martes, 31 de marzo de 2009

PEZ COFRADE





El pez cofrade por antonomasia es el bacalao. La semejanza de este pez abierto en quijá con un estandarte de una cofradía hace que al estandarte se le llame también bacalao.
En ningún lugar del orbe católico se le podría llamar bacalao a un estandarte sin caer en la irreverencia, es más, en otro sitio sonaría a mofa, pero en Sevilla suena respetuoso.
Para mí, el bacalao es algo más que un pescado, es un estado de ánimo, no se si me explico. Les pondré un ejemplo.
Todo el mundo que prepara un guiso de tomate con bacalao, lo mas lógico es que le llame a este plato, bacalao con tomate. Pues en Sevilla, a este plato en semana santa se le llama bacalati con tomati, y como se habrán dado cuenta, es un homenaje que los sevillanos hacemos al imperio romano, al latín y sobre todo a Poncio Pilatos, porque gracias a que este consul romano se lavó las manos, en Sevilla tenemos semana santa.
Yo abogo por ponerle una calle a este hombre, y diría que otra al bacalao, pero eso no hace falta, porque ya tenemos la cuesta del bacalao, la calle más cofrade del mundo.

3 comentarios:

  1. No tenía ni la más remota idea. Mira qué curioso.

    ResponderEliminar
  2. sevilla,bacalao,cerveza,azahar,nazareno,bulla,sentimiento pero que poco queda por dios.un abrazo. fede

    ResponderEliminar
  3. Me has tocado la fibra sensible, porque en estos días en Sevilla previos a la Semana Santa, estamos embargados, además de en lo económico, de todo un cúmulo se sensaciones a las que, por si fuera poco, se añaden las delicias gastronómicas de la tierra y entre ellas el rey, el Bacalao en sus magnificas variedades sevillanas: Con tomate, con arroz, con garbanzos e incluso en montadito, dentro de un bollito con el aderezo de una camita de salmorejo y un chorro de oro líquido andaluz de la oliva; y de postre una torrija. Salud.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.