jueves, 22 de enero de 2009

BRUMAS Y TRUENOS


Me decidí a estudiar música demasiado tarde. Con 17 años, monté un grupo de Punk-Rock; Bate y los Diarreas, nada serio, pero lo pasamos en grande.
Morato me pasó música importante, Gun Club, The dreams syndicate, The go-Betweens.
El siguiente paso fue la música clásica. Con 20 años me pongo a estudiar. En pocos años termino solfeo, canto coral, el primer curso de armonía y me matriculo en sexto de violonchelo. Tenía veinticinco cuando murió mi padre, y ahí se acabó mi carrera musical.
¿Podría haberme esforzado y compatibilizar estudio y trabajo? Si. Complicado, pero factible.
La música es una emoción que nos trasciende. No hace falta ser sacerdote para predicar el cristianismo. Ni me hace falta vivir de la música para que me llene de vida las 24 horas del día, los 7 días de la semana y las 53 semanas del año.
Llegue a tocar las Suites para chelo de Bach, y de forma bastante aseada. Nunca jamás me he sentido más libre que tocando a Bach, nunca me he sentido más excitado y nervioso que cuando terminaba el preludio de la 2ª Suite en re menor. Llega un momento que los dedos se deslizan por la madera solos, sin intermediarios, y cuando llega ese momento…Dios ¡Hay que respira fuerte y aguantar el tirón, ya no es uno el que toca, Bach se hace presente.
¿ Y después que queda? Después, soñar. Soñar con ese momento, volverlo a buscar, saborearlo, capturarlo y no soltarlo. Eso es la música. Nada más.

Lo que se aprende no se pierde, se guarda. Aprendes a montar en bicicleta y ya, nunca perderás el equilibrio. Aprendes a leer, y ya siempre podrás leer. Otra cosa será lo que leas.
Aprendes a tocar el chelo y siempre sabrás colocar los dedos, cambiar de posición, atacar un arpegio. Pero si no le dedicas unas cuantas horas diarias al estudio, nunca podrás transmitir nada. El talento sin disciplina vale cero. Lo único que hace falta para tocar el chelo es disciplina y oído. Si tienes disciplina pero no tienes oído, puedes tocar el piano, las teclas están ahí. Y si tienes oído pero no tienes disciplina, puedes dedicarte a la política, otra cosa es que escuches. Bueno, este es otro tema.

Creo que mañana toca Zapatero. Puf…tela.



1 comentario:

  1. Caballero me ha encantado el “espiche” de hoy. Son tantas las experiencias musicales vividas, tantas las vicisitudes pasadas, tantas ilusiones volcadas en proyectos musicales… que le voy a contar.
    La raza se lleva dentro y, sin ánimo de hacer la pelota, usted va sobrao.
    Me quedo con estas impresiones y a Zapatero… a sus zapatos.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.