domingo, 4 de diciembre de 2016

El lobby LGBT corruptor de menores


Un especialista en materia LGTB, que ofrece charlas en colegios, explica a los padres que los pequeños deben saber que "no hay cuerpos de chico y de chica".
http://movil.religionenlibertad.com/articulo_rel.asp?idarticulo=53515


Estos activistas del lobby LGBT, traduzco; los bujarrones, travestis, lesbianas, etc, de toda la vida, pero ahora con ínfulas de ingenieros sociales y pedagogos, junto con el beneplácito y el aliento de todos los corrompidos, moral y monetariamente, partidos del arco parlamentario, están corrompiendo a nuestros hijos en las escuelas. El que corrompe es un corrupto. Y si lo que corrompe ese corrupto es un niño, entonces estamos hablado de corruptores de menores. Así, tal como suena. Están corrompiendo a nuestros hijos. ¿Por qué no se habla de esta campaña de corrupción de menores en los medios, la prensa, las televisiones?. Sólo interesa la pasta, además, la mayoría de la redacciones de los periódicos y los plató de tv ya están controlados por estos corruptores. ¿Y por qué no se habla en la calle?. Sólo interesa la panza, llenarla, encima, la gente está ya en un nivel de entrega tan grande al sistema corrupto, van tan ciegos al matadero que si mañana legalizan la pedofilia -en eso están, que nadie se engañe-, la recibirán como una ampliación de sus derechos. ¿Quién en España iba a pensar hace unos años que el aborto sería un derecho? Pues eso. ¿Y los padres? Llevar a los hijos por el camino correcto, les quita tiempo. Los padres se aburrieron de ser padres. La mayoría incumplieron el cuarto Mandamiento y ahora no tienen donde protestar.

Teníamos el infanticidio carnal, el aborto y ahora nos llega el infanticidio moral. En la campaña que llevan contra la ley Natural, la ley de Dios, les da igual a estos depredadores escandalizar a los más pequeños con sus aberraciones y sus perversas ideologías. Es más, es lo que buscan, alborotar, manipular a los niños para que estos crezcan infelices, perturbados, desorientados, y con ello poderlos dirigir, manipular. Es la única manera de hacer adeptos a la causa, miserabilizar al personal. Abducirlos con sus planes de mierda. Convertir un cuerpo con alma y raciocinio cuyo fin es la dignidad y la trascendencia en un estercolero de basuras y pecados.

A cualquier niño normal le repugna ver dos tíos besándose la boca. O a dos machorras. No digo ya lo que le puede llegar a trastornar e inquietar a un menor que le cuenten que Manolito en vez de pito tiene una rajita entre las piernas, y ahora, se llama Samanta. Y si no llamas a Manolito como dice ahora que se llama, eres un ser malvado y sin sentimiento. Y mereces ser desterrado de la clase, del colegio y de la sociedad. ¿Y la Verdad dónde queda? ¿Dónde queda Manolito? ¿Donde queda el pito de Manolito? ¿Y si Manolito en el futuro se arrepiente? ¿Dónde buscaremos su pito? Bah... Tonterías. Lo importante es que se ha hecho la sacrosanta voluntad de Manolito, perdón, Samanta, de sus papis y del colectivo LGTB. Esto es satánico, pero claro, y vuelvo a lo de antes, qué va a esperar uno de una sociedad como la española que toma el aniquilamiento de una criatura en el seno de su madre como un derecho. Pues eso, la autoaniquilación.

Que Dios nos coja confesados.



viernes, 18 de noviembre de 2016

Cuatro cardenales (y la ezquizofrenia de Bergoglio).

Esta foto no es un montaje
Dicen algunos bienintencionados tras la bendita "controversia" creada por cuatro cardenales, en donde éstos exigen del apóstata argentino una respuesta a sus preguntas (http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=27757), que la réplica de Bergoglio ha sido el silencio. Yo no lo veo así. Han pasado dos meses desde que entregaron la carta, y Bergoglio sigue haciendo, inasequible al desaliento, estupendamente bien su trabajo, para el que lo eligieron, hablando sin parar y actuando como un poseso, su estilo. ¿De dónde saca tanta energía una persona de ochenta años?, me pregunto de vez en cuando. O sea, y a lo que voy, que de silencio nada. ¿Cómo silenciar la estridencia hecha carne, o el metálico murmullo de la podredumbre espiritual? Él ha seguido ladrando durante estos dos meses, vomitando bilis contra la Iglesia y Dios, sin ningún problema. Entronizando a Lutero en el Vaticano. Identificando cristianismo con comunismo. Nombrando cardenales heterodoxos, cuando no, directamente herejes públicos. Visitando el laboratorio sueco del NOM para confraternizar -iba a escribir fornicar- con los protestantes liberales, mientras pone a caer de un burro la doctrina católica y la Iglesia de Cristo. Bendiciendo la reforma luterana, a la par que escupe la Contrarreforma y a los santos mártires que murieron en manos de los endemoniados lacayos luteranos. Pidiendo en nombre de los cristianos perdón a SUS pobres (¿¿!!) que asisten a sus demagógicas bacanales (¿Quién paga este despilfarro para mayor gloria de su ego?). Visitando curas casados con un malévolo fin... Etcétera, etcétera y etcétera. Es decir, que mientras esperan a que este ser despótico e impío se digne a contestar a los cardenales, padre Jorge sigue con su obra de destrucción y muerte. De silencio nada.

Dios pedirá cuenta en el día del Juicio de nuestras obras. Estos cardenales, Walter Brandmüller, Raymond L. Burke, Carlo Caffarra y Joachim Meisner (tienen noble hasta los nombres, no me digan que no parece la heroica defensa de la selección alemana de fútbol del Mundial82), no quieren que Dios los condene por haber callado miserablemente ante la Abominación que trae Bergoglio y su tropa a la Iglesia, y empiezan a mover ficha. A poner las cosas en su sitio. Intentaré definir la personalidad de Bergoglio para que se hagan una idea de cómo hemos llegado hasta aquí, a esta infamante vergüenza donde se ha dejado hacer a un depredador de almas, y además, para que sepan a quien se enfrentan.

A muchas personas, Jorge Mario Bergoglio, les puede parecer normal, pero tras su carácter seductor, cercano y vulgar se esconde una patología que puede destrozar la vida de muchas personas. De hecho lo está haciendo, está destrozando vidas. De los que tiene más a mano, colaboradores, secretarios, personal de confianza, etc., pero también de los bautizados que siguen pensando que este majadero es el Vicario de Cristo en la Tierra. Muchos, cuando se dan cuenta del hechizo en el que han caído, del engaño al que se han sometido complacientemente, de la narcisista perversidad que han alimentado, están ya fundidos con él como la mantequilla en una tostada. Llegan tarde. El mismo pecado que aplasta a Bergoglio, la soberbia, a ellos los aniquila, y los avergüenza de una manera tan bestial, tan esclava, tan adolescentemente ridícula, que se sienten incapaces de dar la voz de alerta: " Yo sé quién es este puto demonio - se dicen a sí mismos-, pero no me quedan ya fuerzas ni para gritar". Bracean patéticamente para salir de ese agujero de fango.  Dios se apiade de ellos. ¿Y qué hacen entonces? Negar - por soberbia-, la mala obra de Bergoglio aún a riesgo mortal de la salvación de su alma . El narcisista proyecta su locura en el otro -su víctima-, volviéndole loco para salvarse u ocultar su mal. En esta maldita dinámica se retroalimenta del que ha creído en él, del que ha confiado en él, del que se ha hecho un selfie con él. Del que le ha pedido que bendiga a su hija recién nacida. La condición humana por su caída es frívola.   Del que por un plato de lentejas, mata. La campaña del psicópata, por tanto, comienza desvalorizando y manipulando al otro. Ejemplos: que si "Algunos cristianos tienen cara de pepinillos en vinagre"; (podía haber sido muchísimo peor: que dijera que tienen cara de guindillas de Tudela...). Que si hay "¡Seminaristas que aprietan los dientes y aguardan terminar, observan reglas y sonríen, revelando la hipocresía del clericalismo -uno de los peores males!". Que si algunos son "¡Religiosos que tienen un corazón ácido como el vinagre!". Otro día se levanta farruco y arremete contra los ¡Contadores de Rosarios!. O aún me acuerdo de cuando en un ataque de neurosis payasística denunció urbi et orbe que "El que insulta mata, asesina".

Ya hay que tener valor. Él, el mismo que maltrata inmisericordemente, un día sí, y el otro también, a la cristiandad en pleno. El mismo para el que los católicos que viven las tradiciones de la Iglesia son "momias de museo". Las monjas que no logran, según él, inspirar fe en la Iglesia son "solteronas" y la jerarquía del Vaticano a veces ha sido "la lepra del papado". De hecho, el clero recibe la peor parte de los ataques de la Gamberra. Ha llamado mariposas "vanas", idólatras "zalameros" y "magnates-sacerdotes" a muchos buenos curas. Ha descrito a algunos seminaristas como "pequeños monstruos" en potencia. Pero, "el que insulta, mata". Con dos cojones. Y la gente, calla. En Bergoglio, el doctor Jekyll que lleva dentro no genera una fusión con su víctima, mr. Hyde. Ya que si en la novela, Stevenson nos muestra una alegoría moral que pretende enseñarnos la dualidad existente en el espíritu humano, balanceándose entre los principios del bien y del mal, en Bergoglio, no existe tal dualidad, ya que él solamente habita el mal. Ese pastoso Mal, oscuro y aterrador que produce la soberbia al alejarse de la Luz de Dios.

martes, 15 de noviembre de 2016

Bonino&Bergoglio, dos almas gemelas

La según Bergoglio, "grande" de Italia, Bonino, asesinando bebés 

Hasta que no pida perdón públicamente por sus atrocidades, servidor solo desea para Emma Bonino, sacerdotisa satánica al servicio del mal y amiguita de Bergoglio, ese bastardo, "Bonino está entre los grandes de la Italia de hoy", una muerte como la que ella dio a miles de criaturas inocentes. Tiene en su haber miles de asesinatos, e incluso invento un instrumento para acelerar la matanza. Que sienta, aunque solo sea por unos minutos, el desgarrador dolor que debieron sentir miles de bebés y criaturas cuando fueron despedazados y quemados por esta hija de puta. Que saboree en carne propia los terribles suplicios que ella provocó en esas almas de Dios. Todas las almas que ella sacrificó en el altar de la muerte, todos los cuerpos que ella profanó (templos del Espíritu Santo) piden Justicia Divina. Reclaman vengaza. "Se puso la justicia como coraza, y el yelmo de salvación en su cabeza; como vestidura se puso ropas de venganza, y se envolvió de celo como de un manto. Decid a los de corazón tímido: Esforzaos, no temáis. He aquí, vuestro Dios viene con venganza; la retribución vendrá de Dios mismo, mas El os salvará" -Isaias 35-.

El clamoroso grito llega a cualquiera que quiera escucharlo. Lloran porque no vieron la luz del mundo. Lloran por ti y por mí. Y por sus madres y sus hermanos que no conocieron ¿No lo escuchan. ..? ¿No  se les hace un nudo la garganta al imaginar esos dolorosos gemidos al sentir como esta bruja mutila sus órganos, sus extremidades? Solo hay que poner el oído y sufrir lo indecible con ellos. 

Uno que no pone el oído ante este genocidio es Bergoglio: "‘Esta -Bonino- es una persona que piensa diferente de nosotros [católicos]. Cierto, pero qué importa. Uno tiene que mirar a las personas, en lo que hacen,” dijo el caníbal disfrazado de blanco.

 Y eso estamos haciendo. Centranos en lo que hace y ha hecho su estimada camarada. ¿Cómo puede la mayoría de los bautizados y de los providas seguir llamándolo vicario de Cristo? No lo sé. "!...PERO QUÉ IMPORTA"!!!, que diría la Gamberra argentina. Son de estos misterios de iniquidad que hielan la sangre. Hace tambalear la fe y machaca las entendederas. Reconocer a Jorge Mario Bergoglio como papa es reconocer el error, la herejía y el odio a lo católico como algo proveniente de Dios. Este hombre se ríe de todo, y de todos. Y principalmente de la Iglesia que le dió todo lo que es. Desagradecido fanfarrón. 

¿Quereis condenar el aborto desde su raíz?  Condenar primero a las brujas que lo provocan,  y lo mas importante: a sus ¡¡cómplices !!. Los que las apoyan políticamente, moralmente, religiosamente.. Los que les dan alientos y ánimos para que sigan haciendo el mal. Los que en el nombre de una falsa misericordia se apiada de sus obras y callan sus aberrantes frutos. Me estoy refiriendo a esa sarnosa jauría de perros mudos que olvidaron ladrar ante el mal. Que son cómplices del Mal. Visten como corderos y muerden como lobos sedientos de sangre...  Pero no dicen ni pio de las criaturas asesinadas, masacradas en el vientre de la madre: "No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos”. Y dice textualmente: “el edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes, de perder la frescura y el perfume del Evangelio"  .(Jorge Mario Bergoglio). La perversidad satánica llevada a su máxima expresión. 

En cambio, lo de crear eufemismos con los que disfrazar su cobardía se les da mejor. Son maestros. Pero como a todo sofista, tarde o temprano se les pilla.  Para no hablar del aborto disfrazan su poca vergüenza en esa cosa pringosa y blandengue de la Cultura del descarte. El sí que está hecho un puto descarte. Alguien aborta o apoya el aborto principalmente  porque no le han despedazado antes a él en el vientre de su madre. Lógica tomista. Es esa lógica que estos hijos del demonio no están dispuestos a entender. Da igual, ya lo entenderán.  Y sufrirán el mismo dolor que criminalmente infligieron en los demás. De Dios nadie se burla.

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domingo, 13 de noviembre de 2016

Bergogio: "Cristo no anula culturas"


(FUENTE)


Es falso lo que dice el engañabobos que han puesto en Roma. Cristo sí anula culturas. Culturas de la muerte, culturas nacida del mal, culturas que esclavizan al hombre, culturas que odian la verdad, que es Cristo. Para sembrar la levadura del cristianismo en una tierra, en una cultura, lo primero que caritativamente debe hacerse es erradicar ciertas malas costumbres y hábitos de esa cultura, ciertas tradiciones incompatibles de ese pueblo con la Palabra de Dios. Esto lo sabe cualquiera con dos dedos de frente menos Bergoglio, que muestra un desaforado interés en dar las perlas de los Misterios a los cerdos. Él sabrá porqué. Lo santo no puede mezclarse con lo impuro. Ni el Bien con el mal. Hay culturas en las que resulta imposible, quimérico, que brille la Luz de Cristo sin antes haberles limpiado los ojos y el alma. Recuerden al misionero San Francisco de Javier golpeando sus sandalias contra el suelo para quitarles el polvo de la arena de ciertas aldeas y lugares contaminadas por el Maligno y, lo peor, sin ninguna ganas de renunciar a Él. Culturas incompatibles con las enseñanzas de Jesús, con los Evangelios, con la Cruz de Cristo. Culturas atiborradas y empachadas durante siglos del veneno que nace de las profundidades del infierno. 
Forma cultural respetada por Bergoglio

¿Degollar cristianos es pecado? Para un musulmán fanático forma parte de su “cultura”, no atenta contra su conciencia, ellos creen hacer bien y estoy seguro que su conciencia alienta ese acto. Y según Francisco ese acto no es pecado, ya que: “Dios perdona a quien obedece a su propia conciencia”.Como le respondió en una carta abierta a Eugenio Scalfari, fundador del diario “La Repubblica”. Hay culturas que creen en la reencarnación. Otras, como la de los indios aztecas, por ejemplo, eran en la antigüedad muy dadas a arrancar de cuajo los corazones de los hombres para entregarlo sacrificialmente al demonio de turno. Creían y adoraban a Lucifer. Por consiguiente, sólo “anulando” esa terrible tradición, esa cultura, a Lucifer, solo eliminando y anulando de la mente del hombre esas malditas culturas del demonio, esa abominación cultural, esa cultura diabólica, puede sembrarse sosegada y profundamente en ese pueblo, en esa cultura, el Bien Supremo, que es Cristo. 

Por lo tanto, a diferencia de como enrevesadamente mantiene Bergoglio, es imposible creer en el Dios católico (en el que él, por cierto, confiesa no tener fe: "Yo creo en Dios, pero no en un Dios católico". El aspira mejor a un dios sincretista, donde todas las culturas y los pueblos vivan en armonía aunque para llegar a este punto haya que anular la Verdad de la Iglesia católica), sin antes arrasar con el Diablo que esclaviza a ciertas culturas, a ciertos pueblos. Esto que escribo, la inmensa mayoría de cardenales y obispos lo saben y lo conocen de sobra, saben que Cristo no baja a cualquier lugar, pero callan por miedo a Francisco, a lo que representa Francisco en la Iglesia: La cultura del relativismo. El Mal, con todas sus letras.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Be Careful! (-o la justa venganza de Trump-)




Hughes
Abc

La jornada electoral de ayer fue extraordinaria. El escrutinio rojo de Trump avanzaba por el continente como el sol hasta un amanecer final en el que Trump, investido de la autoridad y aura presidencial, ya hablaba de otra forma. Era un acto formal en el que asumía la dignidad del cargo. No sólo fue el discurso: ya estaba actuando como presidente. Esa capacidad para asumir lo “solemne” de su nueva posición quizás no la esperaban muchos, pero fue inmediata y puede que fuera lo más importante de la noche.

De ahí salió lo demás: generosidad con la derrotada, conciliación, unidad, humildad, agradecimiento y un marcado énfasis en lo paternal.

Después de lo de ayer, resulta asombroso repasar las imágenes de aquella Gala de Corresponsales en la que el “encantador” Obama quizás fue demasiado lejos. (ver video aquí)

Tomó la palabra el cómico Seth Meyers (SNL y demás), se carcajeó a su costa sin contemplaciones, y luego remató Obama, esa especie de Fred Astaire de la oratoria, sin demasiada piedad. Todos se reían de “The Donald”. Era un festín demócrata.

Y ese “todos” era un trío simbólico que derramaba sobre Trump su altanería: Obama y el gobierno demócrata, los cómicos y el mundo del espectáculo y la prensa, en su rama impar de corresponsales extranjeros.

Las carcajadas no paraban y Trump escuchaba impasible. Las imágenes son sorprendentes. Se le ve de perfil, sin inmutarse, su lengua de pelo dorado hacia atrás, la mirada fija y sin parpadear. Parece un personaje de Clint Eastwood.

¿Acaso no eran las élites carcajeándose de él? Sufría en sus carnes ahí el agravio del americano rural.

Todos se reían de Trump, que a cambio ganaba la libertad de decir lo que se le antojara. Esa doble identificación parece que funcionó. Las risas petulantes de cómicos neoyorquinos, de políticos de Washington, y del corresponsal extranjero, quizás el ejemplar humano más conseguido de prejuicio socialdemócrata, caían sobre Trump como una humillante mortificación.

Y ahí pudo cambiar algo.

Uno de los primeros votantes suyos, uno de los dos votantes republicanos en el pueblecito que inicia la jornada electoral, era un anciano al que en la CNN preguntaron por el sentido de su voto. “Trump, porque es un hombre libre. No le debe nada a nadie”.

Trump era objeto de mofa de cierta clase de gente, y también era libre de un modo absoluto: en lo que decía y en su capacidad de maniobra (quizás con lo de “magnate” se quiera decir eso: rico hasta la más absoluta libertad).

Esa gala parece que fraguó su venganza. ¿Estaba siendo Obama fiel a la dignidad del cargo al mofarse así de un americano? No lo parece. En Trump sí hubo una transformación ayer, como si estuviera imbuido, de repente, del espíritu de Lincoln. Veremos si dura. Sería maravilloso que durara. La solemnidad y trascendencia de la República, que es un República bajo Dios, personificadas en el héroe del “You’re fired”.

El caso es que ahí Obama quizás estuviera haciendo un mal negocio, porque la mirada de Trump y su resolución posterior no son las de una persona cualquiera. Donald Trump es un titán. Una de las biografías del siglo XXI.

Esto ya se puede decir sin que a uno le manden a la mesa de los niños.

Y Obama no aprendió, y volvió a reírse de Trump en una Gala posterior a la que ya no acudió.

Por el gran trumpiano Anderson he podido conocer un poco más sobre los orígenes de su determinación (hay también una vieja crónica de Carrascal donde ya lo anticipa, en un ABC de los ochenta, si no recuerdo mal). Un intercambio de tuits, nada menos. Trump es así: es como un Gatsby absurdo en su torre dorada, alguien que mezcla una venganza histórica contra el swingueante Obama con tuits insomnes, que reconduce el rumbo legislativo de América y se enzarza con un locutor.

La cena de la humillación fue en 2011. En esa mirada estaba tramando algo. Era el chaval de la Academia Militar activando el cronómetro de la venganza.

Algo tenía claro en 2013 cuando en Twitter se produjo este diálogo:

Russel Steinberg: @realDonaldTrump, if you hate America so much, you should run for president and fix things.

Donald Trump: Be Careful!

Y el resto es Historia.



miércoles, 9 de noviembre de 2016

GANA TRUMP, PIERDE BERGOGLIO...

..."Trump no es cristiano". Gana Trump, pierde el Plan Kalergi. Gana Trump, pierden los proabortistas. Gana Trump, pierde el demoniaco Estado Islámico, ese juguetito creado y amparado por Clinton para aniquilar cristianos, fin primordial de la masonería. Gana Trump, pierde el lobby gay y la asquerosa y totalitaria ideología de Género. Gana Trump, pierden los psicoecologistas de las trenzas. Gana Trump. pierden los asesinos de policías. Gana Trump, pierde toda la canalla sentimentalista e infantilmente estupidizada que pretende abolir las fronteras, porque ellos lo valen. Gana Trump, pierden las guarrillas de Femen, y los que pagan (NOM) a estas furcias. Gana Trump, pierden los izquierdistas, los comunistas, los anarquistas, la Teología de la Liberación, las machorras, etc.. Gana Trump, pierden los adoradores del Nuevo Orden Mundial. Gana Trump, pierden los sátrapas "latinoamericanos". Gana Trump, pierden los calentólogos del Cambio Climático, ese cuento chino. Gana Trump, pierden los progres de la Progresía. Gana Trump, pierden los médicos y cirujanos que implantan tetas a los tíos, percebes a las tías y rebanan penes a los maricones; baja el negocio. Gana Trump, pierde el asesor satánico de la Clinton que se alimenta de "leche materna fresca, sangre y semen fresco’’ (criaturita...). Gana Trump, pierde "el mundo de la Kultura" subvencionada. Gana Trump, pierde esa venenosa forma pseudoelitista de hacer periodismo que toma al votante por memo, inculto y maleducado porque no votan lo que esta chusma comprada por los amos del mundo propone (Brexit, referéndum Colombia, y ahora Trump). Gana Trunp, pierden los difamadores a sueldo. Gana Trump, pierde Madonna.

En definitiva: Gana Trump, pierden los enemigos de Cristo.

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*Letras rojas son enlaces

domingo, 6 de noviembre de 2016

Bergogio: “La Iglesia no puede interferir en la vida de los homosexuales”



El filósofo británico John Locke, y otros como él, tratan la religión cristiana como un asunto privado e individual que afecta solamente a la relación del hombre con Dios, no a las relaciones humanas. Del todo punto de vista entendible desde una óptica luterana, herética o bergogliana, que viene a ser lo mismo. Pero ahora me surge un problema, o varios. Según esta egoísta concepción, según la cual, no debemos interferir en la vida espiritual o trascendental de ningún individuo, los Incas o aztecas andarían todavía sacrificando y arrancando los corazones de sus congéneres para entregarlos a un dios preternatural y hambriento de sacrificios humanos y los sodomitas condenando sus almas al fuego eterno en pos del vicio y la corrupción. En ese cambio que hubo de corazones arrancados de cuajo por Mandamientos de la Ley de Dios, me da que los indios salieron ganando. ..Y Bergoglio, y los demonios como él, perdiendo.