lunes, 24 de abril de 2017

Bergoglio: "Sueño con una Europa en la que ser inmigrante no sea delito".

http://www.expansion.com/sociedad/2016/05/06/572c888f22601d2b738b456b.htmlhttp://www.expansion.com/sociedad/2016/05/06/572c888f22601d2b738b456b.html


Otra vez faltando a la verdad. Pisoteándola. No da tregua. Le resulta imposible decir algo que sea verdad. Todo lo trastoca a conveniencia. Encima no hay nadie cerca, parece que el angelito no es muy proclive a los consejos, que le susurre a esa preciosa orejita: "Oiga, santo papaito, mire, que no es cierto lo que dice". Como tampoco es cierto ni  verdad que los campos de refugiados sean "campos de concentración". Esto ha sido el último gran eructo, la última maldad, el último hedor surgido de esa cueva de porquerías que es su cabecita loca. Otra mentira. ¿Dónde están los gaseados? ¿Dónde los trabajos forzados que esclavizan?. Un grupo de judíos norteamericanos ya le han llamado al orden (Aquí enlace). La frivolidad de este sujeto delata en su espíritu una falta de respeto y misericordia a la memoria de los asesinados por el nazismo y el comunismo. (http://www.cope.es/noticias/actualidad/papa-francisco-los-centros-refugiados-son-campos-concentracion_78418)


Lo diremos alto y claro: la emigración en Europa no es delito, en su Argentina natal, todo humanitarismo y bondad, no lo sé.  Aquí no es delito. Pero lo que sí sé es que la verdad a este enredador le da absolutamente igual, le trae sin cuidado, no va con él. Toda su vida se basa en la mentira y el engaño, por tanto, una más, qué importancia tiene. Evidentemente, esta afirmación no es inocente. Él sabe perfectamente que en Europa la inmigración no es un delito. La invasión ilegal es otra cosa. Y esto es lo que apoya y fomenta este maldito al servicio del Mal y la masonería, de la destrucción de la naciones, del orden anticristiano. Dile a tus amigos bolivarianos que se lleven unos cuantos millones de inmigrantes, no tendrían papel higiénico para limpiarse el culo pero a cambio disfrutarían de un clima benigno.


Entonces, ¿porqué miente?  Llevamos más de cuatro años denunciando las mentiras del impostor. Y seguiremos, no tenemos nada mejor que hacer. ... Acusando las barrabasadas teológicas y morales de este enemigo de Cristo para dinamitar desde dentro la Iglesia católica (voz que clama en el desierto...). Pero siempre suelta algo que le deja a uno aún más perplejo. Algo más sorprendente, hiriente e increíble que el día anterior. Hoy toca criminalizar las fronteras. Escupir mala baba sobre naciones -y personas- que han hecho un considerable esfuerzo para acoger a millones de inmigrantes. Y así lo agradece este desagradecido.


Si la emigración es delito, como afirma este tunante, en España, por decir un sitio, hay millones de delincuentes. Esta mañana, sin ir más lejos, hablé con un amigo peruano emigrante y no me dio la impresión que fuera un delincuente. Llegó a España a trabajar hace cinco años y por aquí sigue. Buscándose la vida como todo hijo de vecino. Eso sí, el amigo peruano respetó y respeta las leyes del país. Entró con sus papeles en regla. No saltó ningún muro ni valla ni potro de tortura ni hizo nada ilegal para franquear las fronteras soberanas de un país, cosa que sí hace padre Jorge cuando criminalmente fomenta la invasión de países Europeos por musulmanes o destruye canónicamente la soberanía de la Orden de Malta. Los argentinos decentes deben estar avergonzados con un tipo como este rufián.




miércoles, 19 de abril de 2017

"Los alumnos prefieren a Kafka, pero Jesucristo les sube la nota"

Hasta al mismísimo Kafka, que por muy judio existencialista que fuese, idiota del todo no era, le daría vergüenza este titular. Sabedor el escritor de que si no conoces la vida de Cristo, su Doctrina y lo que representa el cristianismo en la historia, cultural e intelectualmente estás castrado. Anulado. Y moralmente, muerto como un cuerpo en descomposición. Estas incapacitado para entender la música de Bach. El barroco. El Renacimiento. La pintura de Murillo. O las leyes que emanan del Orden romano, y que son en última instancia aquí en la tierra tu tabla de salvación para no ser devorado por una manada de lobos. No te vas a enterar de nada. Ni de donde vienes ni a donde vas. No entenderás que lo que antes era malo e impío, por ejemplo, las relaciones sexuales entre dos hombres o dos mujeres, o el aborto, seguirá siendo eternamente perverso. Por los siglos de los siglos. Que lo condena tu Creador, el que te dio la vida. Que solo quiere lo bueno para tí.

Lamentablemente, sin tener ni idea de lo que representa la Cruz de Cristo, vas a ser toda tu vida un analfabeto ignorante en manos de unos desalmados que te llevarán a la perdición y al matadero con bonitas palabras. Te convertiras en un mentecato exclavizado por, curiosamente, los mismos poderes que pretenden desterrar a Cristo de la tierra -y de las aulas-.

Y en esto están en las escuelas, institutos y universidades españolas. En bestializar a los alumnos. En corromper almas para subhumanizar lo que un día fue un hijo de Dios. Un ser libre. Y todo con la ayuda cómplice e inestimable, cómo no,  de ese hatajo de mediocres rencorosos y malcriados que forman actualmente la plana mayor de los medios de comunicación. Gente encantada de conocerse con las entrañas llenas de mierda, y la cabeza de alfalfa ideológica.

Al final, acabarán por cargarse la generación mejor preparada de la historia de España...


http://www.elespanol.com/cultura/20170418/209479646_0.html

martes, 4 de abril de 2017

Bergoglio: "Le pido al Buen Dios que me lleve cuando los cambios sean irreversibles".


El horror a Lo Mismo de Siempre es una de las pasiones más valiosas que hemos producido en el corazón humano: una fuente sin fin de herejías en lo religioso, de locuras en los consejos, de infidelidad en el matrimonio, de inconstancia en la amistad. Los humanos viven en el tiempo y experimentan la realidad sucesivamente. Para experimentar gran parte de la realidad, consecuentemente, deben experimentar muchas cosas diferentes; en otras palabras, deben experimentar EL CAMBIO.

(Cartas del diablo a su sobrino. Carta XXV. C.S.Lewis)

sábado, 1 de abril de 2017

¿Quién nos ha deleitado con estas elegantes palabras?

“Creo que los medios deben ser muy claros, muy transparentes y no caer presa -sin ofensa, por supuesto- a la enfermedad de coprofilia… Y como la gente tiende a sufrir de coprofagia, puede ser muy perjudicial”.

A- El beato de Liébana 
B- San Francisco de Sales 
C- Amadeo de Saboya 
D- Jorge Mario Bergoglio 

sábado, 25 de marzo de 2017

Marc-Antonie Charpentier

Cuando se escucha la música religiosa de Marc-Antoine Charpentier, probablemente, la música con las entrañas más católica que se haya compuesto jamás, el alma se expande a la manera de un pajarillo, el corazón se enardece y el espíritu se enciende en el deseo de los bienes del Reino de Dios.








sobre Santa Hidelgard Von Bingen






Novecientos años nos separan de Hildegard von Bingen y su mundo. Las coronas y las túnicas de seda blanca con las que se vestían ella y sus monjas para el rito ya no existen, como tampoco existe Rupertsberg, su monasterio, destruido hace ya siglos. Pero atravesando el muro de los siglos han quedado sus palabras, incluso su sonido, y las imágenes de sus visiones petrificadas en las miniaturas. Hay una miniatura que no me deja desde hace ya cierto tiempo: es ella misma recibiendo en su rostro vuelto hacia el cielo las llamas del Espíritu como garras poderosas en la versión del manuscrito de Wiesbaden, como un río de agua roja en el manuscrito de Lucca. Está sentada escribiendo sobre unas tablillas de cera, trasladando en palabras lo que le llega en fuego divino. Y al contemplar estas dos miniaturas hay que oír las palabras de Hildergard:

"Sucedió en el 1141 después de la encarnación de Jesucristo. A la edad de 42 años y 7 meses, vino del cielo abierto una luz ígnea que se derramó como una llama en todo mi cerebro, en todo mi corazón y en todo mi pecho. No ardía, sólo era caliente, del mismo modo que calienta el sol todo aquello sobre lo que pone sus rayos. Y de pronto comprendí el sentido de los libros, de los salterios, de los evangelios y de otros volúmenes católicos, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, aún sin conocer la explicación de cada unas de las palabras del texto, ni la división de las silabas, ni los casos ni los tiempos". (Scivia. Parte Primera, Atestados, pag.168)

El amor de Dios, la vida y la salvación (Santa Hildegarda de Bingen)




«No oigo estas cosas ni con los oídos corporales ni con los pensamientos de mi corazón, ni percibo nada por el encuentro de mis cinco sentidos, sino en el alma, con los ojos exteriores abiertos, de tal manera que nunca he sufrido la ausencia del éxtasis. Veo estas cosas despierta, tanto de día como de noche.'»
Hildegard al monje Guibert. Ep. CIII.






Padre, estoy profundamente perturbada por una visión que se me ha aparecido por medio de una revelación divina y que no he visto con mis ojos carnales, sino solamente en mi espíritu. Desdichada, y aún más desdichada en mi condición mujeril, desde mi infancia he visto grandes maravillas que mi lengua no las puede expresar, pero que el Espíritu de Dios me ha enseñado que las debo creer. [...]

Por medio de esta visión, que tocó mi corazón y mi alma como una llama quemante, me fueron mostradas cosas profundísimas. Sin embargo, no recibí estas enseñanzas en alemán, en el cual nunca he tenido instrucción. Sé leer en el nivel más elemental, pero no comprenderlo plenamente. Por favor, dame tu opinión sobre estas cosas, porque soy ignorante y sin experiencia en las cosas materiales y solamente se me ha instruido interiormente en mí espíritu. De ahí mi habla vacilante. [...]
Hildegarda a Bernardo, abad de Claraval


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¿Quién conoce hoy día a Santa Hildegarda de Bingen?.
¿Quién en la Iglesia sigue a esta santa mayor, poeta, pintora, médico, músico,
 proclamada por el actual Papa Su Santidad Benedicto XVI, Doctora de la Iglesia?.
¿Qué hace la Iglesia del siglo XXI por conservar sus tesoros espirituales,
su venerable tradición, sus tesoros musicales y artísticos que encumbran el espíritu y sana el corazón?.

¿Por cuánto tiempo mas la Iglesia de la publicidad y el engaño, la que fornica con el mundo, con sus mamarrachadas mundanas, su clero afeminado, su vomitivo y vulgar falso papa, sus guitarritas, sus juegos lúdico, sus pedagogías pseudoreligiosa y su mediocridad teológica mantendrá callada a la Iglesia de la Promesa, la de la Verdad, la que cultiva dulcemente la belleza para llegar a Él?.


El Macrocosmos (Santa Hildegarda de Bingen)

sábado, 18 de marzo de 2017

Cuatro años después: Reflexiones sobre un "Pontificado" sin precedentes

Por Steve Skojec .

El día 13 de Marzo de 2013, estaba en mi oficina, sentado, mirando hacia mi pantalla viendo cómo un nuevo Papa – un hombre a quien nunca había visto antes de ese momento – Salía a la logia de la Basílica de San Pedro. Yo nunca había oído hablar de él. Ni siquiera sabía su nombre. Como la mayoría de los católicos, que se había acercado al cónclave con un sentido anticipación de la esperanza. Pero la sensación que tuve cuando vi al hombre que la Curia había elegido era sorprendentemente fuerte. Era una sensación de miedo, de frío como el hielo. Mientras lo observaba, de pie, mirando a la multitud, escuché siete palabras en mi mente claramente, de forma espontánea: “Este hombre no es amigo de la Tradición”.
Era una frase extraña. Por extraño que sea su enunciado. Siempre lo supe, con tanta seguridad como cuando uno sabe que la voz de quien les habla en una habitación callada no es la suya, la seguridad de que este pensamiento no era mío, sino algún tipo de incitación externa. Sería imposible para mí incluso, el intentar hacer una evaluación de este tipo, ya que no sabía prácticamente nada sobre este hombre, este cardenal argentino Jorge Bergoglio.
Soy ajeno ciertamente a las minucias de un traje o vestimenta eclesiásticos. No puedo, por lo tanto, afirmar que este sentimiento arraigado se basaba en la observación de alguna desviación evidente a partir de los protocolos de la elección papal. No me di cuenta, por ejemplo, que optó por no llevar la mozetta papal. No estaba sacudido por su inusual saludo de la multitud con un “buenas tardes”, en lugar de algo espiritualmente más profundo. No puedo decir si recuerdo haber escuchado en esos primeros momentos, que se trataba de un jesuita. Para ser honesto, puede muy bien no haber notado estas cosas, incluso en circunstancias normales, pero estas no eran circunstancias normales. Mi impresión era de algo que se llevó a cabo a un nivel visceral en la elección de este hombre. Y la sensación era tan fuerte, que me distrajo de todo lo demás.
Había algo en su rostro. Algo en la forma en que se quedaba mirando a la multitud reunida ahí abajo. Había algo… malo en sus ojos. Lo que vi – lo que me pareció ver – era algo distinto, que sale a través de esa máscara difícil de descifrar. Una mirada algo triunfante, altiva, desdeñosa, mirando de reojo finalmente, mirando desde lo alto en un una batalla larga y reñida. Era muy extraño.
Cuando miro al pasado, en la foto de ese momento, puedo ver que no había ninguna expresión perceptible en su rostro. Lo que vi fue, creo, no tanto algo físico, sino más bien una visión espiritual. Me llamó la atención, y a riesgo de sonar redundante, era como una experiencia sobrenatural. Yo estaba tan nervioso, que hasta tuve que reprimir una oleada de ganas de vomitar.
Hice alusión a estas cosas, meses más tarde cuando empecé a escribir, después de haber hecho un gran esfuerzo para darle a Francisco el beneficio de la duda, acerca de por qué su papado ya estaba lleno de señales de advertencia. Muchos se burlaron de mí en aquel entonces, como si esto fuera sólo una fantasía que yo había conjurado (¿por qué razón habría querido hacer tal cosa?, no podía esperar para explicarlo.) Pero desde entonces he oído de muchas otras personas que también habían tenido la misma reacción inicial  tan inesperada extraña. Desde el primer momento, a pesar de que con dificultades he intentado hacer mis impresiones a un lado y dejar que prevalezca la razón, lo sabía, al igual que tantos otros católicos en lo que he llegado a pensar que es como una señal de la gracia. Una advertencia de Dios: esto será un papado de terribles consecuencias.
Cuatro años más tarde, me veo confirmado en el conocimiento de estas cosas. No a través de la persistencia de un sentimiento, sino por una preponderancia de la evidencia. Si 2016 fue el punto de inflexión, 2017 es el año de la ruptura. Amoris Laetitia subió la apuesta de la batalla por el alma de la Iglesia al nivel que incluso los ultramontanos más acérrimos – los honestos, – se ven obligados a admitir que nos encaramos ante un grave problema. Si considero algo tan significativo como una, discutiblemente herética, exhortación apostólica que da lugar a los sacramentos para dar la voz alarma, también ha habido innumerables ejemplos menos publicitados de la heterodoxia desde esa fatídica noche hace cuatro años que deberían despejar cualquier duda acerca la gravedad de la crisis. Nuestros intentos de documentar estas cosas aquí, aunque incompletos, han abarcado cientos de páginas. Queda más allá del alcance de un solo artículo el poder tratar un amplio resumen de los momentos más preocupantes de los últimos cuatro años, sin embargo trataremos de citar algunos de los eventos más memorables para la atención del lector a continuación. Francamente debe de estar por encima de cualquier recurso humano el poder causar tanta confusión y tanta distorsión en un período tan corto de tiempo. Ha sido el demonio tal vez, después de todo, no es una criatura de fuerza bruta, pero sí un maestro de la sutileza y la seducción, más que dispuesto a hacer uso de los instrumentos a su alcance.
Cualquiera que sea la procedencia de esta insurgencia en el seno mismo – y cabeza – de la Iglesia, nos encontramos en un momento de caída libre. Para aquellos que no están convencidos, es probable que no haya ninguna cantidad de pruebas que pudieran cambiar su opinión. Cada quien ha tomado su partido. Se dibuja la batalla. La fase inicial de engancharse ha concluido.
La escalada de una Agenda
Uno de los momentos más importantes de la revelación en el pontificado de Francisco tuvo lugar durante una entrevista con el amigo y escritor papal fantasma monseñor Víctor Manuel Fernández, en Mayo de 2015:
El Papa va lento porque quiere estar seguro de que los cambios tendrán un impacto profundo. Un ritmo lento es necesario para garantizar la efectividad de los cambios. Él sabe que hay quienes tienen la esperanza de que el próximo Papa pueda revertir todo. Si se va despacio es más difícil poder echar para atrás todo después. “El entrevistador entonces procedió a preguntarle si es imposible ayudar a sus adversarios cuando saben que Francisco dice que su papado podría ser corto. Fernández respondió: “El Papa debe tener sus razones, porque sabe muy bien lo que está haciendo. Él debe tener un objetivo que no entendemos todavía. Usted tiene que darse cuenta de que su objetivo es la Reforma, que es irreversible. Si algún día el Papa siente que se le está acabando el tiempo y que no tiene tiempo suficiente para hacer lo que el Espíritu le está pidiendo, puede estar seguro de que va a acelerar. [Énfasis añadido]
Estas observaciones, hechas hace casi dos años, presentaron una visión temprana de la estrategia que ha impulsado el programa hasta el momento. “Esa reforma es irreversible” es en sí mismo un tema que se ha repetido por otros colaboradores papales cercanos. El cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga ha utilizado estas mismas y exactas palabras en enero de 2015. Nos han estado diciendo sus intenciones. Muchos simplemente no han estado dispuestos a creer que en lo que dicen ellos. Lo que esta “reforma irreversible” ha resultado ser es nada menos que una grave e intencional distorsión doctrinal, un enfoque herético para la comprensión católica del pecado y de los sacramentos, la ruptura de las estructuras existentes, las normas, los límites y las instituciones, dando como resultado una confusión que produce cáncer en el Cuerpo místico de Cristo con consecuencias eternas para las almas.
Uno se ve forzado a preguntarse: Si Satanás en persona planeara un asalto desde el interior dela Iglesia, ¿Qué diferencia habría de lo que estamos viviendo hoy en día?
Hace dos años en aquel tiempo de esta entrevista, el arzobispo Fernández habló acerca de la respuesta favorable del público hacia la agenda de Francisco:
Primero, el Papa llenó de multitudes la plaza de San Pedro y entonces comenzó a cambiar la Iglesia. Cuando se le preguntó si el apapa estaba aislado en el Vaticano, respondió: “De ninguna manera, la gente está con él [Papa Francisco], y no con sus adversarios”.
Ya por la época de sus comentarios, sin embargo, las cosas empezaban a cambiar. En 2015, las multitudes papales ya comenzaban a disminuir en tamaño. Y mientras, aquí en Estados Unidos, al menos, que se ha demostrado que han movido la aguja en temas como el cambio climático y sentimientos favorables hacia el catolicismo liberal, no hay evidencia de que se haya atraído más gente a la Iglesia. La generación del milenio, en particular, siguen alejándose, incluso cuando expresan afecto por el enfoque de liberalización del Papa a la doctrina. Y la vida religiosa – no saludable en ninguna manera previo a la elección de Francisco – parece estar causando incluso daños más graves. El propio Papa ha lamentado la “hemorragia” de sacerdotes y monjas que se alejan de la Iglesia, pero parece completamente inconsciente de su propia responsabilidad en la salida de éstos – todo un historial que lo sigue desde su Argentina natal. Como el P. Linus Clovis de la familia dijo Vida Internacional en una conferencia en 2015:
El Efecto Francisco consiste en desarmar y silenciar a los obispos, sacerdotes y fieles católicos. Mantenerse firme en la doctrina y práctica católicas parece un acto de deslealtad al papa, sin embargo aceptarlo es traicionar ala Iglesia.
En un artículo de opinión en el New York Times en septiembre pasado, Matthew Schmitz llevó las cosas más allá::
[Francisco] Describe a los párrocos como “pequeños monstruos” que “arrojan piedras” a los pobres pecadores. Se ha dado a los funcionarios de la Curia el diagnóstico de “espirituales del Alzheimer.” Reprende a activistas pro-vida por su “obsesión” con el aborto. Ha dicho que los católicos que ponen énfasis en asistir a misa, frecuentan la confesión, y recitan oraciones tradicionales son “pelagianos” – personas que creen, heréticamente, que pueden ser salvadas por sus propias obras.
Tales acusaciones desmoralizan a los fieles católicos sin dar ninguna razón a los alejados para volver. ¿Por qué unirse a una iglesia cuyos sacerdotes son pequeños monstruos y cuyos miembros gustan de arrojar piedras? Cuando el mismo Papa pone estados de espiritualidad interior por sobre la observancia ritual, hay pocas razones para encaminarse a la confesión o despertarse para ir a misa.
Francisco a construido su popularidad, concluye Scmitz, “a expensas de la Iglesia que dirige”. Y parece que ahora, las reservas de buena voluntad se han agotado, esta es una realidad que lo ha alcanzado.
Con años de una resistencia en aumento que se ha esparcido desde las preocupaciones de algunos fieles hasta llegar a altos niveles dentro de la Iglesia, la situación de la realidad en el 2017 es por lejos my diferente de lo que era en 2015. Francisco ya no es ese “respiro de aire fresco” como se le percibió alguna vez. En cambio, su discurso imprudente en una cadena incesante de entrevistas y discursos altera a los fieles. Su regaño constante hacia aquellos que simplemente tratan de vivir devotamente su catolicismo se combina con una energía aparentemente ilimitada para la innovación, la auto-contradicción, y cambia a la gente que ha tratado de darle una audiencia justo sentido a lo que dice. Incluso algunos de los comentaristas católicos más pacientes han llegado a la ineludible conclusión de que este papado se describe más acertadamente como “desastroso”.
Por esta razón, hay que recordar que el objeto de nuestro trabajo no es más que el dominio de los asuntos humanos. Nada menos que el mismo Dios está calculando las fuerzas en esta batalla por la Iglesia Católica, y si no podemos ver a través de la niebla la guerra que ya está al alcance de nuestra mano, podemos confiar en nuestro Comandante omnisciente, quien nos dará la orden para marchar hacia la lucha que está por venir.
No se equivoque: los días de este papado están contados – y ya que se desvanece, el peligro que representa para la fe sólo aumentará. Tomará décadas para deshacer el daño que ya se ha hecho. Con menos que perder y mucho todavía por ganar, Francisco y sus aliados ya no pueden contenerse – sobre todo cuando no puede haber ninguna garantía de un sucesor de ideas afines en el próximo cónclave. El tiempo para cimentar un cambio irreversible en la Iglesia es ahora.
Atrás han quedado los días en que nuestra misión principal era convencer al mundo católico de que hay un problema. El problema ha sido reconocido por los que tienen ojos para ver, y como tal, a los guantes, debemos darnos cuenta que somos David para el enemigo, Goliat. Con cardenales oponiéndose a cardenales, obispos contra obispos – y los fundamentos de la creencia católica como objeto de discordia – la Iglesia como la conocemos, es poco probable que sobreviva en una sola pieza.
Prepárense. La verdadera guerra está a punto de comenzar.

Traducción de Como Vara de Almendro [aquí]