lunes, 9 de febrero de 2009

Amabilidad





Viernes 06 de febrero,08:15 de la mañana, entro en un bar de Las Rozas a desayunar.
El camarero, una persona y yo. -Buenos días. Espero respuesta, pero solo recibo una mirada de desprecio¿?. Me dirijo al camarero, - buenas. Nada , el tío una pared.
Comienzo a preguntarme si he hecho bien entrando en este sitio.
- Me pones un cortado y una tostada de aceite y jamón.
- No tenemos jamón.
- Bueno pues nada, muy amable.
Me largo. Siguiente bar. - Buenos días ( tengo más moral que el alcoyano si creo que hoy alguien va a ser amable conmigo). Nadie responde.
Empiezo a tener hambre. No hay tostadas. Me pido dos churros y una porra. Fríos, lo normal aquí.
España es un país que vive o vivía, dejémoslo en sobrevive, del sector servicio. A mí cada vez me cuesta más trabajo encontrar una cafetería en condiciones.
Este país (odio este latiguillo), se está convirtiendo en un lugar desagradable, o como decimos en Sevilla, malage (mal ángel)
Todavía quedan reductos de buen gusto, sitios donde aun saben mantener las formas, cada vez son menos, pero haberlos haylos.
En San Rafael (Segovia), el dependiente de una tienda de ultramarinos atiende vestido con una bata blanca y corbatas tonos pastel y mientras está liado con la caña de lomo te cuenta que la nevada de hace un par de días fue una minucia con las que caía antiguamente.
Un año no pudo abrir el negocio, bueno, ni siquiera pudo salir de casa, me comenta con la dosis de orgullo de las buenas gentes de los pueblos de la tierra nuestra.
Es un hombre de unos 60 años, flaco, enjuto, diría que fibroso. Su mirada desprende una bondad perdurable, como la de los árboles perennes. De momento no se como se llama. Yo le llamo beato, pero también lo podría llamar boato. Aunque creo que tiene más de beatitud que de suntuosidad.
Les da el grosor que pide un buen corte de caña de lomo, nada de papel de fumar, eso para los esplendidos de las casetas de la feria de abril.
Hago mas de media hora en coche para que me atienda este caballero. Es amable, y eso hoy en día no tiene precio.
Así está la cosa.




*Fotos de mi excursión del sábado al alto de león (Madrid-Segovia)












3 comentarios:

  1. Hola

    Pese a tu mala experiencia, me encantó como describes a ese Señor Beato. Prestadores de servicios, vendedores, dependientes, cocineros, meseros o como gustes llamarles, así como él… ya no quedan muchos.

    Bellísimas esas frías y melancólicas imágenes que has puesto

    Un saludito desde México… tan lejos de Dios y tan cerca de los gringos

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  2. "Tan lejos de Dios y tan cerca de los gringos (Estados Unidos)", es una frase de... Porfirio Díaz, aunque tu no lo creas, je. O sea que tiene como 100 años¡!

    Carlos Fuentes ama a los gringos y nunca diría eso.

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  3. O como cuando en una barra semi-vacía te sientes parte del mobiliario, o como si les debieras dinero... Las raciones, de cartilla de racionamiento y a buen precio para ellos. Invitan a desayunar en casa.

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