miércoles, 28 de enero de 2009

CRISIS Y MIEDO.


“ Nosotros soportaremos mejor la crisis, siempre hemos sido pobre”, me comenta un amigo de la infancia, la adolescencia, la juventud y lo que quede por venir.
Y de lo que tiene que llegar, comienza a brotar un cierto repelús frío y seco, un escalofrío de mármol, un llanto de hambre que habremos de consolar con lo mejor que guardemos en las alforjas.

Soltar lastre a lo prescindible, apretar los dientes y al toro, con dos cojones.
Es cierto que la vida pone a cada uno en su sitio, y que a lo mejor, en esta época de efusiones económicas y morales, no perder de vista las morales que de ahí parte todos los males contemporáneos, salimos fortalecidos., Dios lo quiera.

Por cada cristiano que caía presa de los leones en la decadente y bellísima Roma, germinaba miles de seguidores del Galileo. El sufrimiento es una terapia que ensalza espíritus nobles y arramblan por los caminos almas tibias y troyanas, basamento de soberbia e ignorancia a partes iguales.
Decía Chesterton que en todo aquello que vale la pena de tener, incluso en el placer, hay un punto de dolor o de tedio que ha de ser sobrevivido para que el placer pueda revivir y resistir.
En esta época que nos ha tocado y nos va a tocar sufrir, hay un factor nuevo, unos elementos distorsionadores y es que incluso los luchadores, a los que no se les caen los anillos heredados de los abuelos, a los que no le asustan los ogros de sonrisas estúpidas y talante de cabestro, incluso a esos, golpeará la marabunta.

Mi padre trabajó toda su vida desde niño hasta unos días antes de la jubilación, cuando lo empitonó un cáncer con cara de pocos amigos.
La última noche de aliento de su vida, agonizando, seguía luchando contra todo, la dignidad nunca le abandonó, le sobraba el pijama y le faltaba el aire, caminaba despacio hacia la luz, soltando lastre, pero sin flaquear, luchando.
Miremos a nuestros padres, a nuestros mayores, quizás aquí encontremos el salvoconducto que nos pueda servir de sendero para encontrar la salida. Ahí hallaremos la solución a tantas dudas que nos atenaza, a tantas preguntas embriagadas de indolencia. Y calmemos el espíritu que viene trotando fuerte la miseria.

- Aguantarse toca !!
Gracias madre.













1 comentario:

  1. En una valoración estrictamente estética los místicos españoles (S. Teresa y S J. de la Cruz como relumbrones), su obra poética (mística) se encuentra entre lo mejor de la literatura universal. Los lances y requiebros entre la de Ávila y el "amado" dios, son además totalmente extrapolables a una relación amorosa del más "alto" nivel.
    Y qué decir de su tocayo F. Guerrero, pues que ilustra la las mil maravillas todo esa hondura espiritual.

    nota: La verdad es que este "salpicaito" temático que tiene su blog es muy de agradecer.

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