo quizá a sinsabores y a la pura y dura amargura, cuando no hay más que abrir los ojos y descubrir la belleza del planeta en el que vivimos. Desaprovechamos toda esa belleza con demasiada facilidad, como si tuviéramos una vida sin fin para disfrutarla.

    Bonito paseo y preciosa entrada, Bate.

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